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ABC JUEVES 4- -1- -2007 ETA rompe la tregua s Reacciones ESPAÑA 15 El líder del PP se adelantó a Zapatero en la T- 4 El presidente del PP, Mariano Rajoy, elogió sobre el terreno el trabajo de quienes buscaban sin descanso a los dos desaparecidos tras la explosión de una furgoneta bomba el pasado sábado en el aeropuerto de Barajas. Rajoy aterrizó a las ocho y veinte de la mañana, en un vuelo procedente de Santiago de Compostela y hacia las nueve visitó la zona de la explosión, junto a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y al alcalde de la capital, Alberto Ruiz Gallardón. Efectivos de Emergencias de Madrid, Bomberos, Samur, Aena y Policía Científica explicaron a Rajoy las tareas de desescombro que se desarrollan sin interrupción, con la ayuda de tres excavadoras. El líder del PP se adelantó así a la visita del presidente del Gobierno a la zona cero el PP no ha extrañado que el dirigente socialista se negara a utilizar el término ruptura para aplicarlo al proceso y, menos aún, que evitara hablar de renuncia definitiva a las conversaciones con la banda. Sin noticias del pacto Pese a que el Gobierno, vía Alfredo Pérez Rubalcaba, y el PSOE, por medio de José Blanco, empiezan a hablar de elaborar un nuevo pacto antiterrorista con todos los partidos, en las conversaciones de Zapatero con Rajoy y del ministro del Interior con el portavoz del Grupo Popular, Eduardo Zaplana, no ha existido propuesta o insinuación alguna para resucitar el acuerdo por las libertades suscrito entre el PP y el PSOE hace seis años. En la reunión el comité ejecutivo se comentó también ese hecho y el dato de que Zapatero también rompió el pacto con los populares para empezar a aflojar en el acoso a ETA Batasuna y poner en marcha las negociaciones con la banda. El acuerdo consiste justo en lo contrario: compromiso de poner todos los medios del Estado de Derecho para derrotar a los terroristas y convencer a los mismos de que nunca obtendrán rédito político alguno de su actividad criminal. Después de hacer esos análisis internos, Rajoy invitó a Zapatero a que explique de manera solemne en el Congreso lo que ha ocurrido y, sobre todo, qué es lo que va a hacer en el futuro El presidente del PP planteó al jefe del Ejecutivo la necesidad de que se comprometa públicamente, para que lo sepa ETA, a hacer perder a la banda la esperanza de que puede negociar un precio político, a impedir que los terroristas puedan concurrir a las elecciones municipales de mayo próximo con cualquiera de sus marcas, a instar al fiscal general del Estado a aplicar la ley con la máxima contundencia y a respaldar a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en su ejemplar lucha contra ETA Rajoy sostuvo que si el jefe del Ejecutivo evita explicar en el Congreso lo ocurrido y su respuesta ante la crisis significaría que abdica de sus responsabilidades. De momento, el grupo socialista rechaza la posibilidad, lo que obligará a sus diputados y de los grupos aliados, IU y nacionalistas, a votar en contra de esa comparecencia en una próxima reunión de la Diputación Permanente del Congreso. El presidente del PP apostilló al respecto que Zapatero evitó hablar de ruptura de el proceso y que ha sido el ministro del Interior quien acudió después a interpretarle ante la mala acogida de las ambiguas palabras del jefe del Ejecutivo. No sabemos qué quiere o estamos en un barco sin timonel fueron las frases elegidas por Rajoy para definir el proceder el Gobierno. Edurne Uriarte INGENUO... O RADICAL La insistencia en la ingenuidad de Zapatero incluso después de su reacción al atentado del sábado revela que los auténticos ingenuos de esta historia son los numerosos analistas y los muchos españoles que se han agarrado a ella en contra de todas las evidencias sobre ETA y sobre el precio político del proceso. La ingenuidad aplicada al concepto de paz de Zapatero es tan errónea como el supuesto talante de uno de los políticos españoles más sectarios de los últimos años. El problema de Zapatero respecto a ETA no es la confusión o el desconocimiento. Su responsabilidad es justamente la contraria, la del conocimiento de las condiciones de negociación y de los objetivos de ETA y la persistencia del diálogo a pesar de todo ello. Incluso después del atentado, Zapatero dejó las puertas abiertas a una futura reanudación del diálogo. El significado de sus palabras fue tan claro que ha resultado ridícula la pretensión socialista de atribuirle un mensaje de ruptura que tan sólo emitió Rubalcaba tres días después ante el escándalo causado por la rueda de prensa del sábado. Todos, el Gobierno en primer término, hemos conocido desde la proclamación del alto el fuego que la negociación política era irrenunciable para ETA y que no tenía ninguna intención de abandonar la violencia hasta concluirla. La posibilidad misma del atentado del sábado estuvo anunciada en cada uno de los comunicados de presión emitidos desde entonces que jamás mostraron el menor indicio de un cambio significativo en ETA. El empeño en la continuación del diálogo en estas condiciones y con esta banda no es producto de la ingenuidad de un pacifista o del error de cálculo de un optimista. Ni siquiera se trata de la incapacidad de análisis de un inepto sino de la concepción del terrorismo etarra del político de la transición inacabada inacabada respecto a los nacionalismos, la memoria histórica, o respecto a ETA. Si la opinión pública le deja un resquicio, retomará el diálogo cuando el horror del último atentado se difumine en nuestra memoria. Zapatero no cree en la derrota de ETA sino en el diálogo con ETA. Y no tiene plan alternativo a su proceso de paz Diego López Garrido, ayer en la sede del PSOE EFE El PSOE se ampara en que Aznar no explicó al Congreso la ruptura de 1999 CiU pide otro Pacto Antiterrorista, que incluya a los nacionalistas moderados ABC MADRID BARCELONA. El portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, Diego López Garrido, rechazó ayer implícitamente la exigencia del PP para que el presidente del Gobierno explique ante el Congreso de los Diputados la ruptura de la tregua de ETA amparándose en lo que hizo en 1999 José María Aznar. López Garrido recordó que entonces nadie solicitó esa comparecencia y que Aznar nunca acudió al Parlamento para explicar los motivos de aquella ruptura, ante la que contó nítidamente con el apoyo del PSOE. El que entonces era secretario general de los socialistas, Joaquín Almunia, incidió en este argumento y declaró en la cadena Ser que en noviembre del 99, cuando ETA rompió la tregua, el PSOE se puso del lado del Gobierno y dejó claro que quien había roto la tregua era ETA También el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, insistió en que entonces no hubo ningún tipo de reproche al Gobierno del Partido Popular. Por su parte, el portavoz de CiU en el Parlamento catalán, Felip Puig, instó ayer al presidente del Gobierno a redefinir el Pacto Antiterrorista para incluir al resto de formaciones políticas y destacó el papel que pueden jugar en él los nacionalismos moderados que representan PNV y CiU. Puig señaló que el consenso es clave para alcanzar la paz definitiva y advirtió de que no participaremos de un nuevo llamamiento en torno al Pacto Antiterrorista El portavoz de la coalición catalana también emplazó al jefe del Ejecutivo a dejar de lado definitivamente la frivolidad, la improvisación y una cierta superficialidad que han guiado sobre todo las declaraciones en las últimas semanas El presidente fundador de la formación canaria CCN, Lorenzo Olarte, recomendó a Rodríguez Zapatero que se someta a una cuestión de confianza en el Parlamento para certificar si sigue teniendo apoyo suficiente para gobernar tras la frustración provocada entre los ciudadanos porque les han vendido humo Elecciones anticipadas Frente al desconcierto de Zapatero después del atentado de Barajas, Rajoy presentó al PP como alternativa. La oposición tiene una política y sabemos lo que hay que hacer. Es difícil pero hay que perseverar, hay que decir a los españoles que se puede ganar la batalla contra el terrorismo agregó el jefe de la oposición. Ante el panorama general que ofrece la legislatura por los problemas del presidente del Gobierno para sostener su principal apuesta, la negociación con ETA, el líder del Partido Popular se negó a comentar si creía necesario un adelanto de las elecciones generales. Hoy no tengo nada que decir afirmó lacónico. Estamos en un barco sin timonel sostiene el jefe de la oposición ante la actitud del presidente del Gobierno y las contradicciones con el ministro del Interior y el PSOE después del atentado