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12 ESPAÑA Análisis de un Gobierno desfallecido LUNES 8 s 1 s 2007 ABC Última foto oficial del Gobierno. Del gabinete inicial faltan Montilla, San Segundo y Bono. Pronto se marchará López Aguilar CHEMA BARROSO Olor a punto final Dinamitado por ETA el proceso y quemada la agenda social el Ejecutivo se ha quedado sin proyectos de tonelaje político para cerrar con solvencia una legislatura s Con el peor momento en los sondeos para el PSOE, los comicios de mayo marcarán la estrategia POR ÁLVARO MARTÍNEZ La brutal bomba etarra del día 30 quizás no sólo supuso el punto final del denominado proceso de paz -renqueante desde el principio pues desde marzo no han cesado ni el rearme etarra ni la extorsión a empresarios ni la kale borroka -sino que ha impregnado a la legislatura de un inevitable olor a fin de ciclo. Parece que conviene encomendarse a san seacabó Aunque desde Moncloa intenten mantener la expectativa de normalidad y el control de los tiempos, en el entorno del palacio presidencial se reconoce que la legislatura pasa por momentos muy delicados. El desconcierto provocado por los dos nuevos asesinatos, un día después de que Zapatero sacase pecho asegurando que estamos mejor que hace un año, proyectó sobre el Ejecutivo una sensación de menesterosidad política e insolvencia en la gobernación. Falto de reflejos, aturdido quizás por el salvaje zarpazo etarra, el presidente tardó seis días en convocar un gabinete de crisis para intentar embridar una situación que dejó grogui su crédito. Ha sido el síntoma definitivo. Esa sensación coincide con el agotamiento de la agenda social -quemada precipitadamente y sin medir lo que restaba de mandato- -que ha dejado al Gobierno huérfano de proyectos legislativos de calado. Así las cosas y con la losa de que la sociedad ha comprobado que estamos bastante peor que hace nueve días, el gabinete apenas podrá guarecerse en la tramitación de la Ley de Igualdad (controvertida por su intervencionismo) y en los rescoldos que le queden del manoseo de la memoria histórica fuente inagotable de crispación. Ninguna de la reformas de tonelaje pretendidas (aquellas que conllevan la reforma de la Carta Magna) ha podido ver la luz. Zapatero y Rajoy compartieron ese diagnóstico en la única avenencia alcanzada en su última reunión: No toca cambiar la Constitución Desnutrido de proyectos de gran fuste, sigue siendo una incógnita el apoyo parlamentario con el que el partido gobernante contará en 2007 las Cortes, donde continúa asido de la mano de los independentistas catalanes (liderados por el viajero a Perpiñán y de la extrema izquierda, en lo que más parece una exhibición de su debilidad real que una convicción política con el músculo necesario para agotar- -con garantías y centrándose en asuntos de interés general para los españoles- -lo que queda de legislatura. El olor, pues, a fin de ciclo es algo más que una mera sensación. Desde hace unos meses, todas las encuestas señalan un retroceso de las expectativas electorales del PSOE, de tal manera que los cinco puntos (42,64 por ciento, frente a 37,65) que distanciaron a socialistas y populares el 14- M de 2004 se han quedado reducidos a un empate técnico. El último, que ofrece hoy ABC, mantiene esa tendencia, corroborada en el último barómetro de octubre del CIS, que en julio cifraba la distancia en 3,7 puntos. Con los mencionados mimbres, parece difícil que el Ejecutivo pueda rescatar esos siete puntos que se ha dejado en el camino desde enero de 2005. Más aún cuando el proyecto estrella de Zapatero, el denominado proceso de paz yace ya bajo las ruinas de la T- 4. Un elemento esencial para marcar el futuro del curso político serán las elecciones municipales y autonómicas de mayo. De cómo salga parado el PSOE de esa lid dependerá la estrategia del Gobierno. Porque lo cierto es que el panorama general no mejora cuando se analizan individualmente los proyectos, el brío gestor y las hipotecas adquiridas durante 2006 por cada departamento. Exteriores Una Alianza sin aliados Cuando parecía que había detenido su deriva irreductible a meterse en problemas, el final de 2006 deparó a Moratinos dos sonoros fracasos: el más notable, la visita del presidente de Guinea Ecuatorial, que se saldó con un insólito plante del Parlamento de la Nación y con la despedida a insulto limpio hacia los españoles de Obiang. Parecida peripecia en Argelia, donde el ministro y Zapatero tuvieron que escuchar en directo los reproches de su anfitrión Buteflika a cuenta del Sahara. De cara a 2007, se da por imposible el encuentro entre el jefe del Ejecutivo y George Bush y sigue sin fecha la visita de Condoleezza Rice. Sí parece un acierto haber salido de la primera órbita de amistad y trato preferente con los líderes populistas iberoamericanos tras los desplantes de Morales y Chávez y de que las elecciones en México y Perú supusiesen un tapón a la expansión del bolivarianismo en la región. Respecto a las tripas del Ministerio, círculos diplomáticos no ocultan su malestar por la moda de Moratinos de enviar a legaciones de peso a políticos ajenos a la carrera. Hasta siete ha colocado ya. Olvidado ya el proyecto de ponerse a rebufo del eje francoalemán (extinto por cuestiones domésticas en aquellos países) Europa no parece que vaya a ser un escenario preferen (Pasa a la página 14)