Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
10- 11 S 6 LOS SÁBADOS DE Biólogos de una de las bases toman medidas a una de sus protegidas Tortugas camino del agua, sin miedo ya a que los pescadores las capturen El nombre Tamar surgió del portugués tartaruga marina y denominó al proyecto, que cobró sentido a partir de 1982, cuando un grupo de estudiantes de oceanografía, entre los que estaban Neca y su marido, Guy Marcovaldi, hoy coordinador nacional de Tamar, encabezó la batalla por todo el país. Hoy son 22 bases que protegen 1.100 kilómetros de los 6.000 de costa brasileña. Desde su fundación, Tamar (www. projetotamar. org. br) ha salvado 7,5 millones de huevos, y ha ganado para el país el reconocimiento internacional, con premios como el J. Paul Getty, del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) considerado el Nobel del Medio Ambiente, y el Heroes of the Planet, de la revista Time a Neca y Guy. Durante la temporada del desove, de septiembre a marzo, los pescadores patrullan 100 kilómetros de costa, apuntando con una estaca los nidos en la arena, que luego catalogan biólogos de Tamar. Cada tortuguero es responsable de cinco kilómetros. El programa implica a más de 1.300 familias de las aldeas cercanas a las bases, que producen artículos vendidos en las tiendas de Tamar, aeropuertos y en Internet (www. projetotamar. org. br) Los ingresos son para las comunidades. A su vez, diez centros de visitantes, ubicados en áreas turísticas, tienen un papel importantísimo en la educación ambiental, al recibir anualmente 1,5 millón de personas, entre brasileños y extranjeros, que llegan para conocer los acuarios de tortugas marinas criadas en cautiverio. Los niños crecen dándole valor a eso y el impacto es fantástico dice Neca. Para el uruguayo Gonzalo Rostán, biólogo de Tamar, las tortugas marinas han servido como una especie bandera para una población ahora interesada en todo el ecosistema marino. La marca de la tortuga de Tamar es muy fuerte subraya. La sede de Tamar, a la que acuden cientos de visitantes Un destino para el ecoturismo internacional A Brasil llegan cinco de las siete especies de tortugas marinas que existen en el mundo (cabezona, carey, golfina, verde y laúd) todas amenazadas de extinción, aunque Tamar rompió esta inercia fatal. Aunque lleva diez años presionando a la industria pesquera, principalmente de atún, que usa anzuelos con los que, por accidente, matan un número de tortugas cada vez mayor. Tamar ha creado la campaña Adopte una tortuga Por 50 dólares los padres obtienen un certificado y participan en el sorteo de un viaje a Praia do Forte, con acompañante. João Gualberto, alcalde de Mata de São João, municipio al que pertenece Praia do Forte. reconoce que gracias a Tamar, a 70 kilómetros de Salvador, en Bahía, la zona se ha convertido en un importante polo mundial de ecoturismo, generando empleo y renta para sus modestos 2000 habitantes. Cadenas de hoteles, entre ellas Iberostar- -tiene cuatro mil habitaciones y aspira a diez mil- deben construir sobre apenas el 10 por ciento de los grandes terrenos que compran y con una altura inferior a la de las palmeras. Y deben apagar las luces externas que den a las playas, para evitar la desorientación de las tortugas. Aunque la comunidad está tomando precauciones, los biólogos no esconden su preocupación por el impacto de un turismo creciente. Neca y su marido, Guy Marcovaldi, alma del Proyecto Tamar Biólogos de Praia do Forte sacan uno de los ejemplares con problemas