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ABC DOMINGO 14- -1- -2007 11 grosas las fes: porque al ser ciegas no se razona. No se enjuicia si lo que ordena la fe es bueno o malo. Ahí está el peligro: los islamismos... Todos los nacionalismos son aborrecibles. -Pero el nacionalista no aborrece la patria como valor supremo. -A veces el hombre hace cosas buenas, como la Declaración de los Derechos Humanos. El hombre es imperfecto, incompleto, pero no quiere decir que le falte la pieza de Dios y por lo tanto nunca habrá una sociedad perfecta. Cada hombre tiene que inventarse sus propias leyes, pero deben ser adecuadas. Si parten de la defensa a ultranza de la dignidad personal estamos salvados, esas leyes serán buenas, pero no hay que soñar. Hay que tener los ojos abiertos. ¿Cuál es la palabra clave? Cobardía. La inmensa masa de la Humanidad es cobarde porque no se resigna a ser tan poco, no se resigna a morir y acabar, se inventa cielos, se inventa dioses: cobardía. -Sostiene usted que el árbol de los vascos no es el de Guernica, sino un roble que estaba en Guecho hace milenios. Explíquese. -Es la clave y la filosofía de los baskardo. Vivían en una sociedad democrática y libre. ¿Por qué? Porque no había representantes. A las reuniones, asambleas... acudía toda la tribu. Levantaban el dedo y hablaban. Pero cuando la tribu creció y no cabían todos debajo del árbol entonces hubo que inventar a los representantes y ahí se fastidió todo. Por eso mantengo que el verdadero árbol estuvo en la Galea, que luego el baskardo, cuando vio que no valía para nada, lo despeñó por el acantilado al mar. El de Guernica tendrá 500 años, pocos, y por eso digo que el verdadero árbol es el de Guecho, que ya no existe. No hay nada, ni libre ni noble. Políticamente no existe. Ramiro Pinilla, en su estudio de trabajo, cuya entrada preside una foto de Stan Laurel y Oliver Hardy por españolista ¿Por qué el terrorista odia la libertad? -Más que la pérdida de la publiación era la señal de que no éramos libres. Un síntoma nefasto. Si de usted o de mí alguien habla mal podemos escribir una rectificación, una carta, un artículo. Pero hay gente que la protesta la convierte en un atentado; es la diferencia. no sabe ni quién era Franco. triales, pero dirigían la sociedad vasca en connivencia con la Iglesia. Era una sociedad totalmente pacífica, los aldeanos iban a misa diaria, el cura los controlaba, una sociedad aplastada, inquieta. Empezaron a venir los maquetos y los de la élite, que no eran nacionalistas y que estaban por encima de las ideologías. Y esta otra connivencia entre la gran élite capitalista y los maquetos estaba jugando a lo mismo: a la industrialización, que es lo que amenazó la pérdida de la identidad vasca representada por Arana. Y de ahí su protesta y lucha por implatar una ideología que no había como tal ideología. ¿Qué opina del empeño de Zapatero en vengar a su abuelo con una ley de memoria histórica? -Hay que beneficiar de alguna forma a toda aquella gente que defendió la República y que lo pasó tan mal y que se está muriendo. ¿Hoy se vive como si la utopía fuese una realidad? -Sí, pero sabiendo que no es realidad. El individuo debe de comportarse con la sociedad y consigo mismo como si existiera la utopía. Tenemos que olvidarnos de lo que somos porque nos pegaríamos un tiro. Es difícil soportar la naturaleza del hombre. Tienes que rodearte de cosas buenas, de belleza, de aproximaciones a la utopía. -A usted la Guerra Civil le sorprendió aquí, varado en el caserío encima de la playa junto a su madre, en Arrigunaga. Al sonar las alarmas, corrían al refugio entre las rocas y les bombardeaban... -Eran los cazas alemanes. Bombardeaban con frecuencia Bilbao. Se habla mucho de las barbaridades que cometieron los rojos asaltando las cárceles y matando a cien, doscientas personas. Pero esos asaltos ocurrían a los pocos minutos de ser bombardeado Bilbao y ocasionar cientos de víctimas. Entonces, el pueblo, los rojos, los que sean, gente que no estaba armada, cabreada, iban a las cárceles y mataban. Franco nos habló de los asaltos a las cárceles, pero no de los bombardeos a Bilbao. Yo tengo la pequeña tarea de ir aclarando esas cosas. Mucha gente joven -Pero, ¿tirándonos los muertos de la derecha y de la izquierda unos a otros a la cabeza? -Eso lo dice la derecha. No se tiran cadáveres a nadie, ni se pretende una revancha. Pero sí se pretende que los que tienen cadáveres casi en el bosque próximo recuperen los huesos y los entierren debidamente como ellos quieren. Eso es justo. A los vivos se les debe un reconocimiento moral. ¿Los políticos degeneran todo? -En la democracia directa los miembros de la tribu y de la sociedad van debajo del árbol, pero hoy es imposible. Eso no quiere decir que sobren los políticos. Hay que defender la democracia. ¡Estaríamos buenos si nos quedamos sin ellos! -Hablando de utopías, ETA ha exigido a Zapatero impunidad para negociar o cometerá crímenes. -Pero Zapatero no ha cedido. El PP le acusa de que quiere romper la Constitución, romper España, pero no es eso. ¿Es usted baskardo? -Para mí la libertad es una palabra sacrosanta. Como lo natural Lo natural en la especie humana tendría que morir. Yo no tendría que estar vivo ya. Eso es un artificio que va contra lo baskardo. La vida sólo tiene una función: repetirse. Una vez que una persona procrea se puede morir. Y la prueba es que los viejos estamos creando situaciones imposibles. Nos gusta vivir, el fútbol, alimentos impropios... pero no es natural. Y el primero que no lo practico soy yo. Aunque de boquilla sí, soy baskardo. ¿No cree que removiendo en esas fosas emergerán de nuevo las dos Españas? ¡Pero hasta el momento no ha habido más que una! La de Franco. O sea, que estamos de acuerdo con la de Franco. ¿Y con la otra no? ¿Por qué la otra parte, ahora que es el momento, no se va a reivindicar? La riqueza vasca se fundamentó en los maquetos quienes, explotados como exclavos, levantaron esta tierra Todos los nacionalismo son aborrecibles ¿Y qué tenía o qué no tenía que ceder el presidente del Gobierno? -Lo que no tenía que ceder y por eso no ha cedido: el conceder demasiado a los terroristas. El lenguaje de ETA es la violencia. Cuando Otegi dice que sigamos con la negociación es porque su lenguaje es la violencia. ¿Qué queda de la casta de Sabino Arana en estos valles? -Él era un hijo de naviero. Los terratenientes no eran indus- -Si la fe nacionalista vasca es ciega, ¿por qué se abraza? ¿Por qué se cree en Dios? ¿Alguien ha visto a Dios? Es una creencia. Por eso son tan peli-