Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES 16 s 1 s 2007 CULTURAyESPECTÁCULOS 79 Cela, madera de boj Mañana se cumple el primer lustro de la muerte del Nobel. Han visto la luz 80 nuevas ediciones de sus libros en el mundo, los estudiosos norteamericanos se rinden ante su literatura y su Fundación prepara para el centenario- -2016- -el proyecto de Obras Completas POR ANTONIO ASTORGA FOTO: GONZALO CRUZ MADRID. Año V después de Cela, y la literatura española es un oficio de tinieblas sin el acantilado, ya mortal y rosa. Antes de abandonar este valle de lágrimas, a Cela no le importó reconocer que muchos de los jóvenes novelistas españoles eran pequeño burgueses aunque con excepciones honrosísimas Le intentaron moler a palos por ello, pero él resistió, y ganó. El odio expulsa tantos espumarajos que ni siquiera se recata ante su cadáver se le defendió. Y le mataron los que le querían matar, los que se la tenían jurada, y los caníbales intentaron engullir (al modo de las tribus antropófagas) al animal literario que Cela lleva dentro: pensaban que al comer la carne de su enemigo adquirirían su valor, y su fuerza. No lo han conseguido. En esta piel de toro desagradecida e ingrata los escritores, no ya buenos, sino magníficos, desaparecen y la gente, muy fácilmente, los olvida. Pero no ha ocurrido así en el caso de Cela. amarrado a la escritura. Pero por encima del Cela, animal literario se eleva la persona. En el Viaje al Pirineo de Lérida mi padre pedía toda la soledad para el día de su muerte- -recuerda a ABC desde México su hijo, Camilo José Cela Conde- Debe ser una de las pocas cosas que no consiguió La figura del padre se agiganta en el nombre del hijo. Cinco años después, ¿cómo se vive sin Cela? Es difícil separar lo personal de lo literario- -responde Camilo Cela Conde- aunque cualquier persona que haya perdido a su progenitor comprenderá que es más importante la relación personal. Su figura va creciendo Y no para. Como el proyecto de sus Obras Completas de cara al año 2016, en el centenario de su nacimiento: Lo estamos pensando- -avanza Cavanna- del mismo modo que queremos recuperar el manuscrito de Pabellón de reposo el único que nos falta aquí, en la Fundación, para completar todos los originales de Camilo, único caso en la literatura universal que tendrá todos sus manuscritos bajo el mismo techo Mañana se inaugura la exposición Cela y Galicia que reúne los textos de su prosa gallega- Mazurca para dos muertos La cruz de San Andrés y Madera de boj de sus memorias galaicas- La rosa Entendimientos... de las cartas que cruzó con intelectuales y personalidades de su tierra, y una curiosa botella, ilustrada, que le regaló Miró, con esta leyenda: Olé al aguardiente gallego La Fundación sobrevive, a duras penas, aunque los ingresos por recursos propios llegan difícilmente al 20 por 100 del presupuesto anual dice Cavanna. Resiste. Cela murió, como Valle- Inclán, escribiendo en la cama. Don Ramón era para don Camilo flor de la literatura y espejo de caballeros galantes, a quien el hambre empujó hasta la genial venganza del esperpento: el último, su disparatado entierro, con el crucifijo del ataúd Camilo José Cela volando por los aires, el féretro cayéndose a la fosa y desvencijándose, y los esparcidos restos de don Ramón iniciando tan poco descansadamente su eterno descanso El día que murió Cela llovía a mares. Cinco años después, en la literatura española apenas si se oye llover. Web oficial del escritor y premio Nobel: http: www. fundacioncela. com La Fundación Cela trata de recuperar Pabellón de reposo el único manuscrito que le falta del Nobel Profeta lejos de su tierra La figura del autor nacido en Iria- Flavia ha dejado huella ciclópea lejos de España en este lustro de ausencia. En la Fundación Camilo José Cela- -cuenta a ABC su director, Tomás Cavanna- hemos recibido ochenta nuevas ediciones de sus obras procedentes de diversos países y nuestra web se ha convertido en una de las más visitadas desde fuera de España, por investigadores y estudiosos de su obra. Aunque al principio te quedas un poco huérfano, Camilo está hoy más vivo que nunca. En el anuario de estudios celianos de 2006, editado por la Fundación y la Universidad Camilo José Cela, catorces profesores de universidades revelan la magnitud y la difusión que tiene la obra de Cela a nivel mundial Los que se arrimaban a su alargada sombra querían abrirse paso a hachazos entre su leña, pero la madera de Cela es de boj (de la familia de las buxáceas, alto, con tallos derechos, muy ramosos, hojas persistentes, opuestas, elípticas, duras y lustrosas, madera amarilla, sumamente dura y compacta) y resiste, y gana. Murió I ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE JULIÁN MARÍAS El catedrático de Filosofía de la Complutense recuerda la figura del académico y los valores de su pensamiento sancio, se definía sobre las cuestiones de la actualidad. Muchas veces, más que una definición directa daba criterios para que el lector hiciera su propia composición de lugar. El conjunto, sobre todo en los años de la transición, constituye un documento inigualable con el que un intelectual logró situar a sus lectores ante su propia circunstancia. La aceptación que obtuvo reflejaba no sólo un logro único en su generación, sino la apremiante necesidad de sus lectores. A esta comunicación lograda, entendería yo como la virtud por antonomasia del intelectual. Escribir bien y saber definir las propias posiciones son condiciones importantes. El ser coherente en la práctica con el propio pensamiento, es decir predicar con el ejemplo, ayuda. Pero muchas veces estas cualidades se dan sin que se logre una comunicación real Jaime de Salas LA VIRTUD DEL INTELECTUAL o más importante de Marías fue la atención que prestó a Ortega. Pero su presencia como intelectual en las páginas de ABC, en sus publicaciones y conferencias, llegó a muchos lectores que no se interesaban por la filosofía. Semana tras semana escribió para un público sobre temas políticos o sociales. Con una prosa ejemplar en su claridad y llaneza, sin jamás producir can- L con el lector. El problema no es ni siquiera tener razón por más que ello también constituye un requisito. Lo que se pretende a la hora de dirigirse al público es que el lector pueda encontrarse a sí mismo en las palabras del autor: las expectativas, los temores, los valores, las posibilidades- -que están muchas veces por apropiar- -aparecen en sus páginas. No se trata de una proximidad retórica, sino de un discurso que se puede aplicar a la hora de juzgar la sociedad como ciudadano. Incluso la sola convicción de que puede y debe existir ese discurso frente a las descalificaciones y los discursos más radicales es fundamental para que se de un orden liberal efectivo. El paso de un régimen autoritario a uno democrático es el paso de la condición de súbdito a la de ciudadano y con ello se requieren nuevas formas de estar instalado en la realidad social. El ciudadano no sólo obedece, sino que opina. En el caso de la valoración de la propia sociedad, la opinión conlleva una interpretación de valores ya establecidos que es deci- siva para el desarrollo de la misma sociedad. El conjunto de opiniones constituyen la opinión pública que acepta o rechaza los programas de los partidos. Para tener opinión los ciudadanos necesitan estar informados y esto más que contar con datos es una cuestión de criterios y de su aplicación. La razón tiene que ejercerse en la experiencia cotidiana. Por ello, el catequismo o la educación por la ciudadanía en el mejor de los casos tienen un valor secundario que empalidece con respecto al ejemplo de los mayores sean o no políticos, y la práctica social establecida. En un entorno nuevo, la comunicación que logró Marías fue con lectores de tres generaciones que se buscaban a sí mismos como ciudadanos. Aún cuando sus artículos muchas veces expresaban desacuerdo, lo importante eran los valores que invocaba y la convicción subyacente de que la política tiene que gobernarse por una racionalidad donde intervenía el mismo ciudadano. Así, la virtud del intelectual apuntaba a la virtud del ciudadano.