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Martes 16 de Enero de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.271. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. La niña probeta ya es mamá La británica Louise Brown ha dado a luz a un niño concebido de modo natural, veintiocho años después de haber hecho historia como el primer bebé probeta. Su hermana Natalie se le adelantó unos años POR EMILI J. BLASCO COSAS MíAS Edurne Uriarte EL VALIENTE E F ue noticia cuando el 25 de julio de 1978 nació en un hospital de la ciudad inglesa de Oldham, cerca de Manchester, sancionando mundialmente la viabilidad de la fecundación in vitro, y lo ha vuelto a ser ahora al convertirse a su vez en madre. Louise Brown ha dado a luz un hijo, concebido esta vez de modo natural. La rolliza Louise Brown, que trabaja como asistente administrativo, no ha sido sin embargo el primer bebé probeta de la historia en ser madre. Se le anticipó su hermana Natalie, de 23 años de edad. Natalie también nació por el mismo procedimiento que su hermana, cinco años después, y en 1999 se convirtió en el primera persona fruto de un tratamiento de IVF que daba a luz. Cuando su hijo Casey llegó con tan buena salud se desvanecieron todos los temores acerca de que las niñas fecundadas en un tubo de laboratorio no fueran capaces de procrear hijos saludables. Ni Louise ni su marido, Wesley Mullinder, de 27 años de edad, han podido contener su alegría por el nacimiento, y han declarado a sus amigos y familiares que se encuentran como en la luna Louise Brown había declarado previamente que la pareja quería tener un hijo, y que preferiblemente deseaban poder concebirlo sin tener que recurrir a la fecundación in vitro. Y así ha sido por fin. Éste no fue el caso de sus padres. Su madre, Lesley, había intentado quedarse embarazada durante nueve años. Al no conseguirlo fue tratada por los doctores Robert Edwards y Patrick Steptoe, cuando la técnica de la IVF llevaba años Louise Brown en la actualidad y, en el recuadro, cuando nació hace 28 años siendo investigada pero aún no puesta en práctica. Los doctores fertilizaron un óvulo de Lesley con esperma de su marido, John, y luego implantaron el embrión en el vientre de la madre. El éxito abrió las puertas a miles de otros casos en todo el mundo. El doctor Steptoe falleció hace ya diez años, y Edwards se ha convertido en un miembro más de la familia de Louise. Fue su invitado de honor en 2004 en AP la ceremonia de su boda con Wesley Mullinder, a quien conoció cuando éste trabajaba como agente de seguridad en una discoteca. Solía pensar que era especial. Cuando tenía diez u once años meditaba con frecuencia sobre como había sido concebida, pero ahora ya no pienso en ello en absoluto ha indicado Louise en alguna de las entrevistas que a lo largo de su vida ha dado a la prensa. Ahora, lo habrá recordado otra vez, al convertirse de nuevo en protagonista. NTRE los demagogos de la política y los vendedores sin escrúpulos de las publicaciones rosas o amarillas, las más nobles palabras se contaminan últimamente de hipocresía y de ruindad. Zapatero gusta de llamar valentía a sus tragaderas pasadas y futuras para negociar con ETA, y la palabra se desfigura tanto como la verdad o la justicia en boca de esos aventureros que hacen negocios periodísticos y editoriales con el parasitismo, la mugre y hasta con el crimen. Como esa portuguesa, de profesión ex novia de un pez gordo del fútbol y de los negocios, que ha sustituido el finiquitado negocio del noviazgo por otro editorial, contando los múltiples delitos que cometió con el malogrado novio. Nos lo relataba Belén Rodrigo desde Lisboa este domingo. La caradura apela al arrepentimiento, a la justicia y la verdad. Y por medio de algunos editores tan avispados como la escritora delincuente, las palabras ya han quedado manchadas y humilladas en las páginas que muchos aún sentimos sagradas de un libro. La palabra valentía sufre de atracos semánticos comparables en nuestro país. Aplicada a la violencia, al chantaje, a la extorsión y a la persecución, la valentía era la capacidad para enfrentarse a los criminales con riesgo de la propia vida y seguridad. Eso creíamos desde niños. Pero, según el vocabulario inventado por Zapatero para explicar su proceso de negociación, ahora se atribuye a quienes renuncian a enfrentarse a los criminales y tienen el suficiente desparpajo para hacer pública y notoria su infinita flexibilidad moral. Según el diccionario zapateril, llámese valentía a ese su desparpajo.