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ABC SÁBADO 6- -1- -2007 Italia quiere controlar la financiación de las organizaciones islámicas Giuliano Amato, ministro del Interior 31 Muere un niño por imitar la ejecución de Sadam Husein Un niño guatemalteco de 10 años de edad murió ahorcado en Houston (Texas) en lo que parece ser un juego con el que imitaba la ejecución del ex presidente iraquí Sadam Husein, informaron fuentes policiales. El cadáver de Sergio Pelico fue encontrado el domingo en su habitación, después de ver las imágenes en las que se mostraba la ejecución, explicó el agente de Policía Tom Claunch. Julio Gustavo, tío de Sergio, señaló que se interesó sobre la muerte de Sadam al ver las noticias de la televisión. Mostraron cuando le ponían la cuerda alrededor del cuello y todo. ¿Por qué enseñan eso? se lamentó. En el este de la India, una joven de 15 años, Moon Moon, se ahorcó ayer anudando una cuerda en un ventilador de techo deprimida por la ejecución de Sadam Husein, informaron miembros de su familia. Ella dijo que habían colgado a un patriota. No la tomamos en serio cuando nos dijo que quería sentir el dolor que experimentó Sadam durante la ejecución declaró la madre de la joven, Manmohan Karmakar. Estuvo mirando la escena varias veces y no comió ni el sábado ni el domingo para protestar por el ahorcamiento dijo. Una guerra sin medallas Durante casi cuatro años de combates en Irak, y tras acumular más de tres mil bajas mortales entre sus filas, el Pentágono solamente ha otorgado dos Medallas de Honor, la máxima condecoración militar de Estados Unidos POR PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. ¿Dónde están los héroes? La última polémica en la saga de la cada vez más impopular guerra de Irak se centra en la percibida política de puño cerrado aplicada por el Pentágono a la hora de otorgar condecoraciones entre sus sacrificadas tropas. Un debate que gira en torno al dato de que tras casi cuatro años de lucha en Irak, y superado el listón de los tres mil soldados muertos, solamente se hayan otorgado a título póstumo dos Medallas de Honor, el máximo honor para los militares estadounidenses que demuestren valentía en combate más allá del deber. Como término de referencia comparativa en esta llamativa discusión sobre los méritos de los militares de Estados Unidos en Irak, se cita que en otra guerra también espinosa para Estados Unidos como fue Vietnam, con 58.209 bajas mortales, se llegaron a conceder 245 Medallas de Honor, 179 con carácter póstumo. Medalla norteamericana de honor del Ejército (izq. Fuerza Aérea (cen. y Armada (der. Se apunta también el hecho de que el mayor porcentaje de las bajas letales acumuladas en Irak está compuesto por soldados víctimas de atentados con explosivos mientras realizaban patrullas y no durante ofensivas de Infantería que han terminado en lucha cuerpo a cuerpo. Aunque el sacrificio resulte igual de supremo, no llega al nivel de combates heroicos como los que reconoce la Medalla de Honor, creada en 1861 para premiar a los soldados más valientes en las filas unionistas durante la brutal guerra de secesión. En este debate no faltan incluso explicaciones sacadas de la sociología, e incluso la mitología, que insisten en que Estados Unidos es cada vez más reluctante a reconocer el valor de sus militares en función del número de enemigos eliminados. Estos reparos habrían quedado temporalmente demostrados en el hecho de que el miembro más famoso de las Fuerzas Armadas estadounidenses durante el conflicto de Irak sea la soldado Jessica Lynch. La joven herida en una emboscada del enemigo, posteriormente rescatada y condecorada con múltiples medallas. enemigos durante la Primera Guerra Mundial. O Audie Murphy, reconocido por haber acabado personalmente con un centenar de soldados alemanes durante la Segunda Guerra Mundial en Europa. O el as de la aviación Pappy Boyington, recordado por derribar 22 aviones japoneses. En cualquier caso, esta polémica de medallas y héroes ha llegado hasta el Congreso, con varios parlamentarios interesados en aclarar el escaso número de condecoraciones durante la campaña de Irak. A juicio del congresista republicano John McHugh, necesitamos examinar los criterios utilizados y el calendario porque existen evidentes injusticias Aunque la prioridad de la nueva mayoría demócrata en el Congreso está más bien dirigida hacia una veloz retirada que a un acelerado proceso para otorgar medallas. El Pentágono, por su parte, ha indicado que necesita acabar su propia revisión interna para evaluar la evolución desde el 11- S de lo que se considera como combate y los métodos para intentar cuantificar el heroísmo de sus soldados. Reconociendo incluso la necesidad ABC de establecer estándares uniformes para todos sus hombres y mujeres en uniforme. Ya que, por ejemplo y de forma desproporcionada, el Ejército de Tierra ha otorgado 52.000 Estrellas de Bronce desde la invasión de Afganistán, mientras que los Marines solamente han recibido 1.466. Corrección política Aún así, algunos críticos como el retirado teniente coronel Steve Russell reprochan que el alto mando se ha contagiado de una especie de sobredosis de corrección política. Según este veterano de Irak, muchos altos oficiales que tienen que decidir sobre estas condecoraciones han sucumbido a la noción de que todo soldado hace un gran trabajo y ninguno debe ser señalado como mejor que otro Reproches que insisten en que resulta muy difícil de creer que en letales combates puerta a puerta como los librados en lugares como Faluya, Nayaf o Ramadi, no haya soldados de Estados Unidos que se merezcan los máximos honores militares de su país. Dentro de esta polémica se espera que la próxima Medalla de Honor sea otorgada a Rafael Peralta, sargento de los Marines de 25 años, que a pesar de sus graves heridas se abrazó a una granada enemiga para salvar a sus compañeros. Aunque Peralta falleció hace dos años, su hermana, Icela Donald, se pregunta por qué a estas alturas la familia todavía se encuentra esperando una decisión oficial. que se espera sea su superior, el almirante de la marina William Fallon, que abandonará la comandancia del Pacífico para sustituir al general John Abizaid en la comandancia general de EE. UU. parecen ser partidarios de un aumento de tropas en Irak, a diferencia de quienes abandonan el cargo. Todo parece indicar que ésa será la nueva estrategia militar de Bush, pese a la oposición del Partido Demócrata que ahora lidera el Congreso. La previsión es que se refuerce la capital con dos brigadas del Ejército de Tierra- -unos 7.000 hombres- y se destaque una más en la frontera con Kuwait así como tener listas otras dos en EE. UU, con la expectativa de que todas ellas acaben finalmente en Bagdad. La presunción es que no se podrá pacificar el país sin garantizar primero la seguridad en la capital. También la segunda clase Esta notable reducción de medallas en Irak también se extiende al segundo nivel de máximos honores militares, las Cruces de Servicio. Categoría de las que se concedieron 8.716 entre los combatientes de la Segunda Guerra Mundial. Pero que durante las operaciones militares del Pentágono en Irak solamente se han otorgado 26 condecoraciones de ese tipo. Ante esta reprochada carestía de medallas no faltan explicaciones más o menos benignas. Como que el proceso para adjudicar condecoraciones militares es cada vez más complicado debido a una inflación de galardones en las últimas campañas de las Fuerzas Armadas. Especialmente durante la ofensiva para liberar Kuwait. Víctima pasiva Jessica Lynch, ya de vuelta a la vida civil y esperando su primer hijo, entraría más bien en la categoría de víctima pasiva que de un héroe bélico en la tradición del sargento Alvin York, el ex pacifista acreditado con matar a docenas de alemanes y capturar 132 soldados Algunos críticos acusan al alto mando de contagiarse de una sobredosis de corrección política