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ABC MARTES 9 s 1 s 2007 Educación ESPAÑA 25 Sólo un tercio de los profesores universitarios españoles son mujeres M. A. MADRID. Sólo un tercio de los profesores universitarios que existen en España son mujeres. Además, la diferencia es especialmente significativa entre los catedráticos de Universidad donde el 86,2 por ciento de los docentes son hombres, frente al 13,8 por ciento de mujeres. Así se desprende de los datos recogidos por el Consejo de Coordinación Universitaria en el informe Estadística Básica de Personal al Servicio de las Universidades. Curso académico 2004- 2005 elaborado en colaboración con las universidades. La presencia femenina entre el profesorado es mayor en las instituciones privadas, donde representa el 39,3 por ciento de su plantilla docente frente al 34,9 por ciento en las públicas (34, 9 por ciento) Especial significado tiene este fenómeno en las politéccias de Madrid, Cataluña, Valencia y Cartagena, donde las mujeres supone la cuarta parte del total de la plantilla docente. El mayor índice de mujeres entre su profesorado lo ostenta la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir (52 por ciento) seguida de la Francisco de Vitoria, de Madrid (50,5 por ciento) El documento del Consejo se refiere también a la edad de los profesores. La media de edad es de 45,9 años en las universidades públicas y de 42,4 en las privadas. La reforma de la LOU no responde como debería a los retos de futuro Juan Vázquez s Presidente de la Conferencia de Rectores (CRUE sidad entrara en un nuevo proceso constituyente, después del que vivió tras la aprobación de la primera LOU. ¿Tiene aspectos positivos? -Tiene de bueno que ha eliminado algunas disfunciones como la habilitación y que da más flexibilidad y autonomía a las universidades para que cada una busque su camino. En definitiva, creo que la ley es mejor por lo que no regula, por lo que deja hacer. -Hablemos de lo que menos les ha gustado... -Sobre todo, algunos de los cambios introducidos en el tramo final de la tramitación, que tocan aspectos como la relación entre el Consejo de Gobierno de las universidades y el Consejo Social. En ellos, se ha vuelto un poco a los orígenes, se ha hecho un viaje hacia ninguna parte. Tampoco incluye iniciativas para transferir el conocimiento ni queda clara nuestra relación con la nueva Conferencia General de Política Universitaria. La ley es más corta de lo que estamos haciendo en la Universidad. ¿Por qué? -Por fortuna, las universidades van ya por delante de la ley, porque se han generado mecanismos, proyectos y capacidades que se anticipan. La virtud está en que el marco legal sea de referencia genérica y no suponga muchas ataduras a esa creatividad que hay en las universidades. -Los rectores, ¿no conocían los últimos cambios? -No los conocíamos. Hemos mantenido una permanente comunicación con el Ministerio hasta la fase parlamentaria, cuando han entrado en juego los grupos políticos, pero ésta no es una ley de los rectores. Hemos demostrado cuál era nuestro papel y se nos han tenido en cuenta algunas aportaciones, aunque nos sentimos insatisfechos. -Tampoco coincidían con la primera LOU... -Bueno, con la primera LOU, la aprobada en diciembre de 2001, se produjo una batalla tan ardua que dañó la imagen de la Universidad y de los rectores y cuyas consecuencias aún se sufren. Ahora, afortunadamente, esto no ha ocurrido, lo que no quiere decir que sea la ley de los rectores. -Las críticas contra la acreditación se centran en que no habrá pruebas públicas... -Es verdad que al acreditación se hará con documentos, pero el modelo no está desarrollado y, en todo caso, es un paso previo hacia el funcionariado. Después, las universidades en sus concursos podrán incluir pruebas. -Las autoridades educativas mezclan conceptos como autonomía, calidad y rendición de cuentas. ¿qué opina? -Espero que cada vez que la ministra diga esto nos sea una prueba de desconfianza. La autonomía es un derecho constitucional y no al entendemos de otro modo. Además, no hay ninguna institución como la Universidad que se someta a tantas evaluaciones y siempre sin poner el menor reparo- -Entre las novedades aparece la referencia a los estudios en el Espacio Europeo de Educación Superior, ¿cuál es su opinión? -Hubo un punto de alejamiento sobre la duración de los estudios de Grado. No todas las universidades opinan igual y, por ello, defendimos una solución más flexible que consistía en que pudiera haber grados de tres y de cuatro años. ¿Cómo ve el proceso? -Hay mucha desinformación y mucho descreimiento. Hay que recuperar el discurso de la ilusión y de la oportunidad que supone el Espacio Europeo, explicar el porqué de la reforma. -Algunos dicen que los alumnos sabrán menos... -No creo que sea así. El gran desafío está en el cambio del método de enseñanza, que será más personalizada y exigirá un mayor trabajo con el alumno. Tenemos que ser capaces de introducir la formación en capacidades y habilidades no sólo en conocimientos. El profesor deberá afrontar el reto de saber lo que se debe enseñar y lo que se puede aprender. César Nombela UNIVERSIDAD DE FUTURO uevo año en nuestras instituciones de educación superior; uno más en que el signo es la insuficiencia de nuestro esquema organizativo, para hacer frente a los retos y canalizar las mejores inquietudes de nuestro mundo académico. El debate de la (casi) aprobada nueva ley universitaria- a falta de trámite del Senadoha estado plagado de argumentos del pasado, falto de una visión de los desafíos de futuro a los que hemos de enfrentarnos. Ha pasado la etapa de las preguntas abstractas, qué universidad queremos, por cuál de los modelos clásicos optar. Las urgencias ya nos apremian, hay cuestiones que abordar, y resolver de una vez, porque en ellas se juega nada menos que el papel que nuestras universidades desempeñen en nuestra sociedad. Una sociedad que, como vengo repitiendo, margina cada vez más a la universidad de algunos de sus grandes proyectos científicos de futuro. Se ha discutido mucho acerca de si acreditación (sobre papeles) o la habilitación nacional (prueba pública general) debían abrir la puerta a la carrera universitaria. Pero, nada se ha analizado sobre la interdisciplinaridad, algo fundamental porque es el terreno en el que se juega actualmente el gran avance del conocimiento científico- técnico, que reclama un nuevo esquema de áreas de conocimiento. Se debate de manera interminable sobre lo accesorio del proceso de Bolonia, es decir el corsé temporal y organizativo en el que enmarcan las titulaciones de grado y postgrado. Pero, escasa es la actividad de diseño de las nuevas titulaciones, las que la sociedad necesita para los nuevos tiempos. Se ha hablado de tal o cual sistema de elección de autoridades académicas, pero muy poco de cómo la autonomía se tiene que basar en que la universidad dé cuenta y razón del empleo de los recursos que la sociedad pone a su disposición, o de cuál es la forma para incrementarlos. Hay en nuestras universidades capacidad y talento para abordar ese futuro, el que necesitamos. Todo un esquema de proyectos e iniciativas para el año que empieza. N La primera Ley Orgánica de Universidades (LOU) no nos gustaba a los rectores pero la que surge de la reforma no es nuestra ley. En algún aspecto se ha hecho un viaje hacia ninguna parte POR MILAGROS ASENJO FOTO: IGNACIO GIL MADRID. La reforma de la Ley Orgánica de Universidades (LOU) era imprescindible y la habíamos demandado largamente los rectores, pero el cambio es limitado y supone un poco una oportunidad perdida. Aunque quita ataduras, no responde como debería hacerlo a los retos del futuro afirma el presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) Juan Vázquez. ¿Qué quiere decir con cambio limitado? -Que la reforma se ha presentado en términos de maquillaje, que es una ley más para arreglar algo que para proponer un modelo de Universidad, -Pero, ustedes habían hablado de reforma limitada... -Dijimos que había que hacerlo así para evitar que la Univer- Casi cien mil docentes En total hay 98.710 profesoreses, de los que el 91,8 por ciento pertenecen a universidades públicas, cuyas aulas acogen al 90,6 por ciento de los estudiantes, mientras que un 8,5 por ciento trabajan en universidades privadas. El 57,8 por ciento de todo el colectivo de las públicas es funcionario y el 42,2 por ciento restante es contratado. La universidad con mayor número de profesores es la Complutense, con 6. 026, seguida de la de Barcelona y de la del País Vasco, ambas con más de 4.000 docentes. También es la Complutense la que cuenta con un profesorado más veterano, con una media de edad que ronda los 50 años, frente al colectivo de docentes de la universidad de San Jorge de Zaragoza, que cuenta con el claustro más joven, con una media de 36 años. El 57,6 por ciento del personal de administración y servicios son mujeres frente al 42, 4 por ciento varones. La edad media de este grupo es de 42,3 años. La modificación evita por completo las cuestiones sobre financiación ¿Qué ausencias fundamentales contiene el proyecto de reforma de la LOU remitido al Senado? -Entre las parcelas ausentes llama la atención la que se refiere a la financiación de la Universidad, que se ha evitado por completoleto. En ese sentido, el actual Gobierno es deudor del anterior, porque ese título no ha cambiado ni una coma. ¿Y la memoria económica de la ley? -Tampoco existe un documento claro de memoria económica o, al menos, con nosotros no lo han negociado. ¿Cuál es el modelo de la CRUE sobre financiación? -Debe garantizar una financiación básica suficiente con tramos ligados a objetivos. Debe garantizar suficiencia para el funcionameinto y estímulo para la calidad. Un modelo que incluya los costes por la docencia y por la investigación, así como por otras actividades que la sociedad pide a la Universidad.