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50 MADRID JUEVES 4 s 1 s 2007 ABC Cinco mil pacientes al año son atendidos en Madrid por sufrir enfermedades tropicales El Hospital Carlos III, que también tiene una Unidad de Consejo al Viajero para prevenir estas enfermedades, abrió en agosto su segunda consulta de Medicina Tropical, la tercera junto a la del Ramón y Cajal s El Gregorio Marañón estrenará otra Consulta al Viajero MARIO DÍAZ MADRID. La región de Madrid cuenta entre sus vecinos con más de 800.000 inmigrantes, y cada vez más madrileños viajan a países de riesgo en el contagio de enfermedades, muchas veces sin tomar las precauciones previas exigidas. La malaria, el dengue y otras patologías infecciosas agrupadas bajo la denominación de enfermedades tropicales provocan millones de muertes en algunas partes del planeta. En Madrid también se tratan esas patologías, y cada vez a más pacientes. Unas 5.000 personas al año, sobre todo inmigrantes, son atendidas en las dos unidades de Medicina Tropical existentes en Madrid. Miles de personas más, además, pasan cada año por la Unidad de Consejo al Viajero del Hospital Carlos III para prevenir la transmisión de estas enfermedades antes de viajar. El Gregorio Marañón, además, ultima un proyecto para abrir próximamente otra Unidad del Viajero. Una de las dos unidades de Medicina Tropical de Madrid está en el Carlos III, heredero del Hospital del Rey que se ocupaba de las enfermedades infecciosas en las colonias. El pasado agosto, el Carlos III puso en marcha su segunda consulta de Medicina Tropical, para hacer frente a la demanda generada en esta especialidad por el aumento de inmigrantes de países del trópico y el incremento de turistas que viajan a zonas exóticas explicó la Consejería de Sanidad. Según sus datos, este incremento de pacientes ha ascendido un 20 en lo que va de año, resultando significativa la demanda generada por los viaje- Formación contra las barreras culturales El idioma sigue siendo una barrera en las entrevistas clínicas, aunque en las Unidades de Medicina Tropical se combate con personal que habla varias lenguas. Además del idioma, también lo es la propia concepción de la salud, del sistema sanitario y hasta de la enfermedad, distinta en algunos países. También son distintas las costumbres, las medicinas que pueden tomar u otras diferencias por la raza añadió el doctor José Luis Manticano en las jornadas sobre Inmigración y Salud, celebradas en el Ramón y Cajal. Manticano, coordinador de Atención a la Comunidad Inmigrante de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, justificó sus palabras con ejemplos: nunca se debe dar jarabes para la tos a pacientes musulmanes, porque contienen alcohol; o los supuestos sarpullidos de algunos pacientes de raza negra son simplemente características de su pigmentación. ros. Con la nueva consulta, la demora para acceder a esa especialidad se redujo considerablemente, pasando de los nueve días de media en los meses más concurridos (los periodos vacacionales) a sólo dos. El Carlos III está especializado en el tratamiento de patologías importadas y su Unidad de Enfermedades Tropicales, perteneciente al Servicio de Enfermedades Infecciosas, es referencia en la Comunidad. Esta unidad atiende cada año a más de 3.000 pacientes. En 2005, en concreto, fueron 3.352, que se incrementarán este año tras la apertura de la nueva consulta: tras dos meses se aumentó en un 15 el número total de pacientes atendidos respecto al año anterior y un 28 el número de consultas de alta resolución. Estudio del Ramón y Cajal La otra unidad de enfermedades tropicales en Madrid se ubica en el Hospital Ramón y Cajal, puesto que el Gregorio Marañón tiene personal para tratar estas dolencias, pero no figura en su cartera de servicios. La única consulta del Ramón y Cajal, abierta en 1989, atiende a unos 1.500 enfermos al año explican, que cada año son más. Se atiende a viajeros españoles, pero, sobre todo, a inmigrantes que viven en la región. A más inmigración, más atenciones resumía recientemente en unas jornadas Míriam Navarro, médico adjunto de esta unidad perteneciente al Servicio de Enfermedades Infecciosas del centro. En esas mismas jornadas sobre Inmigración y Salud, celebradas en el propio Ramón y Cajal, la doctora Navarro detallaba los frutos de su Unidad de Medicina Tropical en los seis últimos años, datos extensibles a los 16 años de trabajo de esta área, según el hospital. Se trató sobre todo a hombres (57,7 con una edad media de 30 años, que tardaron en acudir a la consulta desde que llegaron a España una media de 25,7 meses. Más de la mitad del total (55,3 carecía de tarjeta sanitaria. Estudio inédito Hay que ver también el mundo desde el punto de vista de los pacientes inmigrantes, tener en cuenta sus valores; ellos se han de adaptar, pero nosotros también a ellos sostuvo Manticano, mostrando su preocupación por un estudio aún inédito que concluía que sólo el 11 por ciento de los profesionales sanitarios consideraban que debían formarse para adaptarse a la realidad de la inmigración en las consultas. En la unidades madrileñas de Medicina Tropical opinan lo mismo, también con algún contundente ejemplo: Imagina que llega un paciente y explica que le arden las cosas frías y le hielan las calientes. Le podrían tomar por loco, pero es que hay una toxina, la ciguatera, que se transmite comiendo ciertos pescados en algunos países. Hace falta ciertas nociones para que algunas dolencias suenen al menos recomiendan en el Carlos III. de asiáticos (2,2 y europeos (1 fue casi simbólica. En cuanto a los motivos de la consulta, las principales dolencias fueron generales (45,8 con la fiebre como el síntoma más frecuente) gastrointestinales (33,2 sobre todo por dolores abdominales y diarreas) cutáneas (27,6 siendo el prurito lo más frecuente) eosinofilia (64,2 de las alteraciones hematológicas presentadas en la primera consulta) respiratorias (16,6 sobre todo por tos) y genitourinarias (12,6 casi la mitad por hematuria) Los motivos son muy semejantes a los de otras unidades valoró la doctora Navarro. Los diagnósticos más frecuentes difieren considerablemente entre los principales usuarios de esta Unidad del Ramón y Cajal: los inmigrantes africanos y latinoamericanos. Filariasis, malaria... Los africanos que han pasado por allí sufrían, principalmente, hepatitis B (46,7 infecciones latentes de tuberculosis (29,6 filariasis cutáneas (16,8 parásitos intestinales (13,8 malaria (12,8 y anemia (11,4 Los latinoamericanos, mientras, padecían en primer lugar infecciones tuberculosas latentes (16,4 seguidas de parásitos intestinales (14,4 enfermedad de Changas (8 tuberculosis activa (7,6 cisticercosis (5,2 o algún marcador po- Sobre todo africanos El 72,5 de los usuarios fueron africanos, principalmente de países del África subsahariana, sobre todo de Guinea Ecuatorial. El 24,3 eran latinoamericanos, sobre todo del sur, la mitad ecuatorianos. La asistencia Los turistas con destinos tropicales deben tomar precauciones AFP