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ABC JUEVES 18 s 1 s 2007 ESPAÑA 17 El zaplanismo consuma la traición a Camps y Valcárcel al unirse al PSOE en la CAM La alianza con los socialistas se fraguó la pasada semana, coincidiendo con una comida de Zaplana con Blanco s Anoche seguía la negociación para cerrar la crisis A. CAPARRÓS VALENCIA. La sede de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) fue escenario ayer del cisma protagonizado por el sector zaplanista del PP de la Comunidad Valenciana, que presentó una candidatura para la renovación de los órganos de gobierno de la entidad financiera en connivencia con el PSPV- PSOE y a espaldas de las direcciones regionales de la formación en esta región y en Murcia. Esta alianza comenzó a fraguarse la pasada semana y coincidió con un almuerzo privado que compartieron en Madrid el portavoz parlamentario del PP, Eduardo Zaplana, con el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, según confirmaron a ABC fuentes de toda solvencia. Ayer, pese a los intentos de última hora del Ejecutivo presidido por Francisco Camps para evitar la crisis, zaplanistas y socialistas presentaron una lista y los representantes de los Gobiernos de Valencia y Murcia otra distinta. En la negociación in extremis los fieles al ex presidente de la Generalitat Valenciana no cedieron un ápice sus pretensiones. En todo caso, y a pesar de que el plazo legalmente establecido para la presentación de candidaturas finalizó ayer a las dos de las tarde, al cierre de esta edición se sucedían las conversaciones entre el presidente del PP de la provincia de Alicante, el zaplanista José Joaquín Ripoll, y el consejero de Hacienda, Gerardo Camps. Para deshacer el entuerto que supone el arrinconamiento de las tesis defendidas por Camps y Valcárcel para la cuarta caja de ahorros española, se contempla la posibilidad de retirar las dos listas presentadas ayer antes de la asamblea general de la caja, que el 2 de febrero debe elegir las vacantes en la cúpula de la entidad. Entre estos cargos, zaplanistas y socialistas han ungido a Armando Sala, empresario de estrecha afinidad con el portavoz del PP y principal enemigo de Camps en el seno de la CAM durante toda la legislatura, como presidente de la entidad, lo que supone dejar a los dos Gobiernos regionales con ascendencia sobre la caja sin la capacidad de decidir un puesto de tanta relevancia. Los cálculos del PSPVPSOE y del PP provincial alicantino les aseguran la victoria en la asamblea, aunque los primeros están por la labor de no hacer sangre con Camps- -se juegan sus cargos en Bancaja, la otra gran caja de la Comunidad Valenciana- mientras que los fieles a Zaplana contemplan el inminente proceso de elaboración de las listas para las elecciones autonómicas y la composición de un hipotético Gobierno si Camps resulta reelegido el 27 de mayo, y están por la labor de buscar un acuerdo, aunque no evitaron la escena de ayer, en la que la presentación de candidaturas se realizó a toda prisa. Las proyecciones electorales también chocan de bruces con el proceso de la CAM si se extrapola al pacto de izquierdas que se pergeña en la Comunidad Valenciana, comandado por los socialistas. Ayer, Iz- Cuestión de nombres El enfrentamiento, prácticamente irreconciliable, entre los afines de Zaplana y la dirección regional del PP en la Comunidad Valenciana quedó en evidencia la mañana de ayer. Un nombre, Francisco Grau, designado para un puesto relativamente menor, como la comisión de control, propició el enroque de los emisarios del PP de la provincia de Alicante y frustró la posibilidad de haber zanjado un acuerdo que se rozó apenas media hora antes del cierre del plazo. Eduardo Zaplana, portavoz parlamentario del PP quierda Unida, principal socio para conformar un tripartito a la valenciana, afeó al PSPVPSOE su pacto con el demonio que contradice la línea de actuación política de dichas formaciones. FRANCISCO SECO El pacto en la caja de ahorros contrasta con la ofensiva judicial de los socialistas contra el portavoz popular Litigios contra Zaplana De hecho, los socialistas valencianos mantienen un litigio judicial contra Eduardo Zaplana, a cuenta de las acusaciones grabadas por dos diputados a otros tantos empresarios, que apuntaban hacia una trama de cobro de comisiones ilegales enmarcadas en las obras de Terra Mítica, que salpican de lleno al actual portavoz parlamentario del PP. La animadversión de los socialistas valencianos hacia Zaplana, que contrasta con el pacto suscrito con sus pupilos alicantinos, se extiende a otros casos como la relación del ex presidente regional y el cantante Julio Iglesias, también en proceso en los tribunales.