Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
2- 3 S 6 LOS SÁBADOS DE deben ocupar sin lugar a dudas las frutas, verduras y hortalizas, hasta alcanzar las cinco raciones diarias que tantas veces hemos oído recomendar. Nos aportan fibra, vitaminas y minerales, y su aporte calórico es bajo en relación con su volumen. Ayudan también a regular el tránsito intestinal que el sedentarismo y el exceso de alimentos ricos en grasas de estos días han alterado. Importante también reducir el consumo de grasas y azúcares y reservar las comidas rápidas ya elaboradas para contadas ocasiones, por su elevado aporte de grasas. La tabla de la alimentación sana -Los pescados son todos recomendables, tanto los blancos como los azules. Sus proteínas son similares a las de la carne y aportan menos grasa y menos calorías. A paso lento Y si lo que comemos es importante, también lo es la forma en que lo hacemos, apunta el doctor Bellido. Tomarse el tiempo necesario para comer tranquilos, masticando despacio, y a ser posible sin otras actividades que nos distraigan y nos impidan prestar la debida atención a las señales de hambre y saciedad para no seguir comiendo más allá de lo razonable. Porque- -advierte este experto- -comer mucho no es sinónimo de comer sano. Siguiendo estas pautas no habrá necesidad de recurrir a alimentos light ni funcionales- -como los que nos prometen reducir el colesterol- -con la esperanza de que así no será necesario disminuir el consumo de grasas. El doctor Bellido advierte que este tipo de alimentos nunca pueden sustituir a una dieta equilibrada. Y como recordábamos al principio, junto con la moderación en la comida, es imprescindible el ejercicio. No menos de 30- 45 minutos diarios, aconseja el doctor Bellido, que no necesariamente nos obligan a encerrarnos en el gimnasio. Puede servir andar, renunciar al ascensor o al coche en des- -Las carnes recomendables son las de ave (pollo, pavo) conejo y ternera magra. Es preferible elegir los trozos magros, los de color más blanco, y en cualquier caso retirar la grasa que resulte visible así como la piel de las aves, antes de cocinarlos. -Las grasas más recomendables son las vegetales y en especial el aceite de oliva. Las menos convenientes son las animales o sólidas: manteca, embutidos, mantequilla, nata, foie- gras, patés, quesos grasos, etc. plazamientos cortos. Se trata de incorporarlo de manera natural a nuestras actividades cotidianas para evitar el sedentarismo. Todas estas pautas, además de saludables, serán un excelente ejemplo para los más pequeños, entre los que el índice de obesidad se ha triplicado en los últimos años. Y un consejo final del doctor Bellido: vigilar el perímetro de nuestra cintura, y no únicamente por estética, que también, sino por- que es un importante indicador del riesgo cardiovascular, que afecta a casi un tercio de la población española. Si sobrepasa los 88 centímetros en las mujeres o los 102 en los hombres no está de más una visita a nuestro médico para que nos meta en cintura Sobre todo si hay otros factores añadidos como glucosa elevada, hipertensión, nivel de triglicéridos alto o disminución del llamado colesterol bueno (HDL) -Los lácteos desnatados de elección. Ocasionalmente se utilizará leche natural (algún cortado, o yogur) -El pan y los cereales de tipo integral son convenientes por poseer fibra vegetal. Deben incluirse raciones diarias en las dietas. -Las preparaciones culinarias recomendadas: plancha, parrilla, hervidos, horno, cocina sin agua ni grasa. Mitos y falsas creencias sobre la alimentación -No importa cuánto comamos, lo importante es no mezclar hidratos y proteínas, suele afirmarse en las dietas disociadas Sin embargo carece de fundamento científico ya que nuestro cuerpo se encuentra dotado de enzimas capaces de digerir los alimentos juntos o separados. Algunas personas pierden peso con estas dietas porque la alimentación se torna monótona y comen menos. -Para perder peso lo mejor es evitar los hidratos (pan, cereales, azúcar, legumbres y pastas) Los hidratos de carbono son nuestra principal fuente energética (deben aportar el 55 por ciento del total de las calorías) y por otro lado aportan sólo 4 kcal g, a diferencia de las grasas (9 kcal g) Una dieta restrictiva en hidratos será rica en proteínas y grasas, lo que favorece el colesterol y ácido úrico. -Los productos light son bajos en calorías. Un producto light es aquel al que se le ha reducido o eliminado alguno de sus componentes. No significa necesariamente que tenga pocas calorías. -Beber zumo de naranjas, pomelo o limón por las mañanas quema las grasas. Ningún alimento tiene esa función. Es muy saludable acompañar el desayuno con frutas por su aporte vitamínico. -Saltarse comidas ayuda a adelgazar. En realidad puede desencadenar una mayor ingestión de alimentos en la siguiente. Y el cuerpo compensa la pérdida de energía ralentizando el metabolismo. -Las dietas ricas en proteínas ayudan a adelgazar. Son fundamentales en una dieta equilibrada pero no adelgazan y deben ser consumidas con moderación (15 a 20 por ciento del total de la dieta) ya que su exceso no tiene ventajas y suelen ir acompañadas de abundantes grasas de origen animal. -El aceite de oliva no engorda. Todos los aceites vegetales tienen las mismas calorías, 9 Kcal. g. Debemos consumirlos con moderación. El aceite de oliva tiene más efectos beneficiosos para la salud. Sociedad Española de Nutrición Básica y Aplicada (www. senba. es) -El consumo de bollerías, pasteles, dulces, y otros productos de repostería debe limitarse en cantidad y frecuencia. No es necesario ni está justificado elegir alimentos sin azúcar o para diabéticos, ya que son más caros, y no aportan grandes beneficios. Es preferible comer pasteles tradicionales, en cantidad limitada.