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50 MADRID JUEVES 11 s 1 s 2007 ABC Sentencia de muerte para una corrala En el número 13 de la calle Seco hay una típica corrala madrileña con los días contados. El edificio forma parte de un plan de reforma municipal y será derribado cuando todos los vecinos sean realojados POR MARÍA ISABEL SERRANO FOTO SIGEFREDO MADRID. Todo es legal pero no deja de ser una lástima. La corrala situada en el número 13 de la calle Seco, en el barrio de Adelfas (distrito de Retiro) tiene los días contados. Es carne de piqueta, de grúas y de excavadoras. En unos meses, cuando los pocos vecinos que la habitan terminen siendo realojados en los pisos que se construyen muy cerca de ella, este edificio pasará a la historia. La corrala de Seco ha resistido en pie nada menos que setenta y cinco años. José Luis López Mateos es uno de los vecinos que aún resisten aquí. Confiesa que siente tristeza por la desaparición de su casa. Tiene 52 años y siempre ha vivido en este edificio de dos plantas, además de los bajos. Antes de que la derriben, voy a hacer muchas fotos de esta corrala. Necesito tener un recuerdo del lugar en donde he pasado mi niñez, mi adolescencia, mi juventud... Mi vida entera Desde la calle, el número 13 de la calle Seco no llama la atención por nada en particular. La fachada es normalita, tirando a gris. Pero, como en el cuento, la belleza está en el interior. Al abrir el pequeño portal- -cristal y barrotes de hierro pintados en negro- -es casi imposible no lanzar una exclamación: una escalera de granito con un lustre espectacular se divide en otros dos tramos de peldaños (uno hacia la izquierda y otro hacia la derecha) que dan acceso a las plantas superiores. Entra una luz a raudales que ilumina todo el patio interior y deja ver la coqueta balconada de hierro forjado. La ropa tendida y algunos tiestos están ahí como queriendo resistirse al derribo que se avecina. Al ladito De la treintena de familias que aquí habitaban, hoy sólo queda la mitad. La mayoría son gente de edad que se resigna a dejar su casa de toda la vida. Saben, al menos, que cuando abandonen esta corrala irán a unas viviendas de nueva construcción, justo al ladito de donde se encuentran ahora. La cuenta atrás para la corrala de Seco empezó hace unos diez años. Fue entonces cuando se aprobó el Plan Especial de Reforma Interior (PERI) de Adelfas, una actuación que preveía el derribo de todas las viviendas unifamiliares, antiguas, que había en este barrio. La corrala no se libró. El proceso administrativo ha sido largo y duro. Empezó como un expediente de compensación y terminó siendo de expropiación cuenta Isabel Lauzurica, otra de las vecinas de este barrio que ha participado activamente en la tramitación del Plan Especial. Lo que nos preocupaba era encontrar suelo público suficiente para realojar a todas las familias, unas ochenta, tanto de las casitas bajas como de la corrala. Muchas han optado por irse a otros pisos de protección oficial en Sanchinarro o en Las Rosas porque el edificio para el realojo en este mismo barrio tardaba en construirse añade Lauzurica. Un barrio curtido en el trapicheo de drogas Una de las señas de identidad del barrio de Adelfas han sido sus casitas bajas. Hoy quedan muy pocas. En su lugar se levantan bloques de pisos y apartamentos que alcanzan precios desorbitados porque la zona, dicen, se revaloriza día a día. En cuanto una de estas viviendas se quedaba vacía, los drogadictos y los camellos tomaban posesión de ella. Esta especie de okupación mantuvo en jaque a los vecinos del barrio que, durante años, estuvieron soportando el constante trapicheo de drogas, el deambular de los toxicómanos en condiciones físicas que daban auténtica pena y los pequeños hurtos para poder adquirir la dosis de cada día. Interior de la corrala de la calle Seco, condenada a la piqueta en pocos meses do con el cambio. Es cierto que voy a ir a un piso nuevo, aquí mismo. Pero como estoy soltero figuro como uno solo y, por ello, me dan un piso de un único dormitorio. En mi casa de la corrala tengo varias habitaciones. Estoy condenado a no poder traer invitados. Además, tendré que pagar a plazos unos 32.000 euros, que es la diferencia entre la tasación de mi casa y lo que cuesta el piso que me van a dar ahí enfrente. Pago más y, encima, no podré vender la vivienda nueva hasta que pasen once años Joaquín, otro vecino de esta corrala, parece más contento. Me dan- -nos dice- -un piso de sesenta metros cuadrados, más o menos los mismos que tenemos ahora, para mi mujer y para mí. Llevo aquí cincuenta años pero creo que el cambio será bueno Realojo La corrala de Seco 13 se contruyó hace unos 75 años. Han vivido en ella una treintena de familias. Ahora sólo queda la mitad. En el barrio pocos se explican que una arquitectura tan típica de Madrid no se haya podido salvar de la piqueta. Los vecinos serán realojados en pisos de protección oficial que se construyen a pocos metros. Mal cambio Hoy, 50 de las familias afectadas por el PERI de Adelfas están a la espera de ocupar los pisos que la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV) construye, a ritmo un poco lento, en la calle de Játiva, muy cerca de donde se encuentra la corrala de Seco. José Luis López Mateos dice que él no ha salido bien para- Un indulto Muchos vecinos del barrio de Adelfas se preguntan por qué no se ha optado por indultar a este edificio que, a fin de cuentas, es un ejemplo de la más pura y típica arquitectura madrileña. Es que no estamos en Lavapiés comentan en la calle.