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76 CIENCIAyFUTURO LUNES 8 s 1 s 2007 ABC Bush quiere salvar al oso polar, pero sin dejar de perforar en Alaska Estos plantígrados podrían entrar en el Acta estadounidense de Especies en Extinción, lo que sería un reconocimiento implícito de los efectos del calentamiento JOSÉ LUIS DE HARO SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Al final, queda esperanza. Pese al afán de George Bush por ignorar el tratado de Kyoto y perforar parte de la costa de Alaska en busca del codiciado oro negro, parece que el Departamento de Interior de su administración ha decidido entrar en vereda y proponer al oso polar como especie en peligro de extinción, ante el dramático descenso de especimenes que el calentamiento global y la caza han provocado. Pero no nos engañemos, el Servicio de Gestión de Minerales (MMS) de Estados Unidos sigue interesado en succionar las profundidades oceánicas de los mares de Beaufort y Chukchi. Pese a la esperanzadora propuesta, el secretario de Interior estadounidense, Dirk Kempthorne, se lavó las manos y dejó claro durante una conference call con analistas que esta intención se deriva del efecto del calentamiento global, aunque el departamento de Interior no cuestiona cuáles son las causas y motivos de esta situación La administración Bush se toma muy en serio el papel de gases nocivos como el CO 2 en el efecto invernadero pero no es la labor de este departamento investigar sus causas u ofrecer soluciones añadía. Con este panorama, los más esperanzados apuntan a que la posible entrada de los osos polares en el Acta estadounidense de Especies en Extinción podría poner trabas a los planes de la MMS de perforar tres áreas marinas del círculo polar ártico. Sin embargo, otro responsable del Gobierno del presidente Bush absolvió a la industria del petróleo en Alaska de cualquier culpa por los infortunios de estos plantígrados. Los 30 años de experiencia que hemos acumulado en North Slope nos han demostrado que la industria del petróleo no tiene impacto en el tema dijo Dale Hall, director del Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre. Kassie Siegel, abogada de uno de los grupos que demandaron protección para los animales, se ha manifestado de forma contraria a la conclusión expuesta por Hall. Siegel sostuvo que, aunque la industria petrolera, que produce combustibles fósiles que crean gases de efecto invernadero, no tuvo impacto directo sobre los osos en el pasado, los cambios en el habitat los hacen más vulnerables frente a las actividades industriales. Los Científicos internacionales han previsto que, a menos que se frene el calentamiento global, los osos polares se extinguirán a finales del siglo. El número de osos se cifra entre 20.000 y 25.000 en todo el mundo, y aproximadamente, 4.700 viven en Alaska y en las aguas aledañas. Por otro lado, muchas compañías estadounidenses ya se han puesto manos a la obra para beneficiarse del comercio de los denominados carbon credits esos créditos que los países con exceso de emisión de CO 2, como es el caso estadounidense, pueden comprar a los países en vías de desarrollo, con menos producción de agentes nocivos como es el caso de la India, para equilibrar la emisión de gases a la atmósfera. Este mercado promete alcanzar la friolera de 3.000 millones de dólares en los próximos años y aunque EE. UU no se ha sometido al mandato de Kyoto, en California ya comienzan a limitar la emisión de CO 2, una medida que podría extenderse a todo el país antes de 2010. Más información: www. polarbearsinternational. org El azote del petróleo De momento, parece que la bahía de Bristol, uno de los ecosistemas marinos más importantes del mundo, no se librará del azote causado por la búsqueda de petróleo. Esta zona, junto con los mares de Beaufort y Chukchi, es la cuna que acoge a la mayor parte de osos polares, pero los cerca de 85.900 millones de barriles que la MMS cree que existen bajo las costas estadounidenses supone una moneda de cambio difícil de rechazar a cambio de salvar a estos animales. El INM duda de que 2007 vaya a ser el año más caluroso de la historia ABC MADRID. El año 2007 podría no ser el más caluroso de la historia, según afirma el Instituto Nacional de Metereología (INM) tras analizar los datos recopilados durante los últimos ejercicios y confrontarlos con las predicciones existentes sobre el fenómeno de El Niño para los primeros seis meses de este año. Según ha afirmado a Efe el jefe de la Unidad de Técnicas Climatológicas del INM, los últimos cinco años están entre los más calurosos de los últimos quince y 2006, a falta de evaluar todos los datos, puede ser el más caluroso desde que se tienen registros López matizó las predicciones del meteorólogo Phil Jones, de la Universidad de East Anglia y publicadas por el rotativo británico The Independent en las que vaticinaba que 2007 podría ser, incluso, el año más caluroso de toda la historia Según el meteorólogo del INM, estas afirmaciones no pueden considerarse una predicción basada en datos, sino solamente una deducción en consonancia con las conse- Hasta ahora, el año más caluroso de todos los registrados en España ha sido 2003, aunque los meteorólogos creen que 2006 quedará muy cerca de él cuencias del cambio climático Para Phil Jones, el pronóstico para el año que acaba de empezar es de unas condiciones climáticas extremas en todo el planeta, capaces de causar desde sequías en Indonesia a inundaciones en California. Por lo que se refiere a 2006, López afirmó que ha sido un año muy caluroso y, en algunas zonas de España, como en la zona Centro, Cataluña y Murcia, el más caluroso desde que existen registros Sin embargo, en otras zonas de nuestro país, el año pasado no figura como el más caluroso. Así, el observatorio de San Sebastián sitúa a 2006 en cuarto lugar, en Santander, figura en tercera posición, en La Coruña en segundo, en Salamanca el undécimo, en Badajoz el cuarto y en Málaga el sexto. Hasta la fecha, el año más caluroso registrado en España es 2003 aunque 2006, en palabras de López, quedará cerca, aunque a falta de analizar todos los datos todavía no podemos decir si por encima o por debajo