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ABC MIÉRCOLES 17 s 1 s 2007 MADRID 57 AL DÍA Manuel de la Fuente BENDITOS ANIMALES esde el inverosímil ayeaye al más candongo de los morrongos, hoy están de fiesta: San Antón, patrón de los animales, aunque visto lo visto, las bestezuelas no andan tan necesitadas de santidad como los humanos, perdidos en las callejuelas del rencor, el desencuentro y el enfrentamiento. Hoy es el día de ésos que tan poco suelen exigir (aunque hay algún que otro gato que no tiene remedio) y que tanto acostumbran a darnos, las más de las veces totalmente de gratis sólo por un quítame allá esas bolas de pienso. Y mientras, el ser superior (cada vez parece más claro que lo de ponerse a dos patas fue pura casualidad) enzarzados en sus espirales de odio, tropezando todos y cada uno de los días en la misma piedra, u en otra, qué más da, y mereciéndose que alguien lo envíe de vuelta al lugar del que tal vez nunca debió bajar: las ramas de los árboles. Es probable que ellos no tengan inteligencia, pero se las saben todas. Adivinan el humor del amo según entra éste por la puerta y según vienen las cosas asoman el hocico (o el pico, o el morro) o se refugian debajo de la cama más próxima, en el armario más recóndito o salen pitando hacia el jardín o hacia el parque. Sin irnos mucho más lejos, mis dos gatos, Lope y Quevedo, son como Zapatero y Rajoy, o como Zipi y Zape, tal que ustedes prefieran, pero eso sí, a la hora de lo que realmente importa, a la hora de la verdad, a la hora de la siesta, lo más importante en todas y cada una de sus legislaturas, siempre llegan a un acuerdo: aquí paz, y después gloria o, lo que es lo mismo, un pacto de Estado, bien acurrucados sobre las necesidades de la Nación, es decir, el edredón o la manta zamorana. Es bien cierto, pueden tirarse horas debatiendo sobre el lugar exacto en el que debe colocarse el cuenco del agua, pero a la hora de la manifestación, que suele ser cuando hay que pedir el sustento al amo, siempre están de acuerdo, y siempre salen los dos en la foto, aunque de vez en cuando alguno de ellos tenga que hacer de tripas corazón, que ésa es o debería ser la verdadera política de Estado. Por cierto, ¿los políticos tienen santo patrón? D La película Mi tío Jacinto (1956) de Ladislao Vajda, muestra una visión enternecedora del mundo de los toros ABC Siete miradas sobre Madrid Los problemas de vivienda, la falta de transporte público, el paro, las aficiones... En la década de los cincuenta, Madrid se convirtió en un plató cinematográfico que retrató la sociedad de la época POR MABEL AMADO MADRID. Hace tres años, el área de Las Artes del Ayuntamiento comenzó a rescatar en una colección el rico patrimonio histórico de la ciudad. Se trataba de divulgar de forma amena temas madrileños que, de otra forma, nunca saldrían del ámbito académico. Surgió así la edición de una compilación que ha dado títulos como Quintas de recreo, las casas de campo de la aristocracia alrededor de Madrid De Madrid a los tebeos, una mirada gráfica a la historieta madrileña El espectáculo teatral en la corte de Felipe IV o Vestir la identidad, construir la apariencia. La cuestión del traje en el siglo XVIII entre otros. Y así hasta contabilizar 15 libros a los que se une ahora una última publicación: Madrid en el cine de la década de los cincuenta Editada por la Fundación Caja Madrid, esta obra del profesor Luis Deltell- -surgida de su tesis doctoral- -supone una aproximación a la producción de cine español durante la década de los años cincuenta, uno de los más importantes de la historia reciente. Como reconoce el propio autor, en un principio la tesis doctoral se planteó como un estudio del realismo en España, pero en seguida reconduje el camino y lo centré en la ciudad de Madrid Por ello, la obra se estructura en tres partes bien diferenciadas. La primera analiza cómo evolucionó el realismo español, desde los antecedentes en la década de los años cuarenta a la aparición del desarrollismo y el cine grotesco, pasando por el melodrama y el sainete. Docente, director y guionista Además de doctor en Comunicación Audiovisual, Deltell es diplomado en Dirección Cinematográfica por la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad (ECAM) Es director y guionista de Corre, Adrián (2005) Di algo (2004) El primer triunfo sentimental de Gonzalo Arcilla (2004) y Ana duerme (2003) Cuenta en su haber con numerosos premios nacionales. Los pobres, de moda En este apartado, el lector podrá adentrarse en títulos como Barrio (1947) La calle sin sol (1947) Vida en sombras (1949) El último caballo (1950) Surcos (1951) Esa pareja feliz (1951) Balarrasa (1950) Muerte de un ciclista (1955) El gafe (1958) De la mano de Deltell comenzará un viaje en el que descubrirá cómo el sainete influyó en que los pobres se pusieran de moda en el cine español, o cómo el género chico fue una fuente de inspiración de todos los creadores de los años cincuenta y cómo fue el nacimiento de uno de los estilos más característicos del cine español: el cine grotesco. Aparecerán entonces las primeras películas escritas por Rafael Azcona y dirigidas por Marco Ferreri y Luis García Berlanga, Del realismo en general, el libro se centrará en la propia ciudad como espacio cinematográfico. No olvidemos, como recuerda Deltell, que durante la década de los cincuenta la capital es el lugar más retratado del cine español y en ella se ambientan casi tres cuartas partes de las películas Para este segundo capítulo se han elegido los distintos géneros del cine: histórico, de propaganda, negro, religioso, de comedia, social y los subgéneros de los toros y el fútbol. Se trata de mostrar modelos narrativos con la ciudad, sus ca- lles y barrios como protagonistas. Se refleja en el cine de este periodo la vida cotidiana de la urbe, las costumbres de sus ciudadanos y sus conflictos, desde los problemas de vivienda a la falta de transporte público, pasando por el paro, la delincuencia, las aficiones... Para concluir, el autor analiza siete grandes obras cinematográficas de la época: El último caballo (1950) de Edgar Neville; Surcos (1951) de José Antonio Nieves Conde; Esa pareja feliz (1951) de Luis García Berlanga y Juan Antonio Bardem; Historias de la radio (1954) de José Luis Sáenz de Heredia; Muerte de un ciclista (1955) de Juan Antonio Bardem; El pisito (1958) de Marco Ferreri, y Los golfos (1959) de Carlos Saura. A través de estos largometrajes, de estas siete miradas a Madrid, se puede analizar la década, su complejidad y la evolución de la estética cinematográfica y del retrato de Madrid. Anécdotas de rodaje Además, los amantes de las anécdotas podrán conocer cómo recortaba gastos Neville, cómo rodaba José Antonio Nieves Conde, cómo se elaboró el guión de Esa pareja feliz qué supuso la realización de Historias de la radio cuáles fueron las correcciones de los censores italianos a Muerte de un ciclista o la dificultad principal de Los golfos