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ABC DOMINGO 7 s 1 s 2007 INTERNACIONAL 41 Abbás declara ilegal a la Policía que depende directamente de Hamás La respuesta ha sido inmediata: Hamás doblará el número de los 6.000 agentes con que cuenta en la actualidad, lo que denomina su fuerza ejecutiva HUGO MEDINA SERVICIO ESPECIAL JERUSALÉN. El presidente palestino, Mahmud Abbás, declaró ayer ilegal a la fuerza ejecutiva o Policía que depende del Ministerio del Interior, controlado por Hamás, y Hamás respondió desafiante diciendo que doblará el número de los 6.000 agentes con que hasta ahora contaba esa fuerza de Policía. La fuerza ejecutiva es ilegal y será tratada así si no se integra inmediatamente en los servicios de seguridad legales, tal como y está previsto en la ley básica dijo Abbás por medio de un comunicado. El presidente justificó su decisión a la luz del creciente caos de la seguridad y los numerosos asesinatos, incluidos los de niños, así como el fracaso de los grupos palestinos y los servicios de seguridad para respetar la ley y proteger a los ciudadanos Hamás desautorizó la decisión presidencial calificándola de error y diciendo que no responde a lo que está ocurriendo en los territorios palestinos. Además, y como guinda, dijo que doblará hasta 12.000 el número de agentes con que cuenta la fuerza ejecutiva. Tomar una decisión así bajo la actual presión y bajo las tensas condiciones actuales es un error que no contribuirá a la paz ni a resolver los problemas. La fuerza ejecutiva forma parte de los servicios de seguridad y respeta la ley y el orden manifestó Gazi Hamad, portavoz de Hamás. La fuerza ejecutiva funciona desde el pasado mes de mayo, cuando la fundó el ministro del Interior, Ziyad Siam, al constatar que el gobierno salido de las urnas no contaba con ninguna policía a sus órdenes puesto que las varias policías que dependen de la Presidencia no acatan las instrucciones del gobierno. La actitud de Estados Unidos y los países occidentales en general ha sido la de avalar el papel de Abbás como jefe de las fuerzas de seguridad, aunque el gobierno de Washington y de los demás países occidentales eran partidarios, cuando vivía Yaser Arafat, de que las Policías dependieran directamente del gobierno y no de la Presidencia. El problema de fondo no es tanto de mantener el orden público como de la rivalidad que existe entre Hamás y Al Fatah, una rivalidad que ha ido creciendo con los meses debido a la negativa de Al Fatah a aceptar los resultados electorales y den de Al Fatah se han visto envueltas en numerosos casos de corrupción. Trece muertos La última ronda de enfrentamientos entre las varias Policías y milicias se iniciaron el miércoles y en 48 horas se cobraron la vida de 13 personas y dejaron heridas a más de 60 en toda la franja de Gaza. A lo largo del sábado se produjeron incidentes tanto en Cisjordania como en Gaza, especialmente secuestros. En Ramala, Cisjordania, unos desconocidos secuestraron al director del Ministerio del Interior, Ihad Guidan, de Hamás, y le dispararon tres tiros en las piernas antes de dejarle marchar. También hubo tres muertos y varios heridos de una misma familia en Gaza en un choque armado cuyo origen no está claro. Abbás justifica su decisión por el creciente caos de la seguridad y los numerosos asesinatos, incluidos los de niños Las distintas Policías que operan en Gaza se centran en mantener a raya a sus rivales, en detrimento del orden público, que se ha deteriorado al apoyo que Al Fatah recibe de Israel y Estados Unidos. El viernes se supo que el presidente Bush ha pedido al Congreso una partida de más de 80 millones de dólares que irá destinada a reforzar a las fuerzas de seguridad que dependen de Al Fatah y que cuentan en su conjunto con unos 18.000 hombres aproximadamente. Las distintas Policías y milicias que operan en la zona de Gaza centran sus esfuerzos desde hace meses en mantener a raya a sus rivales, de manera que el orden público se ha deteriorado. Además de su proverbial ineficacia, las Policías que depen- Militantes de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa obligan a cerrar una tienda durante la huelga de ayer en la ciudad de Hebrón AP Las fuerzas de Hamás y Al Fatah se preparan para un inminente choque frontal armado H. MEDINA JERUSALÉN. La decisión de Hamás de doblar hasta 12.000 el número de agentes con que cuenta la fuerza ejecutiva en la franja de Gaza está destinada a hacer frente a las fuerzas de seguridad que dependen del presidente Mahmud Abbás en el caso de que se produzca un choque frontal, lo que podría ocurrir muy pronto. El deterioro de la situación en Gaza es enorme y cada día que pasa un poco peor. El hecho de que los incidentes se extendieran ayer a Cisjordania, algo que ya ha ocurrido puntualmente en el pasado, no deja de ser un mal agüero, aunque todo indica que en Cisjordania Al Fatah controla más la situación. Cada vez está más claro que quienes mueven los hilos del presidente Abbás son Estados Unidos e Israel, dos países que parecen dispuestos a llegar a donde sea con tal de sacar a Hamás del gobierno. Al seguir su juego, Abbás está entrando en una zona de peligro en la que quizá se sabe cómo se entra pero nunca cómo se sale. Tanto Mahmud Abbás como el primer ministro, Ismail Haniyeh, han dado unos pasos muy graves en las últimas horas y el alejamiento entre las dos principales facciones palestinas es mayor ahora que nunca. Si todo continúa por el actual camino no hay que descartar que se vaya a llegar a un enfrentamiento armado de grandes proporciones en un futuro demasiado cercano.