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ABC LUNES 15 s 1 s 2007 Medio Ambiente CIENCIAyFUTURO 73 En la Antártida, hay zonas que responden ahora al calentamiento de hace 10.000 años Francisco Navarro s Jefe de la Base Antártica Juan Carlos I en la isla Livingston Partió ayer hacia el continente helado para dirigir la base española hasta el fin del verano austral. Este año dejará un poco de lado su estudio de los glaciares para ayudar a los grupos de investigadores POR ARACELI ACOSTA MADRID. Francisco Navarro, profesor del Departamento de Matemáticas de la Escuela Superior de Ingenieros de Telecomunicaciones de la Universidad Politécnica de Madrid, estudia los glaciares desde mediados de los 90, aunque su primer contacto con la Antártida se remonta a 1983, cuando pasó un año en la estación polar de Estados Unidos AmundsenScott, en el Polo Sur. Investigador principal de los proyectos de Glaciología en el continente antártico, en esta segunda fase de la campaña (la primera empezó en noviembre y ésta termina a principios de marzo) compaginará su trabajo sobre la respuesta de los glaciares a los cambios climáticos con la gestión de la Base Juan Carlos I, en la isla Livingston, una de las dos bases españolas en este territorio austral. Antes de partir ayer hacia ese destino, habló con ABC de la investigación española en la Antártida ahora que se inicia el Año Polar Internacional. cional de Meteorología, y un observatorio de geomagnetismo. Nuestro grupo de trabajo de glaciología lleva también bastante tiempo teniendo gente tanto en una fase como en otra. Luego hay otros proyectos que van variando. Pero en esta segunda fase suele haber más investigadores porque parte de la cobertura de nieve en la zona baja de la isla desaparece, y es el momento ideal para biólogos que estudian líquenes y geólogos. Además, hay biólogos especializados en limnología que trabajan en la península de Bayers, única zona de isla Livingston que no está cubierta por glaciares, que han dado paso a lagos de origen glaciar. Francisco Navarro, en una de sus anteriores campañas de investigación en la Antártida se comportan los glaciares frente al cambio climático es pensar que la respuesta depende del tamaño del glaciar, de forma que los más pequeños responden más rápidamente, y aún así son tiempos lentos. Frente a los glaciares pequeños que están cerca de la base española, donde hemos visto que en los últimos 40 o 50 años el volumen de hielo almacenado ha disminuido un 10 por ciento, hay zonas de la Antártida, sobre todo la occidental, que están retrocediendo como respuesta al calentamiento que se produjo a principios del Oloceno, hace 10.000 años. nes de satélite y modelos matemáticos que se resuelven con programas de ordenador, pero siempre es necesario una calibración en tierra. Hay que conocer el espesor del hielo y los datos de entrada y eso se hace a través de georradares. ABC ¿Cuál es la tarea de un jefe de base? -Es el jefe directo del personal de soporte logístico y responsable de todos los trabajos que se hacen en la base. Entre las 15 y 25 personas que suele haber en la base, la mitad es personal de soporte logístico: un técnico de comunicaciones, un médico, el cocinero, los técnicos de montaña, el que lleva las embarcaciones neumáticas... Yo soy el resposable de asignar personal de ayuda a los grupos científicos. ¿El traslado de esos radares sobre los glaciares no entraña riesgos? -En glaciar sobre continente el problema son las grietas. Cuando hacemos estudios de radar conviene que el glaciar tenga nieve blanda por encima, porque lo hacemos montados en trineos que llevan los radares y vamos en marcha. Por eso, hay que hacerlos al principio de la campaña, cuando la nieve forma puentes muy potentes sobre las grietas, o bien al final, cuando se ha fundido mucha nieve y las grietas quedan al descubierto. Los trineos van tirados con motos de nieve y vamos todos unidos con cuerdas, porque tiene su riesgo. ¿Cómo es trabajar en un clima como el antártico? -Tampoco es tan terrible como se dice, porque en el caso concreto de la base española, ésta está situada en una zona bastante al norte, a una gran distancia del Polo Sur. Cuando en el verano austral en el centro del continente, en la meseta polar, hay temperaturas del orden de 30 grados bajo cero, en la zona costera donde está la base española las temperaturas rondan los 0 grados o muy poquitos bajo cero, o sea, que son muy llevaderas. Nuestro problema no son las temperaturas, sino los vientos, porque estamos en una zona que tiene ciclones permanentes, con vientos del oeste muy fuertes. ¿Tardarán entonces también más tiempo en recuperarse? -Sí. Si ahora hay reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyen a paliar un poco el calentamiento, la atmósfera lo notará mucho antes que los glaciares. ¿Cómo se presenta esta campaña en cuanto al trabajo investigador? -La base antártica española está solo abierta en los meses de verano austral, desde principios de noviembre a marzo. Hay una serie de proyectos científicos que se desarrollan casi de forma permanente, que son aquellos que están relacionados con estaciones de registro continuo. Por ejemplo, hay una estación meteorológica, que depende del Instituto Na- ¿Cómo se mide el retroceso o la ablación interna? -Utilizamos muchas imáge- -Con el inicio del Año Polar Internacional, ¿ha habido un aumento de los proyectos de investigación? -Bueno, en esta segunda fase la base está bastante saturada. El problema no lo tenemos ahora, sino en la próxima campaña en pleno Año Polar, porque hay que remodelar la base. Se creó en 1988, pero ese viento del que le hablaba la ha deteriorado de una manera brutal. Habría que haberlo hecho antes... -Su especialidad son los glaciares. ¿Cómo están respondiendo los de la Antártida al cambio climático? -La Antártida es muy amplia. El factor clave para saber cómo Cuando hacemos estudios de georradar, que van en trineos, conviene que el glaciar tenga nieve blanda por encima, que haga de puente sobre las grietas