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36 INTERNACIONAL El conflicto iraquí MIÉRCOLES 17 s 1 s 2007 ABC Desacuerdo entre Irak y EE. UU. sobre la batalla por Bagdad Las diferencias se extienden a todos los ámbitos políticos y militares PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. Aunque la batalla por salvaguardar Bagdad- -el gran empujón militar ordenado por la Administración Bush- -tiene previsto comenzar en cuestión de días, los comandantes del Pentágono y el gobierno de Irak no se estarían poniendo de acuerdo sobre los detalles de cómo hacer realidad esa nueva estrategia. Con indicios de que estas diferencias podrían comprometer esta polémica ofensiva incluso antes de iniciarse. El cúmulo de divergencias recogidas por la Prensa estadounidense abarcan desde el establecimiento de una efectiva cadena de mando hasta cómo proteger a las tropas del Pentágono destinadas en las barriadas más violentas de Bagdad. Aunque con diferencia, la mayor fuente de preocupaciones se centraría en las dudas sobre la voluntad política del gobierno de Irak para reprimir por igual a los extremistas suníes y chiíes. Estas ansiedades se han visto complicadas por la decisión del primer ministro Nuri AlMaliki de nombrar como máximo responsable militar de Bagdad al teniente general Abud Qanbar, un desconocido oficial naval elegido sin consenso de las facciones políticas iraquíes y a pesar de los reparos expresados por Washington. Este oficial chií, junto al general de caballería Joseph Fil, tendría que articular lo que el Pentágono ha descrito como una asociación entre dos ejércitos Arreglo cooperativo cuestionado por comandantes sobre el terreno, muy reacios a perder su actual control operativo. En el terreno logístico tampoco estaría claro cómo aplicar la táctica de establecer decenas de zonas seguras en Bagdad, para después avanzar sobre barriadas más conflictivas. Con falta de comisarías que puedan servir como epicentro de estas operaciones, lo que estaría forzando a buscar grandes casas que primero tienen que ser fortificadas con muros, alambradas y torres de vigilancia. Sin soluciones, según apunta el New York Times a cuestiones tan básicas como quién exactamente debe facilitar el combustible para la prometida ofensiva militar. Ciudadanos iraquíes retiran cadáveres en el campus de la Universidad AP Más de cien muertos en los atentados de ayer en Bagdad Irak vive la jornada más violenta de los últimos meses s Un coche bomba y un suicida siegan la vida de 65 estudiantes MIKEL AYESTARÁN CORRESPONSAL BAGDAD. Bagdad sufrió ayer una oleada de atentados en los que más de cien civiles perdieron la vida y más de doscientos resultaron heridos. Fue el día más negro en la capital desde que la violencia entre las comunidades musulmanas iraquíes se disparara tras los atentados en los santuarios chiíes de Kerbala, el 22 de febrero, y coincidió con la presentación del informe de Naciones Unidas que señala que 34.452 personas murieron en Irak víctimas de la violencia en 2006. La capital se despertó con noticias de altercados en el bastión chií de Ciudad Al Sadr, donde murieron cuatro civiles tras explotar una bomba colocada en el minibús en el que viajaban al trabajo, y se acostó con las terribles imágenes de los atentados en la Universidad de Al Mustansiriyah. autobuses y volver a sus casas. El Ministerio de Interior informó que un coche bomba hizo explosión en la puerta principal, la más concurrida, e instantes después un suicida activó su cinturón de explosivos en otro de los accesos. El resultado provisional de las autoridades es de 65 muertos y 138 heridos. Al Mustansiriyah es un importante centro situado en una zona de mayoría chií y este año tiene a ocho mil alumnos matriculados. El rector de la Universidad, la segunda más importante de Bagdad, declaró dos días de luto al conocer la noticia y desde el Ministerio de Educación se apresuraron a pedir donaciones de sangre para poder atender a la avalancha de heridos en los hospitales de la zona. El doble atentado en la Universidad eclipsó al resto de los ataques que se produjeron a lo largo de la jornada en la capital y que acabaron con la vida de al menos otras veinticinco personas. Estas nuevas víctimas forman parte ya de las negras estadísticas que tanto el Gobierno iraquí, como la Misión de Asistencia a Irak de Naciones Unidas, realizan de forma separada. El organismo internacional hizo público un informe en el que la cifra total de bajas sufridas en Irak durante el pasado año triplica a las que recogía el estudio de las autoridades locales. Largo plazo El general George Casey- -el saliente comandante de todas las tropas de Estados Unidos destinadas en Irak- -ha reconocido que se necesitará tiempo para hacer realidad el gran empujón ordenado por la Casa Blanca. Llegando incluso a vaticinar que pasarán varios meses antes de que se puedan observar resultados positivos. A juicio de Casey, la clave del éxito para atajar la violencia sectaria radica en la cooperación que faciliten las fuerzas de seguridad locales y la voluntad política del gobierno de Irak, que hasta ahora no se ha materializado. Los primeros efectivos de los refuerzos ordenados por el presidente Bush ya estarían empezando a tomar posiciones mientras los representantes diplomáticos de Estados Unidos en Irak han insistido en que es natural que este periodo de transición provoque algunas fricciones. Insistiendo en que el gobierno del primer ministro Al- Maliki- -que no ha venido siendo partidario de recibir más refuerzos del Pentágono en Bagdad- -se ha comprometido a que determinados barrios de la capital iraquí dejen de servir como santuarios urbanos para milicias afines. A juicio de los militares estadounidenses, para que esta ofensiva triunfe hace falta que los cada vez más polarizados habitantes de Bagdad perciban un trato igualitario. Tantos muertos como heridos Según estos estudios el total de los muertos el año pasado ascendió a 34.452, muy cerca de los 36.685 que constituyen la cifra final de heridos. La ONU ha elaborado estas cifras tras consultar con el Ministerio de Sanidad iraquí así como los hospitales y organismos de todo el país. En el informe también se señala que casi medio millón de iraquíes abandonaron el país para huir de las luchas sectarias. Esta escalada de los niveles de violencia ha tenido diferentes lecturas en los medios locales, pero todos coinciden en calificarla como una respuesta. Respuesta ante la nueva estrategia de Bush anunciada la semana pasada y que ya ha traído los primeros refuerzos a Irak y, especialmente, respuesta tras los ahorcamientos de los dos altos cargos del régimen de Sadam. La mayor fuente de preocupación son las dudas sobre la voluntad política del Gobierno iraquí La clave del éxito para frenar la violencia sectaria radica en la cooperación, según el general Casey Al término de las clases Los terroristas realizaron un doble ataque a las tres de la tarde (hora local) justo en el momento en que terminaban las clases y miles de estudiantes se agolpaban en las puertas del centro para coger sus coches y ABC. es Galería de imágenes sobre la violencia en Irak en abc. es internacional