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6 OPINIÓN JUEVES 11 s 1 s 2007 ABC AD LIBITUM EL TRIUNFO DE LA ESTULTICIA CALCOMANÍAS NEOCONSERVADORAS Washington. Esa política, conducente al extenso desbaraL método de una política exterior- -decía el sabio juste actual, extrema entonces, aunque sólo fuera por efecGeorge Kennan- -es ser jardineros y no mecánicos to de contraste, algunas de las posturas del PP en la oposien la aproximación a los asuntos internacionales, ción. Incentiva las tesis más radicalmente atlantistas, el saber que no hemos creado las fuerzas que operan ahí fuedistanciamiento con algunos consensos europeos- -por ra y que no es bueno forzarlas mecánicamente. No es mala ejemplo, en el seno del Partido Popular Europeo- -y traslapauta para un país como España. Comenzaba este siglo da la impronta de lo que en la Administración Bush eran cuando nuestro crecimiento económico y el desenvolvilas doctrinas neoconservadoras. Esas tesis arroparon algumiento político- institucional sugerían la necesidad de una nas de las reacciones de George W Bush después del 11- S y reorientación sustantiva de la política exterior. Era mejoaportaronunlenguajeconceptualpara la intervenrar posiciones para la defensa del nuevo y viejo inción en Irak y la macroteoría de un nuevo Oriente terés de España, según una trayectoria evolutiva Medio democratizado y aliado de Occidente. iniciada por los gobiernos de la UCD y también del Tras el rápido derrocamiento de Sadam Hufelipismo, a diferencia de lo que ha está siendo Rosein, los acontecimientos en Irak y los estados de dríguez Zapatero. Si España durante el felipismo opinión pública tanto en Norteamérica como en abrió embajada en Israel, ingresó en la ComuniEuropa no han evolucionado como se esperaba. dad Europea y se alineó en la OTAN, a inicios de si ¿Fallo militar, impaciencia neoconservadora, fraglo era oportuno fortalecer las relaciones con EstaVALENTÍ caso genérico de la administración Bush? Un hondos Unidos, entre otras cosas porque eso ayudaba a PUIG do debate tiene lugar en los Estados Unidos. MienEspaña en sus dos problemas más permanentes: de tras tanto, los escenarios mundiales siguen evoluuna parte, Marrueco al sur, y de otra, ETA al norte. cionando: en Oriente Medio posiblemente para peor, Rusia La hecatombe del 11- S aceleró esa reaproximación Waspráctica la extorsión energética, China anda a su aire. En hington- Madrid. También contaba la penetración empreEspaña, la incompetencia del Gobierno socialista, nutrida sarial española en Iberoamérica. Algunos lo llamamos en política exterior de inercias ideológicas muy arcaicas, doctrina Aznar. agota su modelo de forma ostentosa. Era una visión realista y pragmática de los nuevos inteAl centro- derecha representado por el Partido Popular reses nacionales. Desde luego, requería de mucha pedagoparece corresponderle formular una política exterior cengía en un país propenso al aislamiento y empapado de antrada, en la continuidad de lo que históricamente ha sido la tiamericanismo. Se trataba de adaptarse a los cambios en defensa de los intereses de España, a sabiendas de que en los escenarios internacionales y no de involucrarse en la esa materia lo más arriesgado es la irrealidad. Sería irreaarticulación de una política exterior de naturaleza ideolólismo proponer para España una política exterior como si gica o constructivista. Fue en virtud de su entendimiento todavía estuviéramos antes del 11- M, como si nada hubiese de lo que son los pactos y alianzas que el Gobierno de Azocurrido, como si no hubiese dudas legítimas sobre la efecnar firmó la carta del grupo de países europeos- -básicatividad de la intervención en Irak o como si uno pudiese esmente, Gran Bretaña y los países liberados de la impositar en la Unión Europea dedicándose a pintar graffiti en ción soviética- -que veían apropiada la intervención milicontra. Siendo socio europeo, incluso desde el mayor protar de Norteamérica en Irak. La postura implicaba a su vez americanismo, hay que estar en las canchas y foros que cierto distanciamiento con las ortodoxias del eje francoson, en concordancia con el pool de soberanías que todo alemán, como no dejó de mentar Jacques Chirac. Hubo proello implica. El valor decorativo de las calcomanías neocontestas en la calle. servadoras será el que sea, pero las apuestas en política exAl llegar Zapatero al poder después del 11- M, con el sosterior instituyen experiencia nacional y sus demandas tén parlamentario de IU y ERC, cumple atropelladamente máximas son la seguridad y la estabilidad. con su promesa electoral de retirar las tropas españolas de vpuig abc. es Irak y escenifica su disconformidad antropológica con E L OS días que le tocaron vivir a Desiderio Erasmo de Rotterdam, a horcajadas entre el XV y el XVI, fueron muy parecidos a los nuestros. Tiempos de cambio profundo y confrontación intensa entre distintas formas de fanatismo. A Erasmo, hijo natural de una mocita burguesa y un sacerdote católico, le correspondió además la experiencia de la marginación y el desprecio, que sólo pudo superar con la medicina del talento, uno de los más diáfanos y fecundos de nuestro ámbito cultural. Incluso puede decirse, retorciendo un poco la Historia y el lenguaje, que Erasmo fue un precursor de las M. MARTÍN ideas centristas- -modeFERRAND ración y equilibrio- -que hoy demanda el mundo y, seguramente por eso, el sabio agustino tuvo- -y tiene- -en España menor predicamento que en el resto de Europa. Entre la inmensa obra que Erasmo nos dejó escrita viene a cuento y resulta oportuno recordar un Elogio de la Estulticia Seu laus Stultitiae generalmente mal traducido como Elogio de la locura -que, con perdón del anacronismo, podría editarse en edición gráfica ilustrada con fotografías de José Luis Rodríguez Zapatero tomadas en distintas poses y circunstancias. La Estulticia, según el sabio holandés, es hija de Plutón, dios de la riqueza y origen de todas las cosas, y de la Juventud. Es, visto con ojos generosos, el caso del actual presidente del Gobierno, la explicación de los principios generales que marcan su errática y peligrosa conducta y que, eso es lo malo, debilita al Estado, despieza la Nación y erradica el sentido de la Patria. Zapatero es un caso tan límite de falta de cordura e inteligencia políticas como retratan, con precisión, sus poco más de treinta meses de Gobierno. Primero dio rienda suelta a su complejo de bombero y, tras avivar la llama, trató de apagar el incendio estatutario de Cataluña. Se enredó con la manguera y se vino abajo llevándose por delante unos cuantos jirones de la Constitución del 78 y sustituyendo un tripartito atemperado por Pasqual Maragall por otro, todavía imprevisible, que nadie modera y que, según vaya activando el Estatut, les dará más de un problema a los catalanes y algún disgusto al resto de los españoles. Después, y es donde más luce su escasez, Zapatero inició una lenta operación de suicidio político y, simultáneamente, de demolición nacional. Es lo que, con desparpajo y falsedad llamó proceso de paz Lo que ahora pretende Zapatero como gran remate de su torpe jugada es la unanimidad de las fuerzas democráticas en la lucha contra ETA y sus cómplices. Es decir, el líder quiere cómplices, sordina que pueda atenuar sus muchos desafinos. No quiere cargar con su responsabilidad y trata de repartirla. Mariano Rajoy y los demás jefes de fila debieran meditar sobre ello antes del próximo lunes. La estulticia es altamente contagiosa. -Qué culpa tengo yo de que ETA se creyera todo lo que le prometí.