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52 MADRID SÁBADO 13 s 1 s 2007 ABC Concha Velasco, tras anunciar su lesión en el pase gráfico de Filomena Marturano Juego de damas La cartelera teatral madrileña acoge estos días el estreno de tres obras donde son las actrices quienes tienen el peso de la función: es la hora de Concha Velasco, Nati Mistral, Carmen de la Maza y Remedios Cervantes JULIO BRAVO MADRID. Vive estos días Madrid una fiebre de estrenos. Enero ya se ha convertido en fecha propicia para que la cartelera mude la piel. Y en ella tres obras con importante protagonismo femenino: Filomena Marturano con Concha Velasco al frente del reparto; La duda con Nati Mistral como gran protagonista; y Buenas noches, madre un duelo interpretativo entre Carmen de la Maza y Remedios Cervantes. Ayer debía haber levantado el telón en el teatro de La Latina Filomena Marturano pero un accidente sufrido por Concha Velasco durante el pase gráfico para la prensa de la de una pieza que ha sido piedra de toque para las grandes actrices, según palabras de Ángel Fernández Montesinos, director de la función, basada en un hecho real ocurrido en Italia en los años cuarenta. Filomena- -añade Concha, a propósito de su personaje, una ex prostituta que después de muchos años de convivencia con un hombre, reclama para sus hijos la legitimidad- -no se deja atemorizar ni por el hombre ni por la sociedad. Es una mujer con un gran amor a la libertad individual, que quiere únicamente formar una familia También es Ángel Fernández Montesinos el director de La duda una adaptación de El abuelo de Benito Pérez Galdós (primero fue novela y después el propio autor la adaptó para el teatro) La duda -que llegó ayer al Centro Cultural de la Villa de Madrid- -cuenta con una de las grandes damas de la escena española, Nati Mistral, como protagonista. Y es que la principal singularidad de esta adaptación es que su personaje central, Don Rodrigo, es aquí Doña Mariana. Este cambio es un acierto, porque la lucha que hay en la obra entre el abuelo y su nuera tiene mucho más sentido si se produce entre mujeres dice Fernández Montesinos. Nati Mistral se confiesa muy satisfecha de formar parte de este montaje, que es teatro, teatro, algo que se ha perdido en el mundo actual. Galdós muestra cómo era la vida en aquella época, y eso es algo que no podemos olvidar. Es una España de sensaciones, de estilos, de maneras, que debemos tener presente porque son nuestras raíces Relaciones fracasadas Y otra relación familiar, esta vez entre madre e hija, es el núcleo del conflicto que se plantea en Buenas noches, madre una obra de la estadounidense Marsha Norman (fue premio Pulitzer) que triunfó en los escenarios españoles hace dos décadas. Gerardo Malla ha dirigido a Carmen de la Maza y Remedios Cervantes (también productoras de la función) en este drama que, dice Malla, permite un juego interpretativo entre dos actrices, que es lo que da brillantez al espectáculo El fracaso en la convivencia y en la relación es la llave de la obra. Carmen de la Maza dice de su personaje que es una mujer a la que le gusta la vida, que se ha adaptado y se ha resignado a su vida; cuando la hija enferma le plantea su intención de quitarse la vida, ella le ofrece como remedio cosas tan pueriles como que se compre ropa. Y es que ella disfruta con esas cosas, aunque luego sea una mujer cuya vida está llena de amargura, de rechazo, de frustración. Nati Mistral, Carmen de la Maza y Remedios Cervantes en sus obras respectivas obra- -una rotura fibrilar de los músculos isquiotibiales de la pierna derecha, según el parte médico- -ha obligado a posponer hasta el lunes el estreno de esta significativa pieza del teatro europeo. La actriz vallisoletana regresa a un personaje que ya interpretó en 1979. Entonces era muy joven para el papel; incluso me ponían una faja para que pareciera más gruesa. Ahora, con toda la experiencia personal y profesional acumulada, interpreto a Filomena de una manera dife- FOTOS DANIEL G. LÓPEZ Y EFE rente dice la actriz, que comparte cabecera de cartel con Héctor Colomé. Estrenada en 1946 en Nápoles por la compañía teatral del propio autor, Edoardo de Filippo, que la escribió para él y para su hermana Titina, se trata