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6 OPINIÓN SÁBADO 20 s 1 s 2007 ABC AD LIBITUM MARIANO VS. RAJOY EN FIN ZP Y LOS SUEÑOS DE LA VOLUNTAD Y no son tropecientos grupos parlamentarios contra ECIMO Junio Juvenal podría pasar por el priel PP. Es el cincuenta y tantos por ciento de la cámara mer definidor del wishful thinking, ese término contra el cuarenta y tantos. Una fractura política proinglés ya común en muchas otras lenguas que defunda y no los vuelos de una mosca cojonera dispuesta signa la ilusión de confundir deseos con realidad. Víctia aguarles a los demás la fiesta de la unanimidad. ¿Cóma del brutal imperio de Domiciano, en el siglo primemo caben en un mismo consenso el PP y grupos que sosro de nuestra era, Juvenal se soltó el pelo cuando le sucetienen que con bombas se puede seguir dialogando dió el liberal español Trajano. La emprendió contra los (ERC) que el asunto se arregla sólo con la negociapoderosos y, de forma especial, contra sus mujeres. Su ción (PNV) o que a Batasuna hay que legalizarla Sátira VI pasa por ser el Génesis de la misoginia ya (BNG y los anteriores) Se puede seguir haque ha dominado la cultura cristiana y occidenblando hasta la eternidad, pero me temo que ni tal durante tantos siglos, junto con algunos essiquiera la voluntad de Zapatero es capaz de concritos de san Agustín. Pero ésa es otra historia. seguir que ligue tal mezcla. De momento, el Ahora importa anotar que, precisamente, en PSOE tiene que elegir entre luchar contra ETA esa sexta sátira se encuentra la sentencia que con el 80 por ciento del Congreso o con el 55. El viene a nuestro caso: Hoc volo, sic iubeo, sit pro veto al PP en el Congreso y la inmediata entreratione voluntas (Lo que quiero lo ordeno; sea vista con Ibarretxe no dejan lugar a dudas sobre mi voluntad en lugar de la razón) Wishful thinEDUARDO los deseos de Zapatero: prefiere al 55, como en caking. Y algo más: quien confunde su voluntad SAN MARTÍN si todo lo demás. con la realidad tiende a imponer aquélla por enSi el presidente atendiera antes a su ratione que a su cima de la razón. voluntas modificaría el procedimiento para obtener el No sería difícil reconocer en el versículo de Juveconsenso que predica. No con todos al mismo tiempo y nal a Bush y su nuevo plan para Irak. Pero los deseos en el mismo nivel. El mensaje a ETA debe ser diáfano: del presidente español de hacer converger a todas las ningún gobierno, del color que fuere, negociará nunca fuerzas políticas en un más que improbable nuevo con violencia, ni convalidará a posteriori los objetivos consenso antiterrorista encajan también en el molde por los que asesinó a más de ochocientas personas. Ese labrado por el vigilante moral del imperio de Trajamensaje sólo lo pueden firmar quienes pueden ser alguno. El propio Zapatero lo refrendaba el miércoles: Si na vez Gobierno en España. Procedería, pues, asegurar se quiere, se puede Depende. No siempre. Ni siquiera primero ese acuerdo básico entre ellos, con cualquiera habitualmente. de los instrumentos políticos del pasado o con uno nueLa voluntad nada puede, por ejemplo, contra la quívo, e inténtese después sumar a ese consenso al resto de mica. El agua no se funde con el aceite por más que uno las fuerzas. Un pacto entre todos es deseable; un pacto lo quiera. Y ahora mismo lo que hay en España en proPSOE- PP es indispensable. Eso es lo que dicta la razón puestas antiterroristas es agua y aceite: quienes propolítica. No los cálculos a corto plazo, ni las hipotecas pugnan la acción de los tribunales y de la Policía para parlamentarias de ocasión, por lo que es de temer que derrotar (una vez más) a ETA antes de abrirle generosaZapatero siga anteponiendo su voluntad a la realidad. mente la puerta; y quienes, en cambio, quieren dejar Hasta que, como el 30 de diciembre, vuelva a darse de esa puerta abierta para intentar convencer a ETA (una bruces contra ella. vez más) de algo que jamás ha aceptado hasta ahora: P. S. Algún otro día habrá que ocuparse de los delique deje voluntariamente las armas a cambio de nada, rios de la voluntad de los dirigentes del PP. y después ya veremos. E N España, para nuestro bien y para nuestro mal, lo real tiende a confundirse con lo imaginario. De ahí que todo tenga, en las alegrías y en las penas, un aspecto impreciso y un contenido sospechoso. Así, en curiosa amalgama de miedos volátiles, perezas constantes y creencias pétreas, nos hemos acostumbrado a escuchar con oídos ajenos, palpar con guantes, oler de espaldas, ver a oscuras y paladear sin criterio. Es decir, que el deseo se impone sobre la realidad. Quizá por eso es más real en nuestras vidas, en la de las gentes de mi edad, Roberto Alcázar que Mariano RaM. MARTÍN joy. No estamos en la poFERRAND tencia creadora, sino en la debilidad contemplativa. Rajoy, además de ser mejor y más capaz que su gran adversario político, tiene la degeneración profesional de un buen registrador de la propiedad. No conoce el terreno por haberlo pisado, sino como una teoría susceptible de archivo y con más nombres propios que señales botánicas o geológicas. Es un teórico capaz, como hizo el lunes pasado, de intervenciones parlamentarias brillantes, cabales, recias, sustanciales, incontestables... pero distantes de la sensibilidad popular y asustantes, incluso, para su propia clientela. La sociedad española es, en este momento histórico, más fofa que exigente y prefiere el chascarrillo divertido a la propuesta solvente. En un ambiente en el que, como ocurre en Cataluña, no faltan voces, en la Generalidad y el Ayuntamiento, a favor del movimiento okupa porque existen squaters buenos y squaters malos ¿qué puede hacerse desde el rigor y el Derecho? Además, el Pedrín de nuestro Roberto, Ángel Acebes, es poca cosa, y lejos de excitar a su jefe le propone tisanas que le aplaquen. Algo así como darle somníferos a una marmota. Difícilmente, aun asistido por la razón y la ley, podrá Rajoy hacerse oír frente a sus adversarios si no es capaz de imponer en el propio PP su criterio y autoridad. El enfrentamiento- -todo por la pasta- -que se traen por el control de una de las cajas de ahorros que enrarecen y perturban el sistema financiero nacional entre Francisco Camps y Eduardo Zaplana es sintomático. La sangre ya llega al río y, en lo que se sabe, Rajoy dormita sin acercarse al problema y poner orden. ¿Cómo espera imponer sus criterios en el ámbito de la Nación si no es capaz de implantar el orden debido en su propio cuartel político? ¿Será real, tangible, Mariano Rajoy? Tiene gestos, dichos y distancias del viejo cómic y, simultáneamente, es el único líder notable al que se le pueden escuchar sermones coherentes. No es fácil de entender y, en consecuencia, no le entienden muchos de sus votantes, bastantes de sus conmilitones y ninguno entre quienes, con pretensión de independencia, valoramos su trabajo. ¿Serán las compañías? Las madres antiguas explicaban así la mala conducta de sus hijos. D