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16 ESPAÑA Hacia un nuevo proceso sLa negociación Batasuna- PSE SÁBADO 20 s 1 s 2007 ABC Edurne Uriarte Absuelto un etarra de colaborar en el atentado de Araca por falta de pruebas N. C. MADRID. La Audiencia Nacional ha absuelto por falta de pruebas a Antxon Sasiain Rodríguez de haber colaborado en el atentado de ETA contra la base militar de Araca (Álava) por el que ya están condenados Ignacio Crispín Beitia y Aitor Bores Gutiérrez. El fiscal, que pedía 64 años de cárcel, recurrirá la sentencia de la Sección Segunda de la Sala de lo Penal y de la que es ponente Fernando Grande- Marlaska. Sasiain ha sido absuelto del delito de colaboración con banda armada, al considerar que por esta causa ya cumplió condena en Francia, donde en mayo de 2003 fue sentenciado, entre otros delitos, por asociación de malhechores. La Audiencia Nacional también le ha absuelto de tres delitos de asesinato en grado de tentativa. El Tribunal concluye que no hay pruebas suficientes para determinar que el etarra- -que a bordo de su vehículo actuó como lanzadera del comando Araba -supiese que la intención de los etarras Crispín García Beitia y Aitor Bores Gutiérrez era atentar contra la base militar de Araca. Según el texto de la sentencia, este extremo no está suficiente acreditado pese a que Sasiain, portando un teléfono móvil que le habían entregado los miembros liberados del comando Araba circulara por delante con la misión de avisar de la existencia de cualquier control policial u otra incidencia digna de ser conocida por los dos miembros del grupo criminal. IMPUNIDAD E INSUMISIÓN o creo que el Gobierno matice siquiera su decisión de continuar la negociación por la sentencia del Supremo. Sabe que esa sentencia junto a las que vendrán y la independencia judicial le hacen imposible el cumplimiento de la impunidad exigida por ETA, pero hace tiempo que juega otra carta que es la del coqueteo ambiguo con la insumisión del nacionalismo vasco. A diferencia de los nacionalistas, se respetan formalmente las sentencias, pero se actúa políticamente como si no existieran. Es decir, se continúa dando aliento político y social a los representantes de ETA con el resultado de no obtienen impunidad pero sí legitimidad. Probablemente, eso no será suficiente para ETA, pero permite mantener vivo el proceso por el momento. En el libro Guía para orientarse en el laberinto vasco, reeditado poco antes de su muerte, Mario Onaindia criticaba duramente la estrategia de diálogo con ETA y afirmaba que la falta de represión lleva a los jóvenes violentos vascos a creer que pueden gozar de total impunidad y a pensar que si no se toman medidas contra sus desmanes es porque la mayoría está a su favor. Hasta ahora, los partidos nacionalistas han conformadoesa mayoría comprensiva con su oposición a todo tipo de medidas legales para perseguir a los brazos políticos y culturales de ETA. Lo nuevo del proceso es que un representante de la legitimidad del Estado se ha colocado en los aledaños de esa insumisión con su aceptación de lainterlocución de Batasuna y la mesa de partidos. O con su negativa a debatir la propuesta del PP de instar a la ilegalización del PCTV que ayer volvió a ofrecer otra prueba de su dependencia de ETA. La estrategia será nefasta a medio plazo. Porque la sentencia del Supremo muestra que están en lo cierto quienes destacan que el rasgo fundamental de una democracia avanzada, incluso más que el sufragio universal o el sistema de libertades, es la seguridad jurídica. Tarde o temprano, las tentaciones de tomarse a la ligera las normas legales o las sentencias judiciales, aunque sean tentaciones de la mayoría de un parlamento, se dan de bruces con la seguridad jurídica. N Arnaldo Otegi y Jesús Eguiguren en el Parlamento vasco en 2004 JOSU TXABARRI Otegi y Eguiguren estaban juntos cuando reventó la T- 4 El atentado que rompió el alto el fuego pilló reunidos al dirigente del PSE y al interlocutor que el Gobierno creyó fiable ABC MADRID. El presidente del PSE, Jesús Eguiguren, y el portavoz de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi, estaban reunidos la mañana del 30 de diciembre cuando tuvo lugar el brutal atentado de ETA en Barajas, según informaciones de la Cadena Ser que ayer no fueron desmentidas por los socialistas vascos. Fuentes cercanas a la Ejecutiva del PSE consultadas por ABC se limitaron a declinar hacer comentarios sobre este particular. Según la Ser, el dirigente socialista y el proetarra tuvieron conocimiento de la explosión en la T- 4 del aeropuerto madrileño mientras celebraban una reunión, y siguieron juntos los detalles de lo acaecido, según se iban conociendo. Se trataría, según estas informaciones, de un contacto personal para tratar de reabrir las vías de diálogo y sacar del punto muerto al proceso más que de un encuentro formal. De hecho, a lo largo de los últimos años la relación entre ambos ha sido constante y fluida. Además de las reuniones en un caserío de Elgóibar en las que se habrían sentando las bases del proceso emprendido por el Gobierno de Zapatero, Otegi y Eguiguren se han citado decenas de veces y nunca han interrumpido una comunicación supervisada por Moncloa, que en todo este tiempo ha considerado al dirigente batasuno como un interlocutor fiable para sondear el estado de ánimo de la banda terrorista. Por ello cobra ahora especial significación la casualidad de que la ruptura de la tregua pillara desprevenidos (y juntos) al presidente del PSE y al cabecilla de la izquierda abertzale torno a la mesa de partidos exigida por ETA. Estos contactos fueron suspendidos tras el robo de armas por la banda asesina en Francia. Había, por tanto, constancia de dificultades en la interlocución, pero en ningún caso las partes sospechaban una reacción tan virulenta e inmediata de los terroristas, como quedó claro en la triunfalista perspectiva trazada por Zapatero precisamente en la víspera del atentado. Representantes de ETA y enviados del Gobierno habían celebrado además a mediados del mes de diciembre en un país centroeuropeo una reunión, revelada por el diario El Correo en la que se analizaron las graves dificultades por las que atravesaba el proceso aunque en ningún momento, los etarras anunciaron la ruptura, e incluso acordaron mantener un nuevo encuentro en este mes de enero. El presidente del Gobierno anunció la apertura oficial de la interlocución con ETA a finales de junio, una vez que el Ejecutivo consideró verificado que se daban las condiciones establecidas por la resolución parlamentaria del 17 de mayo de 2005, a pesar de que en aquellos momentos estaba comprobada la persistencia de la extorsión a empresarios y de ataques de kale borroka El día del atentado también pilló a la vicepresidenta De la Vega en Suiza, a donde se desplazó por una invitación personal. Saltar por los aires Fue Ignacio Crispín quien, a bordo de una furgoneta, consiguió entrar en la base militar. Para ello se hizo pasar por un proveedor y al servicio de guardia le mostró un DNI falso. Ya en el interior, y debido a que conocía la instalación, se dirigió directamente a la lavandería y a la sala de calderas de la residencia, donde depositó, justo debajo del despacho del coronel- director, dos cajas con explosivos. La primera bomba estalló a las 11 de la mañana y el estallido provocó un orificio en el suelo del despacho del mando militar, que saltó por aires aunque no sufrió ninguna lesión. Por el contrario, sí resultaron heridas dos empleadas de la lavandería. Del delito de estragos también ha sido absuelto Antxon Sasiain. La segunda bomba no llegó a estallar porque fue desactivada. Mesa de partidos Ocho días antes, el 22 de diciembre, varios representantes de Batasuna, entre ellos el propio Otegi, se reunieron con dirigentes del PNV para pedirles que reanudaran los contactos a tres bandas con los socialistas para acercar posturas en En diciembre, ETA y el Ejecutivo habían acordado volver a reunirse en enero, por lo que no se temía por el proceso