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26 ESPAÑA SÁBADO 13 s 1 s 2007 ABC RELIGIÓN La Iglesia, inquieta por las mujeres y los menores inmigrantes El Episcopado y el Gobierno mantienen abierta la colaboración en este campo JESÚS BASTANTE MADRID. La Conferencia Episcopal ha denunciado algunos aspectos especialmente preocupantes del fenómeno de las migraciones en nuestro país. Entre ellos, destaca: La imperfecta o nula integración de la primera generación, que repercute en una deficiente integración de los jóvenes de la segunda generación; la emigración femenina y de niños, más expuestos al tráfico de seres humanos y a la prostitución y el empeoramiento de las condiciones para la integración y la reagrupación familiar de los refugiados En su mensaje con motivo de la Jornada Mundial de las Migraciones, que se celebra mañana, los obispos hacen un llamamiento a mejorar las políticas de inmigración, sobre todo en lo referente a menores y mujeres, e instan a los responsables gubernamentales a que establezcan normas justas y medidas adecuadas que defiendan y tutelen la dignidad y los derechos de los inmigrantes y de sus familias El mensaje episcopal- -bajo el título 44 millones de personas, una sola familia -reivindica el papel de la Iglesia en el aspecto sociocaritativo, de acogida y acompañamiento, y en la defensa de los derechos de los inmigrantes. oficiales que la vicepresidenta ya ha entablado contactos preliminares con algunos obispos y responsables de congregaciones y ONGs católicas, fundamentalmente Cáritas, dedicadas a este ámbito De modo oficial, la Conferencia Episcopal mostró su agradecimiento por el hecho de que el Gobierno reconozca públicamente la acción de la Iglesia en este campo aunque declinó responder al ofrecimiento de colaboración de modo oficial puesto que la labor con los inmigrantes se realiza en cada diócesis y en cada congregación En este sentido, la Oficina de Prensa del Episcopado aclaró que no existe ninguna comisión oficial que haya abordado la colaboración con el Gobierno aunque sí es cierto que durante los debates previos a la aprobación de la Ley de Dependencia, los obispos ofrecieron colaboración al Ejecutivo para la cuestión de los menores inmigrantes, campo en el que las instituciones de la Iglesia son pioneras. En todo caso, fuentes episcopales aclararon que dicha colaboración se mantiene abierta desde siempre y en ella no hay que tomar en consideración ningún rasgo de tinte político ni de otro punto sino la in- El cuidado de los menores ilegales que llegan a España es una de las prioridades de la Iglesia EFE Detrás de las cifras, hay hijos de Dios explotados, pisoteados y humillados apunta el obispo de Málaga tención de servir, lo mejor que se pueda a los inmigrantes y a sus familias. Los inmigrantes deben ocupar su lugar en la sociedad y abrirse a los valores de nuestro pueblo afirma Rouco sobre la mesa las mafias que negocian con personas; recordar a un número creciente de mujeres esclavizadas por la prostitución incidiendo en que, detrás de las cifras, hay hijos de Dios explotados, pisoteados, humillados y abandonados a su suerte Por su parte, el cardenal de Madrid, Antonio María Rouco, instó a los inmigrantes a ocupar su lugar en la sociedad y abrirse a los valores de nuestro pueblo al tiempo que llamó a los cristianos a responder a la El obispo de Tarrasa pide tratar con espíritu fraterno a las personas que vienen a vivir entre nosotros necesidad de la acogida y acompañamiento de la familia inmigrante que, reagrupada, recomienza entre nosotros en situaciones culturales diferentes y materiales precarias Finalmente, el obispo de Tarrasa, José Ángel Saiz Meneses, pidió tratar con espíritu fraterno a las personas que vienen a vivir entre nosotros añadiendo que, aunque la ley es necesaria ante el fenómeno de las migraciones, hemos de trabajar para que la ley esté al servicio de las personas Mafias y explotación Con motivo de esta jornada, diversos obispos han publicado cartas pastorales reivindicando el papel de los inmigrantes en nuestra sociedad. Así, el obispo de Málaga, Antonio Dorado Soto, recordó que hablar de inmigración implica recordar las frecuentes muertes de seres humanos en las aguas del Estrecho; poner Reconocimiento del Ejecutivo Una labor que, por primera vez, ha sido reconocida por el Gobierno esta misma semana, cuando la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega manifestó que el Ejecutivo socialista estudia líneas de trabajo con las instituciones eclesiales dedicadas al trabajo con inmigrantes dentro y fuera de nuestras fronteras y que gestionan la mayor parte de los centros de acogida y atención de las personas que llegan a España. Según apuntó De la Vega, la Iglesia nos ha ofrecido toda su colaboración y espero que podamos a acordar una línea de trabajo en esta materia En este punto, ABC ha podido saber de fuentes episcopales LA MISIÓN Jesús Higueras JESÚS TAMBIÉN FUE INMIGRANTE T odavía está presente en la memoria del pueblo español la cantidad de compatriotas que, a lo largo del siglo que hace poco terminamos, tuvieron que emigrar a Europa y América en busca de mejor vida material. Hoy nos toca a los españoles recibir a personas que vienen a nuestro país, no por su gusto, sino empujados por un sueño de alcanzar para ellos o sus familias un futuro más digno. Y no podemos olvidar que Nuestro Señor Jesucristo tuvo también que emigrar a Egipto por la envidia de un tirano y su familia estuvo unos cuantos años acogida en un país extraño. Es por tanto lógico, que los cristianos luchemos por defender los derechos de estos hermanos nuestros que vienen a nuestros campos o a nuestras casas para realizar trabajos que muchas veces nosotros nos negamos a hacer, pues los consideramos casi indignos Si Jesús tuviera que repetir de nuevo las palabras del juicio final, probablemente diría: Fui emigrante y me acogisteis Pero a veces los tratamos como ciudadanos de segunda categoría, desconfiamos sistemáticamente de ellos e intentamos pagarles unos sueldos que están muy por debajo de la justicia. Por eso es necesario que la Iglesia siga siendo la voz de los sin voz Es alentador escuchar a nuestros pastores, los Obispos, cómo se deben ocupar todos los españoles, y de un modo especial los cristianos, de estos hermanos nuestros que vienen de lejos, muchas veces extorsionados por las mafias o por oscuros intereses que no nos resulta cómodo indagar. Hemos de pedir a los gobernantes, responsables del bien común, que procuren una justicia básica que deriva de la dignidad del ser humano, que salvaguarden los derechos y deberes de todos aquellos que están ya o que quieren venir a nuestra patria y procurar en todos los centros cristianos prever espacios de orientación, ayuda e integración en nuestra sociedad, pues sería muy triste que llamaran a nuestras puertas y las encontraran cerradas, como le sucedió a la Sagrada Familia en la ciudad de Belén.