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72 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos VIERNES 19- -1- -2007 ABC Pequeña mágica Norah La sorprendente intérprete ha presentado Not too late su tercer disco- -y también el más personal- -en un miniconcierto celebrado en Baden- Baden POR RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL BADEN- BADEN. El mundo de Norah Jones es perverso, porque la muchachita texana sabe matar pero lo va a hacer a besos: va a empezar por las durezas de los pies y, batiendo sus pestañas sobre la batería, va a ir subiendo inclemente, indolentemente, poniendo su manita en ese acorde que más escalofrío da, hasta de un mordisco arrancarle el hígado al pobre oyente; y todo sin dejar de marcar, distraídamente, el lentísimo compás con su pie izquierdo. Pero: no es aún too late para el amor, susurra para consolar, en su nuevo trabajo, así que pliega y tal cual la chica se va con otro. El legendario balneario de Baden- Baden ha sido elegido por Norah Jones para dar un atisbo a su nuevo y tercer disco. Cuatro años después, ahora con 27, Jones ha ganado la autoestima que no le faltaba en absoluto con 23, tras esa fase rarita -dice- -en que pasó de los bares de la universidad a vender 18 millones de Come away with me con el sólo apoyo de las emisoras estudiantiles de la NPR. Aquel little secret que pasaba de boca en boca por los círculos de jazz ya no lo es. Su segundo disco, Feels like home lo sacó como ignorando su monumental éxito, y su tercer secreto lo esperan ya probablemente millones. Ahora, sin el gran productor que creyó en ella, Arif Mardin. La buena noticia es que es bueno. Norah se endosa ahora una guitarra- quería probar -y se pone al frente del escenario, aun con las espaldas guardadas por él su bajista y productor Lee Alexander; minimiza adrede su peligroso piano buscón, sólo pone aquí y allí el arpegio justo para hacer daño- Be my somebody pero ya no es el instrumento rítmico. Consumada pianista, se permite hasta vender el tema principal, Wish I could sin piano. Ahora ha compuesto sobre todo con la guitarra, me es más fácil en la carretera que cargar con un piano y ha escrito ella todos los temas, con ayudas de Alexander, como ese cabaretero ragtime de Sinkin Soon aunque en BadenBaden hubo que escucharla sin el acre trombón que metió su amigo J. Walter Hawkes. El efecto NoJo tiene estela: una quincena de chicas con guitarra o piano, confiadas trobadoras del hoy con mucha música escuchada, como Holly Cole, Nedelle, Madeleine Peyroux, Cassandra Wilson, hijas de Waits y Morrison; más jazzy como Macy Gray o Anja Garbarek; más folk, más blues o más girly como Claire Sproule o Carla Bruni. Pero el triunfo de la modestia, el secreto del arreglo simple, es el de esta antidiva que luego se calza una peluca rubia para su grupo punk El Madmo, compone, arregla, tiene ideas, sello, estudio propio y ahora hasta película con Jude Law. NoJo es más madura y compleja, su rica voz es más jazzística- -Billie Holiday sonreiría al oírla- aunque su música lo sea menos. Pero no tiene que pedir perdón a nadie. Little room es un capricho minimalista con sólo el bajo y el silbido de su devota Daru Oda. Su garra para la melodía ha rescatado Thinking about you que hizo con Ersahin; se despereza en The sun doesn t like you y reflexiona sobre My dear country En casa de Norah siempre parece ser domingo por la tarde, hace 70 años. Allí hace paquetitos con sus pensamientos, elige el acorde preciso en su cabecita, los envuelve en una voz de medianoche, tan casual como oscura, y antes de entregarlos hace como si se le cayera del bolso un pañuelo aún húmedo. Y el kleenex cae muy despacio, con un tempo imposible, y se desgrana esa nana de Rosie s Lullaby y el pañuelo se posa en el agua y uno, sorprendentemente, está debajo en el lecho del lago. NoJo es más madura y compleja, Y su rica voz es más jazzística, aunque su música lo sea menos Norah Jones, en una imagen de archivo AP