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22 ESPAÑA SÁBADO 20 s 1 s 2007 ABC Mis hijos no tienen ni comida ni ropa en Avilés... ¡Que me los devuelvan! No una, sino cuatro sentencias en España y otra en Israel, dan la razón a Moshe Elgozi, el padre de los menores a los que su madre sacó ilegalmente del país para llevárselos consigo a Avilés hace un año y nueve meses s El Tribunal de La Haya también está de su parte: los niños deben volver con él POR LAURA L. CARO CORRESPONSAL JERUSALÉN. Esto es vivir sin querer vivir A Moshe Elgozi se le entrecorta la voz y, también las palabras de la angustia no le deja encontrar en el idioma castellano, para expresar la congoja por la ausencia de sus hijos hace un año y nueve meses Desde el 20 de abril de 2005, el día en que- relata- -se levantó de la cama y encontró la casa vacía y las habitaciones vacías y arrancó la pesadilla de digerir, primero, que su esposa se los había llevado del hogar en Gan Yavneh; segundo, de investigar durante semanas a dónde había ido a parar su familia y, tercero, de pelear por un regreso que no llega nunca. A pesar de que Moshe Elgozi no tiene una sentencia judicial, sino cuatro, que en España ordenan a María del Amor González- -la mujer con la que aún está casado y madre de sus cuatro descendientes- -devolver a los niños a Israel. Y a pesar del fallo de la Corte de Familia de Rishon Le Zion del Estado hebreo, que constata que los menores fueron sacados irregularmente del país. Y que a él deben regresar. María del Amor le ha acusado de maltratador. Las dos denuncias que interpuso fueron archivadas porque no eran ciertas reclama su abogado, Abel Isaac Bedoya. María del Amor dice que los hijos no quieren ir a Israel. Es mentira, les ha estado manipulando, advirtiéndoles que jamás volverán a verla si vienen aquí se defiende el padre, A los cuatro les han visto dos psicólogos, dos asistentes sociales y nunca han mostrado reticencias a vivir en Gan Yavneh refuerza el letrado. María del Amor, léase sus familiares, han justificado que a Moshe le separaron de sus niños porque es un judío ultraortodoxo a cuyo lado los menores perderán cualquier libertad, que su sitio es el de un país en guerra y que para evitarles tanta desgracia, su madre les ha estado manteniendo convenientemente en Avilés. Moshe Elgozi, el padre de los menores, en un momento de la entrevista glas nunca le hubieran permitido casarse con una mujer no judía, como era el caso de María del Amor. Aquí no se está discutiendo una custodia- -recuerda el letrado- -sino que alguien de forma irregular ha sustraído a los menores de su ámbito habitual de forma completamente ilegal por parte de la madre. Si después procede el divorcio, el juez decidirá entonces sobre a quién corresponde la guardia y custodia, pero cuando los chicos hayan sido devueltos a su casa En ella, en Gan Yavneh, Moshe observaba ayer el Sabbath judío contando las horas para el regreso, que sabe que se di- ABC Doce veces en Avilés Mis hijos no tienen comida, ni ropa, ni dinero en Avilés; que me los devuelvan... ¡viven del Gobierno! se arranca de repente el padre. Es una mentira completa... en este tiempo he ido doce veces a Avilés, cinco mil kilómetros y seis horas de carretera para que no me deje verlos más que un par de horas... y cuando he estado allí ha sido para gastar todo lo que tenía en carros de la compra, en vestidos, en colegios. Puedo decirle que han sido más de 250.000 dólares dice el padre. Que no cuenta, aunque es sabido, que los dos restaurantes que posee están al borde de la quiebra, también debido a que la obsesión de recuperar a los niños le ha hecho prácticamente descuidarlos. Porque Israel tiene restaurantes y comercios, colegios, normalidad ajena a un conflicto que se sufre en otros ángulos de la geografía de Oriente Próximo. Pero no en Gan Yavneh, donde sus habitaciones, todas sus cosas como las dejaron esperan a los cuatro niños del aún matrimonio, y sus amigos de diez años... que también les esperan explica el padre. Que, por cierto, no es un ultraortodoxo: de serlo, sus re- latará de nuevo porque María del Amor ha interpuesto un recurso ante el TC que puede tomar mucho tiempo. La justicia en España es muy lenta- -se queja- ningún juez quiere tomar una decisión tan difícil como la de devolver a los niños a otro país. Pero sigo. Y con mucho ánimo Hacer valer sus argumentos El último pronunciamiento en este sentido, el emitido por la Audiencia Provincial de Oviedo, que ratifica la decisión del Juzgado número 5 de Avilés adoptada en septiembre, no hubiera pasado de ser otro capítulo más en esta lucha tan tristemente frecuente entre parejas de distintas culturas o nacionalidades, de no ser porque el entorno de María del Amor ha recurrido a los medios de comunicación para intentar hacer valer sus argumentos en un grito contra la repatriación a Israel de los niños. Y Moshe Elgozi arguye, además del Convenio de La Haya de su lado que obliga a la inmediata restitución al país de residencia habitual de todos aquellos menores que hayan sido sacados del mismo de una manera subrepticia o ilegal -su propia versión. El Gobierno le pide a EE. UU. que respete la Convención de La Haya D. M. G. ABC VALENCIA MADRID. La familia de María José Carrascosa continúa con su lucha para que salga de la prisión estadounidense en la que se encuentra desde hace dos meses. La hermana de María José, Victoria, reconocía que la intervención del Gobierno español era una de las pocas salidas que les quedaban. No obstante, se mostró escéptica ante la posibilidad de una solución por esta vía: Estados Unidos es un país demasiado poderoso y aunque nos han dicho que nos ayudarán, no sé si al final harán algo En este sentido, el Gobierno español ha recordado a Estados Unidos que forma parte del Convenio de La Haya y que está obligado a acatar las sentencias derivadas de ese compromiso, como la que impide que salga de España la hija de María José Carrascosa, encarcelada desde hace dos meses en Nueva Jersey Según fuentes diplomáticas, responsables de los Ministerios de Exteriores y de Justicia se reunieron el jueves con representantes de la Embajada estadounidense en Madrid y les trasladaron la necesidad de que el juez estadounidense que decretó la prisión de Carrascosa tenga en cuenta los compromisos internacionales del país. La situación legal se complica del mismo modo que sucedió con la relación entre María José Carrascosa y Peter Innes. Se casaron después de una breve relación que comenzó en internet. El 22 de diciembre, un día después del ingreso en prisión de María José, también a través de la red, Peter les enviaba un correo electrónico a los amigos de su ex mujer. Victoria recuerda que resultó muy desagradable En él agradecía el envío de otro correo y añadía: Por cierto, vuestra amiga María José fue arrestada la noche pasada. No creo que vaya a disfrutar de la cárcel. Por favor, pasadle mi número de teléfono a la familia Carrascosa, ellos tienen la llave de la celda de María José La carta finalizaba con un irónico ¡Feliz día de Acción de Gracias!