Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
76 DEPORTES LUNES 15 s 1 s 2007 ABC El Madrid se rearma en la victoria Capello improvisó un equipo joven, distinto, ambicioso, que quiso ser y fue protagonista desde un principio ante un Zaragoza que no pudo mostrar sus armas hasta el final ENRIQUE ORTEGO MADRID. Como si quisiera agradecer de corazón a su afición su correcto recibimiento y la ausencia de hostilidad en el Bernabéu a pesar de todo lo que está sufriendo en los últimos años- -aumentado y multiplicado en las últimas semanas- -y quisiera firmar las paces, aunque sólo fuera por una tarde, el Real Madrid afrontó ayer su partido ante el Zaragoza con una entereza moral y física digna de elogio. Por eso mandó, dominó, fue protagonista desde que el balón comenzó a correr y se ganó a pulso una victoria que le acerca a la cabeza de la Liga y le debería servir para rearmarse como equipo. Hay que valorar esa predisposición y también que el equipo jugara como tal cuando las novedades en el once eran muchas para demostrar la cohesión ofrecida. Los dos laterales (Torres y Raúl Bravo) no son habituales. Los dos medios centro (Gago y Diarra) sólo habían jugado juntos el jueves en Sevilla, la misma situación era aplicable a Higuaín y Van Nistelrooy como tándem de ataque... y ni siquiera cuando Raúl se tuvo que marchar lesionado al cuarto de hora el conjunto se resintió. Robinho entró igual de enchufado. za en toda la primera parte. Algo inusual por su parte, pero también por lo que concierne al Madrid. Agresivo, mentalizado, consciente de que muchos de los errores del pasado podían en parte dulcificarse gracias a las derrotas del Barcelona y del Sevilla, los de Capello no especularon y además de desactivar el peligroso contragolpe zaragocista- -Aimar casi nunca pudo conectar con sus puntas- -comenzaron a buscarle las cosquillas a su defensa hasta encontrar su recompensa poco antes del descanso con un tanto de Van Nistelrooy a pase de Higuaín, muy protestado por falta previa del holandés en la acción anterior. Gago y Diarra se complementaron bien e impusieron un ritmo demasiado alto para Celades y Zapater; la movilidad y el regate de Reyes y Ro- Así jugó el Madrid Casillas: bien. Torres: notable. Helguera: notable. Cannavaro: bien. Raúl Bravo: notable. Gago: notable. Diarra: bien. Raúl: sin calificar. Higuaín: notable. Reyes: bien. V. Nistelrooy: bien. Robinho: regular. De la Red: regular. El entrenador: Fabio Capello: notable. Supo sacarle jugo a un once improvisado y manejó bien los cambios y los tiempos. Lo mejor: la personalidad como bloque y la brillantez de individualidades como Gago- -nada que ver con Emerson- -e Higuaín. Lo peor: la falta de acierto en el remate, que le impidió cerrar el partido bastante antes. Así jugó el Zaragoza César: notable. Piqué: regular. Sergio: bien. Gabi Milito: bien. Juanfran: regular. D Alessandro: regular. Celades: mal. Zapater: regular. Aimar: regular. Diego Milito: regular. Ewerthon: mal. Movilla: bien. Sergio García: bien. Óscar: bien. El entrenador: Víctor Fernández: bien. Intentó corregir sobre la marcha el flojo rendimiento de algunos hombres y mejoró el panorama. Lo mejor: el equipo intentó mantener sus señas de identidad futbolísticas, aunque no las pudo llevar a la práctica hasta el final. Lo peor: la mínima aportación de hombres claves como Aimar. Gago e Higuaín muy activos El Madrid asumió el papel que parecía otorgado al Zaragoza. Quiso el balón como no lo había querido en muchos de los partidos anteriores, presionó arriba la salida del rival y jugó permanentemente en campo contrario, lo que evitó los sustos habituales en el área de Casillas. Una vez llegó el Zarago- binho sembraba desconcierto en dos laterales de envergadura como Piqué y Juanfran y, finalmente, los movimientos entre líneas de Higuaín provocaban las indecisiones de Gabi Milito y Sergio, que no se sentían cómodos. No podía suceder nada distinto de que Víctor Fernández leyese la cartilla a sus hombres en el descanso y su vuelta evidentemente fue más agresiva. Pero el Real Madrid aguantó al pulso. Cedió unos metros, pero no el protagonismo y buscó la sentencia con el mismo ahínco que el Zaragoza quería el empate. Entraron Movilla y Sergio García porque Celades