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48 MADRID VIERNES 19 s 1 s 2007 ABC Madrid cuenta ya con un centro específico para menores que agreden a sus padres Está en el municipio de Guadarrama y tiene capacidad para 24 maltratadores MARÍA ISABEL SERRANO MADRID. El aumento de casos en los que los hijos maltratan a los padres ha llevado a la Comunidad de Madrid a tomar cartas en el asunto. Según ha podido saber ABC, desde hace muy pocos meses funciona ya un centro específico para internar a niños y jóvenes que han agredido a sus progenitores y a los que el juez ha impuesto la correspondiente medida, es decir, condena. Dicho centro, sólo para internar menores maltratadores de padres, está situado en Guadarrama, tiene capacidad para 24 internos y sigue unas pautas terapéuticas y de reeducación también específicas, buena parte de ellas basadas en el contacto permanente con la familia. Cuando el Gobierno regional decidió poner en marcha este centro debido al aumento de menores maltradores de padres, se barajó la posibilidad de especializar uno de los centros de internamiento ya existentes. Pero se optó por crear uno específico, ya que el fenómeno del maltrato familiar ascendente -así han decidido los fiscales denominar este nuevo tipo de delito- -tiene unas connotaciones especiales y, además, va en aumento de una forma alarmante. Bolsas de cocaína y sustancias químicas para manipularla descubiertas en la Sierra DGPGC En 2005 hubo, en España, más de 7.000 denuncias de padres para inculpar a sus hijos como agresores Las semillas de la violencia se siembran en los primeros años de vida asegura el profesor Rojas Marcos Desmantelan un laboratorio de cocaína en la Sierra Policía y Guardia Civil detienen a los siete narcos colombianos que lo controlaban y se incautan de 26 kilos de cocaína pura CARLOS HIDALGO MADRID. Agentes de Policía Judicial de la comisaría de Ciudad Lineal y del Grupo de Delincuencia Organizada de la Comandancia de la Guardia Civil han desmantelado un laboratorio de droga en plena sierra madrileña. Se trata de la principal factoría de cocaína de esa zona de la región. Se da la circunstancia de que directamente elaboraban la cocaína, y no la adulteraban, como suele ocurrir en estos laboratorios En la operación conjunta han sido detenidas siete personas, todas de nacionalidad colombiana y sin antecedentes. Los primeros indicios del funcionamiento de la banda se dieron el pasado agosto. Entonces, los agentes de Ciudad Lineal comenzaron a realizar aprehensiones de cocaína en locales, vehículos y vías públicas del distrito que, por su pureza, llamaron la atención, indicó el comisario jefe de la comisaría, Domingo Pérez. Mientras que continuaban las investigaciones por parte de la Policía Nacional, el pasado día 7, un control operativo de la Guardia Civil en Garganta de los Montes detectó un vehículo sospechoso. Cuando le dieron el alto, las dos personas que circulaban en el coche emprendieron la huida, aunque fueron pronto interceptados por los agentes del puesto de Rascafría. En ese momento, portaban en el turismo 12,5 kilos de cocaína, de una pureza muy similar a la que se estaba requisando en Ciudad Lineal. Los dos ocupantes del vehículo fueron arrestados. Las investigaciones permitieron descubrir que, a 1,5 kilómetros del lugar de esas primeras detenciones, se hallaba un chalé, en la urbanización La Pajarilla de Garganta de los Montes, donde se encontraba la cocina controlada por cuatro ciudadanos colombianos. Con la pertinente orden judicial, la Guardia Civil, que cruzó sus datos con la Policía Nacional, procedió al registro de la vivienda, ubicado en una finca de 1.500 metros cuadrados, según detalló Manuel Patricio Rodríguez San Román, jefe operativo de Ciudad Lineal. En el momento de la detención, estos cuatro individuos intentaron huir en dos vehículos. Los agentes requisaron en la finca 13 kilos más de cocaína pura, 15 bidones de éter, 14 de acetona, ácido clorhídrico, tres prensas y moldes, lámparas alógenas y básculas de precisión. Además, los delincuentes cavaron pequeños pozos para enterrar los restos que provenían de la fabricación de la droga, que obtenían a partir de nitrato de cocaína. Más de 200.000 dosis El miércoles culminó la operación con la detención de un séptimo integrante de la banda, probablemente el cabecilla, quien regentaba una agencia de viajes en el barrio de Oporto, en Carabanchel. Las investigaciones tratan ahora de dilucidar si el negocio era la tapadera de la banda para el blanqueo del dinero de la droga. En total, Policía y Guardia Civil se han incautado de 26 kilos de cocaína pura, con la que se podrían haber elaborado 208.000 dosis- -cada una tiene, aproximadamente, un 20 de droga- valoradas en el mercado en casi 2 millones de euros. Del laboratorio que funcionaba desde el pasado abril, salían a diario unos 2 kilos de droga. La cocaína era distribuida a intermediarios para venderla en locales de ocio de la zona norte y de la Sierra, pero también en puntos de la capital. Siete mil denuncias Como se sabe, el 8 por ciento de los menores internados en Centros de Ejecución de Medidas Judiciales (antes reformatorios) de Madrid lo están por haber agredido a sus padres. Este nuevo tipo de maltrato acaparó ayer buena parte de la primera jornada del I Congreso Internacional sobre Violencia Juvenil, que hoy se clausura. Los expertos pusieron sobre la mesa datos que provocan gran preocupación. Según el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, en el año 2004 se presentaron 5.713 denuncias en toda España de niños maltratados por sus padres, frente a las 5.100 denuncias presentadas por los padres inculpando a sus hijos como maltratadores. Un año después, en 2005, más de 7.000 padres habían denunciado a sus hijos por maltratadores. El 26 por ciento de los padres de estos chicos que les agreden confiesan no saber qué hacer, mientras el 16 por ciento han abandonado su intento de contención y educación. El 8 por ciento hubiera deseado no haber tenido hijos. Las formas de maltrato que ejercen los hijos sobre sus padres pueden ser tanto físicas (8 por ciento) como emocionales (3 por ciento) Aumentan las que combinan ambas. Según María Jesús García Pérez, de la Unidad de Pediatría Social del Hospital Niño Jesús de Madrid, el tema de los hijos violentos suscita rechazo, vergüenza y culpa. Rechazo porque, en nuestra cultura, a los padres se les debe amor y respeto, y el acto de agredirles es una extralimitación difícil de perdonar. Culpa y vergüenza de unos padres a quienes resulta difícil aceptar que hayan sido capaces de procrear un ser tan cruel Frutos malignos El profesor Luis Rojas Marcos, psiquiatra y ex presidente del Sistema de Hospitales Públicos de Nueva York, abrió ayer el congreso sobre violencia juvenil. La violencia humana- -dijo- -no es instintiva; se aprende. Las semillas de la violencia se siembran en los primeros años de vida, se cultivan y desarrollan durante la infancia y comienzan a dar sus frutos malignos en la adolescencia Según Rojas Marcos, los programas para enmendar conductas violentas han de ir dirigidas a niños de entre 4 y 14 años.