Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Viernes 5 de Enero de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.260. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. EN EL AIRE Mónica FernándezAceytuno LA CREDIBILIDAD E dice adiós a la credibilidad el día que se pierde y el eco de su pérdida resuena el resto de la vida en los oídos, nadie te creerá, nadie te creerá. Aunque parezca fuerte, es frágil la credibilidad como el ala de una mariposa y con sólo el roce de los dedos deja para siempre de volar porque se quedan pegadas a las yemas las escamas que le dan color y brillo y vuelo. Si la credibilidad se ha dañado, está muerta; es el más fino de los cristales. Cuando su pérdida está unida a una fecha o a un sucedido muy sonado, se agarra la credibilidad como una hiedra a la cifra y a la letra, pero termina por marcharse con el paso de los días. Y aquí no vale que pase el tiempo, o que el tiempo todo lo cure porque, cuando los días vuelvan a pasar por ese lugar del calendario, se oirá cada año, todos los años, el chirrido de lo que se dijo o se hizo para perder la credibilidad. Se puede también perder poco a poco, pero lo corriente es que se vaya inesperadamente, por sorpresa, es una magia que se esfuma, un local nocturno en el que se ha hecho de día. Tarde o temprano la persona aparece como la torre de los campanarios cuando bajo el nivel de los pantanos. Y ese día se nos presenta el hombre tal y como es, desnudo, frágil, sinsustancia, inconsistente, descreído, increíble. Se debe entonces pedir disculpas, tratar al menos de enmendar los errores, pero la cosa ya está hecha porque la credibilidad, que es un cultivo de crecimiento lento cuyos frutos no hay que recolectar jamás, se gana en una vida y se pierde en un segundo. La credibilidad no es como las golondrinas ni como las palomas mensajeras; la credibilidad, cuando se va, no vuelve. S Sor Carmen Velasco, ayer, tras recibir la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo EFE Medio siglo al pie del cañón Tras medio siglo dedicada a los enfermos. Sor Carmen Velasco, de 75 años, hija de la Caridad, recibió ayer la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo. Su entrega ha contribuido a sanar el cuerpo y el alma a miles de personas POR MILAGROS ASENJO Todo comenzó en la Zamora natal de Sor Carmen. Tenía 21 años, había acabado los estudios de Perito Mercantil, daba clases en el colegio de la Medalla Milagrosa de Zamora y estaba programando su futuro. Pero el Señor- -dice- -me llamó y dejé mi carrera, mi familia y la posibilidad de formar un hogar ¿Cómo descubrió esa llamada? Fue el ejemplo de las hermanas de la Caridad con las que íbamos a los barrios marginales de mi ciudad a visitar a los pobres y llevarles consuelo y ayuda. Su forma de tratar a aquellas personas necesitadas removió mi alma y aquí estoy, no por mérito personal, sino por una elección divina Dicen quienes la conocen que jamás se enfada, que nunca tiene una mala palabra ni un mal gesto para nadie. El secreto es hacerlo todo con amor y no dejarte llevar por los estados de ánimo o por los problemas que puedas tener en un momento determinado. No hay que perder el temple Sucede que para esta religiosa los conceptos ayuda, enfermo, desvelo o entrega sin esperar nada a cambio forman parte de su vida. Miles y miles de personas son testigos de este trabajo abnegado y silencioso que, sin embargo, traspasa los límites materiales de un despacho o de las dependencias de una clínica y cura más allá de la enfermedad física. Desde su despacho ha velado por el buen funcionamiento de los servicios médicos y ha compaginado esta tarea, sin horarios ni días festivos, con guardias para atender enfermos, a los que ha llevado la serenidad cuando se sentían desvalidos y vulnerables ante el dolor. Ha transmitido- -y lo sigue haciendo- -al personal del sanatorio los valores que impregnan su vida y que definen la sanidad como un servicio: Esto es muy importante porque en este mundo materialista los jóvenes se involucran en acciones de voluntariado pero, en general, son inconstantes y no asumen un compromiso definitivo Y para que esos valores no se vean trastocados, Sor Carmen resalta un lema que jalona cada rincón del centro sanitario, humanizar la técnica Y es que aquí el enfermo no es un número. Tiene nombre y apellidos E l galardón me ha cogido por sorpresa porque realizar el trabajo de cada día no es nada extraordinario Con esta sencillez ha acogido la concesión de la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo Sor Carmen Velasco, hija de la Caridad que lleva 48 años al frente de la administración de la clínica La Milagrosa, de Madrid. Medio siglo de compromiso y entrega a los demás son las credenciales de esta distinción, concedida por el ministro Jesús Caldera a una vida de trabajo ejemplar y sin descanso