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66 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos LUNES 15- -1- -2007 ABC El mito de Maria Callas regresa a Grecia El Gobierno heleno ha decidido dedicar este año a la memoria de la soprano, de cuya muerte se cumplirán en septiembre tres décadas s La cantante, nacida en Nueva York de padres griegos, desarrolló en Atenas sus primeros pasos artísticos JULIO BRAVO MADRID. El 16 de septiembre de 1977, a los 53 años de edad, moría en París Maria Callas. Había sido la más grande soprano de su tiempo, una artista que había asombrado los públicos de todo el mundo y que había traspasado los límites del ámbito operístico para convertirse en una celebridad y en un personaje habitual de las revistas del corazón, especialmente durante el tiempo en que estuvo con Aristóteles Onassis. A pesar de ello, murió sola, apenas acompañada por sus criados. Los médicos diagnosticaron una crisis cardíaca, pero quienes la conocieron bien dijeron que se había dejado morir, que la pena había terminado por envolverla hasta matarla. Durante sus últimos meses apenas salía de su apartamento del número 36 de la avenida Georges Mandel. Lo contaba así Jacques Bourgeois, amigo de la cantante, en la biografía escrita por Claude Dufresne: Nunca contestaba al teléfono. Había que insistir con Bruna, llamar cinco o seis veces para que se pusiera... Pero cuando se le invitaba, nunca estaba libre a las horas que uno le proponía, o bien cuando al fin aceptaba, luego, en el último momento, se excusaba para no asistir. Y había que volver a empezar. Esta voluntad de negación constante se convirtió pronto en algo patológico El 20 de septiembre, tres días después de su muerte, se celebraron las exequias. Su cuerpo fue incinerado y sus cenizas permanecieron en el cementerio de Père- Lachaise, en París- -tampoco allí pudo descansar, ya que en las navidades alguien movió la urna de lugar- hasta el 3 de junio de 1979, en que fueron esparcidas en el mar Egeo, con todos los honores. Aquella ceremonia la presidió el entonces ministro griego de Cultura, Dimitris Nianias. Maria Callas volvía así a Grecia, a su país, pero no a la pia Maria Callas- Yo, muy gorda, llena de granos, demasiado madura para mi edad y nada feliz; parecía, sin duda, el patito feo La música era lo único que parecía alegrarle, y era lo que le hacía olvidar los complejos. A los ocho años empezó a tomar clases de piano y a cantar. Participó en algunos concursos e incluso cantó en una producción colegial de la opereta H. M. S. Pinafore de Gilbert y Sullivan. Conciertos y homenajes dedicados a la diva BEGOÑA CASTIELLA CORRESPONSAL ATENAS. La conmemoración de los 30 años del fallecimiento de Maria Callas ha llevado al ministro de Cultura griego, Yorgos Vulgarakis, a declarar que éste será el Año Maria Callas A su figura y talento se dedicarán muchos actos. No sólo conciertos y homenajes en el Teatro Nacional, la Escena Lírica y el Centro Internacional Ateneum en Atenas, sino que se convocará una competicion internacional para elegir a la mejor Violetta (papel preferido de María Callas en La Traviata Habrá, además, conciertos en el Agora, ópera en el Teatro Herodes Attico al pie de la Acrópolis, una gala extraordinaria en la Ópera de París, dirigida por George Prkte, gran amigo de la Callas; un homenaje especial en el Festival de Cine de Tesalónica y una serie producida por la televisión estatal dedicada a la vida de la diva griega. El patito feo en Atenas Maria Callas tenía trece años cuando su madre decidió volver a Grecia con sus hijas. Una vez de vuelta en Atenas, intentó entrar en el Conservatorio Nacional, pero no tenía la edad necesaria todavía. En Atenas conoció Maria Callas a una mujer que sería decisiva en su carrera artística: Elvira de Hidalgo, una antigua soprano española, que se había quedado en Grecia por culpa de la guerra. Así describió el primer encuentro con Maria Callas: Resultaba jocoso pensar que aquella chica quisiera ser cantante. Era alta, muy gorda y llevaba unas gruesas gafas. Cuando se las quitaba, miraba con unos ojos enormes pero vagos que daban la impresión de no ver nada. Todos sus movimientos eran torpes. Llevaba un vestido demasiado holgado, abrochado adelante, y sin ninguna forma. No sabía qué hacer con las manos y se mordía las uñas mientras esperaba el turno para cantar El pato se transformaba en cisne en ese momento, según De Hidalgo: Emitía unas cascadas de sonido, no controladas del todo todavía, pero cargadas de dramatismo y emoción. Escuché con los ojos cerrados e imaginé el placer que sería trabajar con tal material y moldearlo a la perfección En manos de la maestra española, Maria Callas creció musical y artísticamente a gran velocidad. No sólo le enseñó en profundidad el repertorio operístico sino que se convirtió en su amiga y su confidente, y encontró en ella el apoyo que no tenía en casa. Yo era- -recordaba la Callas más adelante- -como el atleta al que le gusta ejercitar y desarrollar su musculatura, como el niño que corre y siente las fuerzas crecer en él, como la muchacha tierra que le vio nacer, ya que vio la luz en el Flower Hospital de Nueva York el 2 de diciembre de 1923. Era la segunda hija de Georgios y Evangelia Kalogeropoulos, un matrimonio de inmigrantes griegos que había llegado a la ciudad de los rascacielos poco antes del nacimiento de su hija. La llamaron Cecilia Sofía Ana María. Esperaban un varón, así que la llegada de una niña resultó decepcionante para el matrimonio, que ya tenía otra niña. Su rivalidad con ésta marcó su infancia. Mi hermana Jackie era muy bonita- -recordaba la pro- Maria Callas, en la película Medea de Pasolini