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ABC MARTES 9- -1- -2007 45 MADRID www. abc. es madrid La Guardia Civil detiene en Toledo al presunto asesino del empresario de Pinto Se sospecha que le mató para no pagarle los 4.200 euros que le debía por el alquiler de una furgoneta CARLOS HIDALGO MADRID. La Guardia Civil ha detenido a un hombre, Javier Muñoz Álvarez, de 32 años, acusado de ser el autor del asesinato del empresario de Pinto Javier Parla García, de 36. No tenía antecedentes penales ni policiales. De cualquier modo, el juzgado de Illescas que instruye el caso no ha levantado el secreto sumarial y tampoco se descartan más detenciones en torno al caso. La investigación la llevan conjuntamente los grupos de Homicidios de Madrid y Toledo. Los antecedentes de ese suceso hay que buscarlos en el 23 de noviembre pasado. Aquel día, Parla García salió de su domicilio en la urbanización Los Cisnes, en Pinto. Se dirigía al municipio de Yuncos (Toledo) con la finalidad de cobrar una deuda a un cliente de ese localidad, a quien le había alquilado una furgoneta. Se trataba del detenido. Sin embargo, nada más se supo de Parla García. Su familia comenzó a sospechar porque no se presentó en la empresa que regentaba, Jamacar, ni luego, como tenía previsto, en un almuerzo en Parla con un empleado. Los parientes avisaron a la Guardia Civil, que comenzó la investigación de lo que, en un principio, parecía una desaparición voluntaria. Pronto se darían cuenta de que el asunto era mucho más cruento. Pocos días después de la desaparición de Javier Parla, su vehículo, un Mercedes, fue hallado en la calle de Salvador de Madariaga de Illescas, a aproximadamente un kilómetro de donde se encuentran las oficinas de la empresa de alquiler de vehículos que dirigía desde hacía apenas cinco meses. De la inspección ocular no devino nada reseñable. Pero lo que no aparecía eran sus pertenencias- -llaves del coche, teléfono móvil ni cartera con documentación- Tampoco los poco más de 4.000 euros que su cliente aseguró que le había pagado el mismo día de su desaparición. Y le tomaron declaración. No sería la primera vez. En aquella ocasión Muñoz Álvarez, domiciliado en Parla aun- Javier Parla García ABC Fachada de la empresa de alquiler de furgonetas, Jamacar, que regentaba la víctima te, en el término municipal de Yuncos. Tenía quemadas las piernas, la zona posterior de la cabeza y parte de las ropas- -las mismas que llevaba el día que desapareció- y mostraba una bolsa de basura en la cabeza. Conservaba el reloj, un zapato y la alianza, por lo que su familia le reconoció. Pese a ello, la Guardia Civil quiso tomarle muestras de ADN para, según se dijo entonces, identificar el cadáver al 100 Ahora se sabe que había una razón más: identificar al asesino. El informe del forense decretó que a Parla García le mataron de dos tiros por la espalda. Lo hicieron con una escopeta de caza. La Guardia Civil volvió a interrogar al sospechoso REYES CALERO que vecino de Yuncos y colaborador con una empresa de préstamos, aseguró que la cita del día de autos con Parla llegó a producirse. Y que le pagó tanto los 2.088 euros que le debía como otros tantos por adelantado por el alquiler de la furgoneta en cuestión. En ese interrogatorio, el sospechoso llegó a mostrar documentos sobre la deuda. No fue detenido. No había pruebas. Ni siquiera cadáver. Aún. A la víctima la mataron de dos tiros por la espalda, con una escopeta de caza y luego la semiquemaron En el registro en casa del acusado se hallaron tres escopetas y restos biológicos que se están analizando Javier Muñoz Álvarez fue detenido el día 3 cuando llevaba a casa a su novia, en Borox e, incluso, a registrar su vivienda, un chalé, para encontrar pruebas contra él. También hizo lo propio en casa de sus familiares. Y hallaron parte de lo que buscaban: tres escopetas y restos biológicos, entre ellos sangre, que habrían de ser cotejados con las pruebas de ADN realizadas al cadáver. Todo ello ha sido remitido a Criminalística, para su análisis. En la prisión de Ocaña El pasado 3 de enero, cuando el acusado se disponía a dejar a su novia en su casa, ubicada en la también toledana localidad de Borox, fue detenido por la Guardia Civil. Los investigadores le interrogaron y en ningún momento reconoció haber matado a Javier Parla García, de quien era cliente. Pasó a disposición judicial. La jueza de Illescas que lleva el caso decretó su ingreso en prisión. Se encuentra ya en el penal de Ocaña, indicaron las fuentes consultadas por este periódico. Javier Parla García estaba casado y era padre de una niña de sólo 4 años. Sus familiares y conocidos le definían como una persona normal, afable y trabajadora. Durante la investigación policial no se apreciaron lagunas en la contabilidad de la empresa que regentaba desde hacía sólo cinco meses. Todo estaba en regla. No debía dinero. Era al revés. Y, por sólo 4.200 euros, le dieron muerte. Muestras de ADN La Guardia Civil no le creía. Y menos aún cuando, el 17 de diciembre, un grupo reducido de cazadores hallaba el cadáver de Parla García en la zona conocida como Arroyo de Valcalien- LOS DOS CASOS QUE SIGUE INVESTIGANDO LA GUARDIA CIVIL Francisco Quintana: el joven que salió en bici y apareció semicarbonizado Francisco Javier Quintana Calvo, de 35 años y vecino de Tres Cantos, salió la tarde del 15 de septiembre de 2005 a dar una vuelta con su bicicleta por el Soto de Viñuelas. Tras tres días de búsqueda, su cadáver apareció semicarbonizado en un paraje junto a la A- 1, en el término de El Molar. Estaba desnudo y presentaba algunos golpes. Casi tres meses después, la Guardia Civil detuvo a siete hombres por su presunta relación con el caso. Eran traficantes de droga a baja escala, pero no se reunieron pruebas contra ninguno de ellos y quedaron en libertad. El grupo de Homicidios sigue buscando a los culpables. Costa el hostelero más famoso de Ávila, apuñalado en Torrelodones Pocos imaginaban que el empresario hostelero de Ávila Constancio García Fuentes, conocido en todo el mundo del toreo y de la farándula como Costa podría terminar sus días apuñalado en su apartamento de Torrelodones. Pero, además de matarle, su asesino le robó los 4.000 euros que llevaba encima para comprar género para el restaurante que regentaba. También le sustrajeron su Mercedes, que apareció poco después abandonado en Torrejón de Ardoz. Aunque el caso no está resuelto, todo parece apuntar a un crimen de índole afectivo- sexual.