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80 SÁBADO 6- -1- -2007 ABC GENTE www. abc. es gente Cristina Aguilera es una de las asiduas invitadas a los saraos moscovitas EPA Las superestrellas, nuevo capricho ruso Entre los magnates rusos se ha puesto de moda contratar por cifras millonarias a astros de Hollywood y de la canción para que actúen o simplemente asistan a sus celebraciones privadas POR RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL MOSCÚ. Los grandes magnates rusos ganan tanto dinero con el gas y el petróleo que no saben cómo gastarlo. Por eso compiten entre ellos a ver quién se compra el yate más grande, la mansión más lujosa o el coche más caro. La oligarquía rusa ha puesto ahora de moda la costumbre de contratar a figuras mundiales del espectáculo para amenizar fiestas privadas, aunque sea durante escasos minutos, y pagar por ello enormes cantidades. Las ofertas son tan astronómicas que no hay estrella que se resista. El récord lo batió, la pasada Nochevieja, el cantante británico George Michael: recibió casi tres millones de dólares por menos de una hora de concierto, la mayor suma que nadie antes haya cobrado por una única actuación. El anfitrión de la velada fue el multimillonario Vladímir Potanin, propietario del consorcio Interros. Sus representantes ofrecieron inicialmente a Michael un millón y medio de dólares, pero éste no tenía ganas de viajar a Moscú y respondió que quería el doble. La contraoferta fue aceptada y el trato se cerró sin más comentarios. Sorprendido, el artista voló a la capital rusa el día 30 de diciembre. Apareció en la fiesta a las cuatro de la mañana del día 1, una hora más tarde de lo acordado, y cantó ante unas 300 personas durante 50 minutos. Cuando terminó, se fue al hotel a dormir y, a mediodía, regresó a Londres en el mismo avión en el que llegó acompañado de sus músicos. El aparato fue fletado personalmente por Potanin. De forma inexplicable, parte del equipo utilizado, en su mayoría instrumentos musicales, quedó destruido debido a un pequeño incendio en extrañas circunstancias. El director de Interros no es el único magnate ruso amante de la música y del derroche. Otro personaje no menos llamativo de la tusovka (movida) moscovita es Suleimán Kerímov, diputado y dueño de la empresa Nafta- Moskvá. El pasado 12 de marzo, día de su onomástica, contrató como animadoras del cotarro a Cristina Aguilera y a Shakira. Cada una obtuvo un millón de dólares por 45 minutos en el escenario. A la fiesta acudió Román Abramóvich, el hombre más rico de Rusia, dueño del club de fútbol londinense Chelsea y amigo personal del presidente Vladímir Putin. Estuvo también el alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov. El actor estadounidense Christopher Lambert recibió un buen pellizco sólo por estar presente. En septiembre de 2005, Cristina Aguilera ya se embolsó un millón de dólares por alegrar la vista y el oído de los George Michael batió el récord en Nochevieja al recibir tres millones de dólares por cantar 50 minutos La cantante y ahora actriz Beyoncé también se asomó por la capital rusa a finales de año y, por ello, cobró un millón y medio de dólares