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6 1 07 EN PORTADA Salud Adiós a los excesos (Viene de la página anterior) buido los alimentos típicos de estas fiestas que tienen una alta densidad energética: aunque se ofrecen en pequeñas porciones aportan muchas calorías. Sin olvidar el alcohol, que también se ha servido generosamente y que solemos pasar por alto a pesar de sus nada despreciables siete Kcal por gramo. Cada copa de vino o cerveza supone unas 150 kilocalorías, matiza el doctor Bellido. Y si repetimos varias veces, la aparentemente exagerada cifra de 3.000 kilocalorías ya va cuadrando. En definitiva dulces, grasas y alcohol nos han aportado demasiadas calorías vacías, que no son útiles metabólicamente pero se han ido almacenando, lo que explica los kilos de más con los que probablemente hemos acabado la fiesta. Consejos diéteticos -Incluir en todas las comidas una ración de vegetales y o frutas. -Acostarse al menos dos horas después de una comida copiosa- -Si se padece acidez, reflujo u otro problema de estómago, conviene evitar las comidas muy grasas, el exceso de fritos y los alimentos que suelen favorecer la aparición de estos problemas- -Masticar despacio los alimentos. -Incorporar en todas las comidas ensaladas y bebidas sin alcohol. -No olvide que los refrescos y bebidas azucaradas tienen muchas calorías y si abusa de ellos le harán ganar peso. -Realizar al menos 4 veces a la semana, durante cuarenta minutos al día, algún ejercicio físico, adaptado a su condición física (4 40) pasear ligero, andar en bicicleta, juegos de equipo, correr. -Si se va a hacer dieta tras las fiestas, deben evitarse los remedios milagro, y las dietas no recomendadas por los médicos o profesionales sanitarios. Sociedad Española de Medicina de Familia (www. semfyc. es) Cuente hasta cinco Incluso los que por cuestiones de salud debían guardar algún régimen especial, también se han relajado, y aunque no hayan olvidado tomar la medicación, sí han descuidado la parte más importante del tratamiento, que es, precisamente, el control de la dieta y el ejercicio, matiza la doctora Soriano. Afortunadamente hoy el roscón de Reyes pone punto final a este maratón culinario y marca la vuelta a la normalidad. Y si está pensando que tiene que tomar alguna medida especial para recupe- rarse después de esos excesos navideños, ambos expertos recuerdan que por el momento no existen dietas milagrosas y rápidas. Lo más sensato, aseguran, es retomar unas pautas de alimentación ordenadas en cuanto a horarios y más equilibradas. Y el equilibrio se consigue introduciendo variedad en la dieta, en contra de lo que proponen algunos régimenes que establecen sólo un determinado tipo de alimentos. Un poco de todo y mucho de nada es un consejo del doctor Grande Cobián que la doctora Soriano nos anima a seguir al pie de la letra. Una primera norma importante es respetar las cinco comidas diarias, sin descuidar el desayuno. Saltárselas para tratar de compensar los excesos es un error, advierte también la doctora Soriano. Entre otras cosas porque el páncreas, que regula los niveles de glucosa del organismo y contribuye con sus secreciones al proceso digestivo, trabaja mejor cuando las necesidades energéticas se distribuyen en cinco comidas no muy abundantes que cuando le llegan de golpe en más cantidad y de forma más espaciada. La mejor forma de recuperarse de los excesos navideños sigue siendo apuntarse a la tradicional y saludable cocina mediterránea, que erróneamente vamos relegando en favor de otras dietas, tal vez más cómodas pero menos aconsejables, importadas de países donde la obesidad está siendo ya una epidemia. Y un lugar destacado lo Parece imposible, pero de alguna comida navideña nos hemos podido levantar con 3.000 calorías de más. La respuesta, sin embargo, no está en falsas dietas milagro