Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES 9 s 1 s 2007 ESPAÑA 27 Las desaladoras de Narbona no cuentan con estudios sobre su impacto ecológico Los científicos critican que las plantas en ejecución no tengan investigaciones sobre el daño irreparable en el fondo marino a largo plazo por falta de tiempo y dinero LUZ DERQUI VALENCIA. A pesar de ser una de las mayores del mundo, la desaladora de Carboneras en Almería sólo funciona al ocho por ciento de su capacidad para evitar daños en el ecosistema marino, que comenzaron a detectarse nada más empezar a funcionar. A pesar de todo, la política hídrica del Gobierno central contempla el desarrollo de una veintena de plantas- -entre ampliaciones y nueva construcción- -que estarán en funcionamiento en el litoral mediterráneo en los próximos años. Mucho se ha especulado sobre el impacto que tendrán sobre el ecosistema marino, pero los expertos denuncian que no se ha invertido tiempo ni dinero en investigar el daño real y si este será irreversible. Por cada litro de agua que se extrae del mar en las desaladoras se consigue medio de agua apta para el consumo humano y otro medio de desechos. Es la llamada salmuera, unas aguas de rechazo con una elevada salinidad y donde se mezclan además productos químicos y detergentes, que son devueltos al medio marino. Estos vertidos amenazan el ecosistema del Mediterráneo, con especial incidencia en las colonias de posidonia, una planta que sólo existe en este litoral y que tiene un alto valor ecológico, ya que no sólo es fundamental en la cadena alimenticia, pues es el lugar donde viven y ponen sus huevos numerosas especies, sino que también actúa como protector del litoral al garantizar la estabilidad de las playas de arena. ecosistemas marinos se han convertido en moneda de cambio entre los políticos, pero nadie se ha preocupado de hacer estudios rigurosos Es evidente- -añade- -que todo lo que hace el hombre tiene un impacto en la naturaleza, pero en España existen pocas investigaciones y estudios oceanográficos serios Hasta ahora, las investigaciones se han centrado en los efectos sobre las praderas de posidonia en breves periodos de tiempo, con un seguimiento nunca superior a los tres meses, pero desconocemos qué ocurre a lo largo de todo un año, ya que las corrientes marinas van cambiando según destaca el científico. Respecto a las afirmaciones de algunos ingenieros que niegan un impacto dañino, ya que recuerdan que lo único que se hace es devolver al mar la sal, Tena señala que el problema es cómo se devuelve esta sal, ya que se hace concentrada, lo que está provocando daños en las praderas de posidonias, donde se ha demostrado que en poco tiempo las plantas pierden vitalidad, desciende el crecimiento de las hojas y dis- Daños y beneficios Estudios realizados en las desaladoras de Jávea y Maspalomas en Gran Canaria demuestran los dañinos efectos tanto en la flora como en la fauna, sobre todo en especies muy sensibles al aumento de salinidad. El nudo de la cuestión para muchos es si el evidente daño medioambiental compensa el beneficio. Pero otros expertos van más allá y denuncian que los informes no son suficientes ni rigurosos a pesar de la importancia del tema. Para José Tena, doctor en Biología Marina y decano de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad Católica San Vicente Mártir de Valencia, los minuye la tasa fisiológica, además de crecer la mortalidad Para tener una idea de lo que se está hablando, baste recordar que la salinidad media del Mediterráneo se sitúa en 37 gramos por litro. Si se alcanzan los 40 la posidonia dejaría de crecer, según datos de un estudio realizado por el Centro de Estudios de Diseño Experimental del propio Ministerio de Fomento. No hay que olvidar además que la salmuera contiene concentraciones de 70 gramos de sal por litro de agua, que no siempre es fácil de disolverse en el mar a pesar de recurrir a difusores y de verterla en lugares con intensas corrientes y oleaje. Los estudios realizados hasta ahora por centros como la Universidad de Alicante o el Instituto Español de Oceanografía no consiguen evaluar la dimensión real del problema, según destaca el catedrático valenciano, Mientras no tengamos más información deberíamos aplicar el principio de precaución afirma. Además, no son extrapolables los estudios realizados en otros países, ya que ningún mar es igual y menos el Mediterráneo, que es un mar cerrado con escasas corrientes marinas. Tampoco se debe recurrir a los informes de unas desaladoras para aprobar la instalación de otras en el mismo litoral, ya que los fondos y las corrientes son diferentes y por tanto distintos los efectos de los vertidos.