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44 JUEVES 4- -1- -2007 ABC MADRID www. abc. es madrid El asesino del rumano de Alcalá fue detenido después de que le delataran cinco amigos El policía local que no atendió el aviso de socorro de la viuda declara que no podía abandonar el ayuntamiento CARLOS HIDALGO MADRID. El joven de 18 años que fue detenido el pasado martes como presunto autor del asesinato de un rumano en Alcalá de Henares fue delatado por sus propios amigos. Así se desprende de los datos de la investigación, que detalla, además, que la víctima murió de una puñalada en el corazón por su insistencia en el desempeño de la labor para la que había sido contratado: vigilar una pista de patinaje y controlar el paso a ella. El informe policial detalla que, entre las seis y media y las siete de la mañana del primer día del año, diez o más chicos y otras dos jóvenes hicieron acto de presencia en la pista de patinaje sobre hielo habilitada por el Ayuntamiento de la ciudad complutense en la céntrica plaza de Cervantes. Según el propio relato de buena parte de esos jóvenes, habían pasado la noche celebrando la llegada de 2007 en un local del municipio, y, a la referida hora, se disponían a acercarse a otro para continuar con la fiesta. La ingesta de alcohol desde que sonaron las doce campanadas fue constante. Todo el grupo, excepto las mujeres, entraron en el recinto. Ioan les echó a todos, pero dos de ellos volvieron a invadir la pista. Uno de los jóvenes que aún estaba dentro llamó a otros compañeros. En ese momento, el portero volvió a llamarles la atención y a intentar expulsarlos. En ese segundo grupo es en el que se encontraba el ahora detenido, Francisco Javier Arteaga del Valle, madrileño nacido en 1988 y domiciliado en la calle de Segovia. En la pista de patinaje, ya clausurada, donde mataron a Ioan se ha instalado un altar con velas y una corona de flores de limpieza contratado por el Ayuntamiento, que también contempló los hechos, fue la primera en dar aviso de lo que acababa de ocurrir. Eran las 7.28 de la mañana. Los jóvenes huyeron. Pronto, los agentes de la comisaría de Alcalá de Henares hicieron acto de presencia. Al igual que la UVI que el Summa trasladó al escenario del crimen. Poco pudieron hacer los sanitarios por la víctima, que murió allí. El posterior informe del forense constató que la muerte se produjo a causa de la puñalada certera que Ioan recibió en el corazón. Las investigaciones emprendidas por los agentes de la comisaría de Alcalá de Henares y por los del Grupo X de Homicidios de la Brigada Provincial de Policía Judicial han arrojado que, pese a que los atacantes no constituyen ningún grupo de ideología ultraderechista, sí profirieron gritos de tipo xenófobo- ¡Puto rumano! ¡Vete a tu país! por lo que llegó a investigarse este punto. La toma de declaraciones de los testigos comenzó el mismo día 1, y continuó la siguiente jornada. Fue entonces cuando Francisco Javier se acercó al río Henares y arrojó la navaja con la que, supuestamente, mató a Ioan. Lo que no ha podido probar aún la Policía es si esto lo hizo en compañía de su novia. DE SAN BERNARDO Restos de sangre y una uva En cuanto a la recogida de otras pruebas, la Policía Científica recogió del escenario de los hechos, además de un pañuelo, restos de sangre, una uva, una cinta de color rojo- -estos dos últimos objetos, muy típicos de la celebración de Nochevieja- -y una bola rota de un árbol de Navidad. Ese mismo día 2, Francisco Javier, al tanto de que los testigos estaban siendo citados en la comisaría para prestar declaración, se parapetó en sus inmediaciones y quiso amenazar a algunos de ellos para que no dijeran nada de su supuesta participación en los hechos. Pero este movimiento nervioso por parte del acusado propició su detención a primera hora de la tarde. Se desplomó junto a la valla Ioan volvió a insistir en echarlos de la pista, ante la mirada de su esposa, Bianca, que no daba crédito a lo que estaba ocurriendo. Fue entonces cuando el portero quiso agarrar a Francisco Javier, momento en que éste sacó un arma blanca y la hundió dos veces en el pecho del rumano. El herido, aún en la pista de patinaje, se agarró a una de las vallas, pero ya no le quedaban fuerzas. Se desplomó. Una empleada del servicio Deja viuda e hijo Ioan llegó a España en otoño. Estaba contento con su trabajo en la pista, donde cobraba 60 euros por jornada. Estaba casado y tenía un hijo de 8 años. El niño aún no sabe que han matado a su padre. Es más, cinco de sus amigos que fueron a ser interrogados por los hechos inculparon a El Francis que es como se conocía a Francisco Javier, por lo ocurrido. El arrestado ha pasado ya a disposición judicial acusado de homicidio. Pero existen más datos, algunos envueltos en sombras, de lo ocurrido aquel día y que aún están pendientes de ser resueltos. El más polémico es el referente a la actuación de un policía local que, en el momento del crimen, custodiaba la entrada a la sede consistorial, ubicada también en la plaza de Cervantes. Bianca, la viuda de Ioan Grancea, denunciaba el martes que el funcionario policial había sido testigo de los hechos, que ella le avisó de lo que estaba ocurriendo y que no hizo nada por impedirlos. Así lo han grabado las cámaras de seguridad del ayuntamiento, cuyo edificio estaba custodiando el agente, de 54 años. El policía local ha declarado que, una vez le avisó Bianca, telefoneó a sus