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78 CULTURAyESPECTÁCULOS MARTES 16 s 1 s 2007 ABC Obra de Wallinger en la que muestra a Blair, Straw y Brown con las manos manchadas de sangre REUTERS La Tate Britain le pierde el respeto a Blair Mark Wallinger denuncia de manera feroz en una exposición la conducta del primer ministro británico en la guerra de Irak EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL LONDRES. A Tony Blair ya le han perdido el respeto hasta en el santuario de los museos nacionales. La Tate Britain inauguró ayer en Londres una exposición con la carga más feroz lanzada desde el mundo del arte contra el primer ministro a causa de la guerra de Irak. Ya crítico con la invasión en otras obras, el artista británico Mark Wallinger ha elevado ahora aún más el tono en las salas de la Tate Britain con diversas instalaciones que denuncian el baño de sangre en Irak y la alegría con que Tony Blair se ha aprestado a mancharse las manos, como el montaje fotográfico que le presenta junto con los ministros Jack Straw y Gordon Brown frente a barreños de sangre, sobre la frase evangélica de Pilatos con la que éste procede al enjuague de su responsabilidad en la muerte de Jesucristo. La apuesta ha levantado críticas, pero la Tate Britain se escuda en la libertad de expresión. La inauguración coincidió ayer con la emisión por Channel 4- -un canal público, tan del Estado como la galería en la que expone Wallinger- -del docudrama titulado El juicio de Tony Blair en el que se imagina un juicio en 2010 en el tribunal internacional de La Haya contra Blair por delitos contra la humanidad debido a la guerra de Irak. Las instalaciones de Wallin- ger, de 57 años, pretenden rendir homenaje a Brian Haw, líder de un movimiento de protesta que lleva acampado durante meses frente al Parlamento de Westminster. Haw aparece fotografiado con una camiseta que lleva el lema Bliar (que cambia el apellido el primer ministro componiendo la palabra mentiroso en un póster colgado de una cruz. La iniciativa artística ha sido vista por algunos medios como el símbolo de que la progresía otrora blairista ha dado la espalda al antiguo encantador de serpientes. Cuando en 1997 llegó al poder, Blair utilizó en favor del Nuevo Laborismo la modernidad de artistas como Damien Hirst y Tracey Enim, y el director de la Tate, Nicholas Serota, ofreció al primer ministro en 2000 una guía privada por la recién inaugurada Tate Modern. Ahora Serota acoge sin problemas las propuestas de Walllinger. Éstas incluyen además una pancarta que cita la frase de Benjamin Franklin, uno de los padres fundadores de EE. UU. Nunca hubo una guerra buena o una paz mala un mural de dos soldados que borran una pintada con el símbolo de la paz, y un póster que pide un saludo para el fallecido Ann Clancy, que fue detenido en agosto de 2005 por participar en una manifestación no autorizada cerca del Parlamento. Wallinger, un escultor que esta vez ha escogido la obra gráfica, ha indicado que su trabajo muestra las políticas de representación y la representación de las políticas Más información sobre la exposición: http: www. tate. org. uk