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13 1 07 EN PORTADA Diseño de Madrid Los años 60 TEXTO: PATRICIA ESPINOSA DE LOS MONTEROS os autores de estos muebles no se llaman Milá, Correa, Bofill o Tusquets, pero cuentan con la misma formación. Muchos de ellos también son arquitectos, pertenecen a la misma época e incluso se conocen, pero Madrid, en aquellos años, se movió con esfuerzo en la vanguardia internacional y no ha dejado mucha huella. La muestra de la Fundación del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid es un paseo por los estudios madrileños de diseño de aquellos años, entre 1960 y 1969. Estamos hablando de Paco Muñoz, Rafael Moneo, Miguel Fisac, los Feduchi, Jesús de la Sota, Alberto López Asiain o Equipo 57. Formaron equipos de diseño desde sus estudios de arquitectura, montaron empresas de producción tan importantes como Darro, H. Muebles o Inmobe, con sus res- L pectivas tiendas, el referente de la modernidad en una ciudad tan chapada a la antigua como Madrid, y ésa puede ser una de las causas que explican el que muchas de ellas no hayan perdurado ni se hayan reeditado sus piezas. En realidad, esta muestra es la continuación de la que hicimos el año pasado sobre el diseño madrileño de los años 50. He logrado reunir unas 50 piezas en su estado original, no hemos cambiado ni las tapicerías. En esta ocasión, al ser una época más reciente, me ha costado menos encontrarlas. En aquellos años, el diseño emerge y explosiona, mientras que en los 60 alcanza su punto alto y decae en rampa. ¿Es inexplicable? No, hay varios factores que lo motivan aunque quizás el mas importante sea un factor político. Un esfuerzo incomprendido El que habla es Pedro Feduchi, tercera generación de arquitectos y diseñadores, que ha vivido la historia del mueble moderno como si fuera la de su familia. Culmina estos días un viejo y romántico proyecto, el de mostrar y demostrar que también hubo diseño en Madrid en los 50 y los 60; que hubo una escuela de creadores prolíficos y muy modernos, que se crearon piezas de vanguardia a la altura de las mejores del mundo y reconocidas como tales, aunque, por desgracia, no les acompañó una buena comercialización ni el espíritu conservador del madrileño de entonces. Las piezas- -dice Feduchi- -en este caso son quizás menos creativas que las de la exposición anterior, pero más técnicas. Se experimenta con el ensamblaje de materiales, con su comportamiento al someterlos a diversas flexiones y su combinación con otras piezas en un ejercicio de interiorismo. Se diseña para grandes superficies públicas, para hote- O ERNESTO AGUD Pedro Feduchi, comisario de esta exposición y de la anterior sobre el diseño en la decada de los 50