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78 CULTURAyESPECTÁCULOS MARTES 9 s 1 s 2007 ABC Una película que parodia a Hitler aviva en Alemania la polémica sobre el dictador Helge Schneider, protagonista de Mein Führer se distancia de la película y se muestra molesto por el montaje final s El filme se estrena el jueves GUILLEM SANS SERVICIO ESPECIAL BERLÍN. Charlie Chaplin lo hizo en 1940, cuando los nazis aún no habían invadido la Unión Soviética. Los alemanes republicanos de hoy, en cambio, han necesitado 62 años para poder reírse de Hitler parodiando su figura directamente. Y además, lo ha tenido que hacer un judío, el director Dani Levy. La película, protagonizada por el cómico Helge Schneider, se titula Mein Führer y ya ha suscitado polémicas antes de su estreno en Alemania este jueves. Levy ha explicado en el portal de noticias Spiegel Online que ya estaba harto de ver a Hitler en la pantalla arengando a las masas o en su papel familiar, con pastor alemán, en su refugio alpino. Así que decidió pintarlo como lo que realmente era: un caso para un ejército de psiquiatras. Corre el año 1945. Berlín está en ruinas, el régimen a punto de desmoronarse, y el ministro de Propaganda, Joseph Goebbels, cree que sólo un discurso encendido puede volver a arrastrar a las masas. El profesor de interpretación Adolf Grünberg (interpretado por Ullrich Mühe) se encargará de modelar las dotes interpretativas del Führer La película no cuenta, como promete su subtítulo, la verdad verdaderamente más verdadera sobre Adolf Hitler sino una furiosa mentira sobre la posibilidad de curación de un tirano y sus seguidores, una fábula política sobre el coraje individual señala el cronista Daniel Haas. Ya no desgarra nada Es curiosa una polémica cuando quien la inicia es el protagonista de la película, quien pocos días antes del estreno sale diciendo que ya no le gusta y acusa al director de haberla manipulado en el montaje. Helge Schneider ha elegido la revista dominical sensacionalista suiza Sonntagsblick para declarar que no quiere saber nada más de la sátira de Levy. La película ya no me gusta, porque ya no desgarra nada Según Schneider, el foco de la historia estaba concentrado originalmente sobre la figura de Hitler, pero tras el montaje se ha dirigido con todas las fuerzas sobre la historia judía. Si lo hubiera sabido, a lo mejor ni siquiera hubiera querido actuar Pero no sólo lo que se hizo en la posproducción le ha parecido mal, sino incluso el proyecto mismo desde el principio: incluso el guión era un poco flojo Ahora ya no quiere ni oír hablar de la tontería de Hitler y se alegra de volver a estar en casa, es decir, en el escenario Levy explicó después al Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung que en una proyección de prueba hubo malas reacciones a la excesiva presencia del personaje de Hitler. Los 400 invitados tuvieron mayoritariamente la impresión de que Hitler es la voz de la película En cualquier caso, algo tiene que haber pasado para que Schneider haya decidido al Historia de una fascinación Desde El gran dictador y su humor negro, el Führer nunca ha sido ajeno al cine y sus distintos géneros. Como si de una gran elipsis se tratara, teniendo en Chaplin a uno de los precursores con El gran dictador y a Hal Roach y su mediometraje cómico The devil with Hitler los títulos en los que, de una manera u otra, aparece el dictador, se han ido sucediendo en el cine: Ser o no ser la joya de Ernst Lubitsch; La sombra de Hitler de David Bradley; ¿Qué hiciste tú en la guerra papá? de Blake Edwards; los documentales de Reifenstahl; ¿Dónde está el frente? de Jerry Lewis; Hitler: Los últimos diez días con Alec Guinness; Los productores de Mel Brooks (autor de un remake, Soy o no soy del filme de Lubitsch) El búnker de George Schaefer; Indiana Jones y la última cruzada de Spielberg o El hundimiento de Oliver Hirschbiegel, entre otras. Helge Schneider interpreta a Hitler en Mein Führer final acudir al estreno. En la distribuidora dicen que en los últimos días de 2006 el actor se sintió molesto porque sólo se le preguntaba por Hitler y no por su gira teatral. Pero la polémica transcurrió también por otros derroteros. La publicista Lea Rosh, impulsora del gigantesco monumento a las víctimas del Holocausto en el centro de Berlín, criticó la película este fin de semana. Aun reconociendo que sólo ha visto algunos fragmentos, opinó: No veo ninguna po- EPA Un desconocido Dani Levy, un director nacido en Suiza en 1957, ha dirigido esta película, que protagoniza un actor, director y músico apenas conocido: Helge Schneider. Le acompañan, en los principales papeles, Ulrich Mühe (Adolf Israel Grünbaum) Sylvester Groth (Joseph Goebbels) Adriana Altaras (Elsa Grünbaum) o Ulrich Noethen (Himmler) sibilidad de ridiculizar a Hitler, a no ser que uno sea un genio como Charlie Chaplin En una de las secuencias que Rosh dice haber visto, Hitler está en la bañera jugando con barquitos de guerra. Pero la realidad fue muy diferente, es decir, mortal. Hitler no era un tipo apacible con grandes mejillas criticó. En su opinión, sobre Hitler se podrá hablar con tranquilidad dentro de 200 años, pero incluso entonces cualquier enfoque humorístico será un error.