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16 ESPAÑA ETA rompe la treguasEl pacto de Carod JUEVES 4 s 1 s 2007 ABC Todo empezó en Perpiñán... Se cumplen tres años de la reunión secreta de Carod Rovira con Josu Ternera en el sureste de Francia, para lograr una tregua en Cataluña a cambio de favores políticos. Una tregua que aún hoy se mantiene y que fue el origen del alto el fuego posterior POR MARIANO CALLEJA MADRID. Perpiñán, sureste de Francia. 4 de enero de 2004. El recién nombrado conseller en cap de la Generalitat de Cataluña, Josep Lluís Carod Rovira, presidente autonómico en funciones ante la ausencia de Pasqual Maragall, se reúne en secreto con la cúpula de la banda terrorista ETA, encabezada por Mikel Antza y Josu Ternera, y cierra un pacto para que los etarras no perpetren atentados en Cataluña. A cambio, Carod Rovira se compromete a hacer una declaración independentista para propugnar el derecho de autodeterminación de los pueblos del España y a dar cobertura política a los fines de los terroristas. La noticia, desvelada en exclusiva por ABC unos días después, no sólo causó un terremoto político que supuso la dimisión del propio Carod Rovira, quien actuó de espaldas a su presidente Maragall y apenas permaneció dos meses en su cargo, sino que significó, como se ha ido comprobando después por la fuerza y la evidencia de los hechos, el origen de un proceso de negociación con ETA, que culminaría con el alto el fuego permanente que declaró la banda el 22 de marzo de 2006, tras diversos contactos de los socialistas con el mundo etarra. La explosión de la furgoneta- bomba el pasado sábado en el módulo D de los aparcamientos de la terminal 4 de Barajas, con la muerte de dos personas, rompió la tregua de los terroristas y liquidó un proceso que tiene sus prolegómenos en aquella reunión de Perpiñán. El líder de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) ya mantuvo reuniones previas con dirigentes de Batasuna, como Arnaldo Otegi y Joseba Álvarez, en 2001 y 2002. Carod Rovira quería trasladar a la banda terrorista la conveniencia de que se abstuviera de atentar en Cataluña, a cambio de prestar cobertura política a la denominada izquierda abertzale En aquellas entrevistas no logró sus objetivos, pero lejos de cejar en su pretensión consiguió su anhelada reunión con la cúpula de ETA en enero de 2004, un encuentro que la banda confirmaría el 3 de febrero en un comunicado. jó por escrito que cuando ETA decidiera matar, se sitúe primero sobre el mapa El 18 de febrero de 2004, ETA emitía un comunicado en el que hacía oficial el pacto con Carod Rovira, para dejar de matar sólo en Cataluña. Los terroristas incorporaron la bandera independentista catalana a la escenografía que enmarca los comunicados que hace públicos a través de la televisión vasca. Cuando la banda quiere dar mayor relevancia a sus mensajes, no se limita a un comunicado por escrito, sino que utiliza vídeos con la imagen de encapuchados. Carod Rovira se permitió frivolizar con el comunicado de ETA, al comentar que le dolió la vista ver la bandera independentista catalana sobre una mesa. Sinceramente estaba muy mal puesta opinó, y no parecía la estelada, sino la bandera española El anuncio de la suspensión de las acciones armadas en Cataluña, sin fijar tiempo ni condiciones en su decisión, significaba que, por primera vez, los etarras decidían dejar de atentar en un lugar concreto de España. Casi tres años después, la tregua de ETA en Cataluña sigue vigente y fue el preámbulo del alto el fuego permanente que los terroristas declararon en marzo de 2006 para el conjunto de España. Fechas clave 4 y 5 de enero de 2004. Carod Rovira se reúne en Perpiñán con Mikel Antza y Josu Ternera. 26 de enero de 2004. ABC desvela la reunión y el pacto. 18 de febrero de 2004. ETA anuncia una tregua sólo en Cataluña, aún vigente. Entre el verano de 2003 y el de 2006. Eguiguren mantiene conversaciones con Batasuna. Abril de 2004. ERC se convierte en socio preferente de Zapatero. Marzo de 2006. ETA declara un alto el fuego permanente. El primer político Carod Rovira fue así el primer político español que mantuvo una entrevista con la dirección etarra tras la tregua que empezó el 16 de septiembre de 1998, y que duró un año y cuatro meses. En concreto, fue el primero que se reunió con Josu Ternera cuando ya era prófugo de la Justicia y perseguido por la Interpol. El dirigente de ERC negó que firmara ningún pacto con ETA para que no asesinara en Cataluña, pero en alguna ocasión anterior ya de- ERC, aliado preferente del PSOE Cuando el PSOE ganó las elecciones generales del 14 de marzo de 2004, José Luis Rodríguez Zapatero, que fue investido presidente del Gobierno el 16 de abril, contó con Esquerra Republicana como primer aliado parlamentario. El PSOE pudo contar así con información de primera mano de cómo se había pergeñado aquel encuentro. De hecho, Zapatero ha mimado su relación con ERC al máximo. Ya el 22 de enero de 2005 se entrevistó durante cuatro horas con Carod- Rovira- -férreo defensor de la negociación con los terroristas- -en La Moncloa para tratar, entre otros, asuntos relacionados con el País Vasco. De esa entrevista los ciudadanos no fueron informados hasta mucho después. La experiencia de Carod Rovira con ETA en Perpiñán y el mensaje de que era posible el diálogo con los terroristas para que dejaran de matar pudo influir claramente en la disposición del presidente del Gobierno. Los socialistas, sin embargo, ya sabían lo que era dialogar con el mundo de ETA Batasuna. El presidente Josu Ternera, a la izquierda junto a su hijo, en un homenaje de los etarras IÑAKI ERDOIZIA de los socialistas vascos, Jesús Eguiguren, mantenía conversaciones con dirigentes de Batasuna, principalmente con Arnaldo Otegi, desde el verano de 2003. Lo que comenzó siendo algo informal según sostenían los protagonistas, se convirtió con el tiempo en un marco estable de conversaciones, que sólo se rompió en el verano de 2006, cuando ya eran conocidos los contactos de Eguiguren con Otegi y aquél quedó quemado En esos tres años, Eguiguren, acompañado muchas veces por Paco Egea, mantuvo alrededor de una decena de encuentros con Batasuna, muchos de ellos en el caserío de Elgoíbar. Antes de que el PSOE ganara las elecciones generales, el principal tema de conversación ya era la posibilidad de una tregua si se producía un cambio en el Gobierno, que debía ir acompañada de la legalización de Batasuna para que pudiera presentarse en las elecciones municipales de 2007. Tras la victoria del PSOE en las urnas, tanto el PSE como Batasuna acordaron dar un margen de confianza al nuevo presidente, quien tenía por delante también la reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña, toda una prueba de fuego a sus ojos. Más tarde, ETA y Batasuna concluyeron que la actitud de Zapatero respecto a los nacionalistas catalanes había sido positiva, y abría nuevas posibilidades para las exigencias planteadas por los nacionalistas vascos.