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34 INTERNACIONAL JUEVES 4 s 1 s 2007 ABC Alfonso Rojo Los hijos galos de Don Quijote Don Quijote cabalga de nuevo y 11.000 personas que se reclaman hijos suyos han lanzado una campaña en Francia por las 934.000 personas sin casa y que viven en condiciones próximas a la indigencia JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. La Carta de Les Enfants de Don Quichotte sirve de punta de lanza a un movimiento humanitario de nuevo cuño, que cabalga en cien ciudades, en menos de diez días. Los Hijos de Don Quijote nació el día de Navidad, cuando un grupo de amigos instaló sus tiendas de campaña en las dos orillas del Canal San Martín, cerca de la plaza de la República. Era un movimiento más o menos espontáneo de solidaridad con los cerca de un millón de SDF- -Sin Domicilio Fijo- -condenados a vivir en la calle y sin ninguna esperanza. Ya hay en Francia una docena larga de asociaciones que trabajan desde hace años en defensa de los SDF, pero los Hijos de Don Quijote aporta matices propios: una vocación muy acentuada por la militancia, el uso inteligente de internet, y el lanzamiento de una Carta que, firmada ya por 11.000 personajes desconocidos o famosos, han obligado al Ejecutivo y a toda la clase política a tomar posición. LA EUROPA DE LOS MERCADERES pesar del último susto y de las mamarrachadas que perpetran algunos de nuestros políticos, me gusta España. Y creo que es obligado subrayar que somos parte de ese pequeño y privilegiado porcentaje de la Humanidad que habita en países donde impera la paz, se respetan los derechos humanos, se cumplen las leyes, existe Seguridad Social y el Estado se preocupa por los desfavorecidos. Nuestra sociedad no deja morir de hambre a los débiles, no tolera la brutalización de las mujeres, no acepta que se explote a los niños y trata de proteger al menesteroso. Como dice mi amigo Enrique Serbeto, no sueles reparar en estos detalles hasta que viajas, sales del circuito habitual y te impregnas de la mugre en que chapotea parte de los 6.000 millones de seres humanos que pueblan el planeta. En cualquier caso, basta bucear en la Historia para darse cuenta de que la opulencia, la paz y el bienestar no son eternos. Que en un guiño de ojos, los imperios pueden desmoronarse y la ciudadanía pasar de la felicidad al infortunio. La idea de que la riqueza y la cultura son un antídoto frente a la barbarie, es errónea. Quien lo dude, que evoque lo ocurrido hace 15 años en Yugoslavia, donde se santiguaban como nosotros y hasta tenían premios Nóbel de Literatura. Menciono los Balcanes de refilón, porque lo que me interesa hoy es la reciente ampliación de la Unión Europea a 27 países y lo que se celebra que esté en ciernes la entrada de Turquía. Con el corazón en la mano, no creo que haya muchos motivos de fiesta. Si concebimos Europa como un mercado, quizá haya motivos para el aplauso, pero si la vemos como una comunidad de valores, principios y libertades, coincidirán conmigo en que vamos de culo. Caminamos hacia el precipicio. Y lo hacemos con cara de tontos y moralmente gratificados. No es algo inédito. Les pasó a los romanos, que vivían orgullosos de su Vía Apia, de su Pretor Peregrino y de su Circo y amanecieron un día en manos de los bárbaros, que no sabían leer ni les importaba. A Los molinos de viento ¿Por qué embarcar a Don Quijote en esta batalla? Augustin Legrand, cofundador de la asociación lo explica. Basta con recordar la gran batalla épica de Don Quijote para provocar una reacción de solidaridad. El gran caballero andante capaz de combatir el mal y la injusticia, enfrentándose a los molinos de viento más odiosos es un modo de moral absoluto El modelo de acción de HDQ es simple. Militantes de la asociación y SDF plantan sus tiendas en los lugares más visibles de París y grandes ciudades de provincias y se sirven de internet, el móvil y los medios audiovisuales para denunciar sobre la marcha la precariedad social, invitando a quien lo desee a firmar una carta que tiene seis principios básicos: Albergues abiertos día y noche para dar cobijo a los SDF. Plazas accesibles a las personas solas o parejas acompañadas de animales de compañía. Indigentes franceses acampan en la playa de Niza en tiendas de Los Hijos de Don Quijote Exigencia inmediata de domicilios provisionales, incluso recurriendo a la requisa de inmuebles vacíos. Aumento rápido del parque de habitaciones sociales. Diversificación de los albergues de acogida de SDF. Perseguir judicialmente a los poderes públicos incapaces de proponer un domicilio fijo a las personas más necesitadas. La propuesta de Los Hijos de Don Quijote de perseguir judicialmente a los poderes públicos, incapaces de ofrecer cobijo a los necesitados, se ha transformado en un debate político. Avanzada durante los primeros días de Navidad, fue asumida por el presidente Jacques Chirac, que ordenó un proyecto de ley urgente que ha sorprendido por su profundísimo perfume demagógico. REUTERS Militantes de la asociación e indigentes plantan sus tiendas en los lugares más visibles para pedir solidaridad Chirac ha ordenado un proyecto de ley urgente que ha sorprendido por su profundo perfume demagógico de ley que podría autorizar a los SDF a perseguir judicialmente a los poderes públicos. Compleja respuesta Tras las llamaradas de solidaridad, algunos especialistas recuerdan que el derecho a una vivienda digna es una exigencia básica de compleja respuesta política. El fantasma de eventuales querellas contra alcaldías, regiones y gobierno abre insondables interrogantes. Al margen de la evolución de tales problemas, el crecimiento espectacular de Los Hijos de Don Quijote en dos semanas cortas, bien subraya el calado insondable de los problemas de la sociedad francesa, víctima desde hace veintitantos años de la más pavorosa demagogia de izquierda (Mitterrand) y derecha (Chirac) Jean- Louis Borlo, ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, ha recibido a los representantes de HDQ, para estudiar iniciativas. Dominique de Villepin, primer ministro, avanzó ayer las líneas de un proyecto