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ABC JUEVES 4- -1- -2007 ETA rompe la tregua s La posición del Gobierno ESPAÑA 13 Rubalcaba, presidente en funciones Por primera vez en la historia del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega no ha estado al quites El ministro del Interior ha aparecido como el sustituto de José Luis Rodríguez Zapatero POR CHARO ZARZALEJOS FOTO JAIME GARCÍA MADRID. Hay que recordar hasta la saciedad que sólo ETA mata y sólo sus terroristas ponen bombas. Sólo ellos desaprovechan todas las oportunidades que la democracia les ha brindado para acabar con su triste historia. El atentado ha provocado enormes destrozos materiales, se ha llevado por delante la vida de dos ciudadanos ecuatorianos, ha dado al traste con un proceso del que sólo Zapatero conoce todas las claves y ha generado una cierta crisis política cuyo cierre estriba en superar diferencias y llegar, en la medida de lo posible, a un diagnóstico común de la situación para poder afrontar el futuro inmediato con el menor coste posible. Apenas han pasado cuatro días, pero se han hecho largos. Especialmente para el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que además de ser el máximo responsable de la seguridad ciudadana se ha convertido en presidente en funciones. El presidente de verdad ha estado ausente, ejerciendo con mando a distancia, envuelto en el silencio y dejando que sean otros los que expliquen lo que al parecer quiso decir pero no dijo. En política, los mensajes que no se entienden a la primera, malo. Primero José Blanco, luego el ministro del Interior, y ayer mismo Diego López Garrido, que reiteró que el proceso está roto. Estos largos días han dado la ocasión para comprobar cómo en la historia del actual Gobierno es la primera vez que María Teresa Fernández de la Vega no está al quite, cumpliendo- -merecido se lo tiene- -con unas escuetas obligaciones familiares. Por ello, todo el peso ha recaído en Pérez Rubalcaba, que con toda probabilidad está pasando los peores días de su larga vida política. Una cosa es salir en televisión diciendo que no nos merecemos un Gobierno que mienta y otra muy distinta verse sorprendido por los bárbaros de ETA siendo ministro del Interior, que es lo último que ha querido ser en su vida. El mismo día del atentado, compareció con el ropaje técnico, dejando la valoración política al presidente. Apenas cuarenta y ocho horas después y a la vista de que el presidente quiso decir una cosa pero no se le entendió bien, ya aparecía como presidente en funciones. ¿Qué ha impedido al presidente hablar de ruptura? ¿Qué le ha llevado a no coger el toro por los cuernos desde el minuto uno? ¿Por qué no convocó de inmediato a los partidos? ¿Por qué, en fin, no ha tenido suficientes reflejos para no gestionar la situación con los mismos tics que tanto y con tanta razón se criticó a Aznar tras el 11- M? Los primeros desconcertados son los propios socialistas. El desconcierto lo muestran en privado y en bajito, pero son muchos los que no acaban de entender por qué el presidente se muestra tan silencioso como invisible. No lo entienden aunque en público no lo digan. El presidente invisible ha dejado en manos de su ministro de Interior la convocatoria a las fuerzas políticas. Allí se va a encontrar con IU, que en Madrid dice que no se dan las condiciones para el proceso y en Vitoria sostiene que no hay que dar nada por roto. Se va a encontrar con un PNV cuyo presidente, Josu Jon Imaz, ha dicho que hasta aquí hemos llegado, y el lendakari, de su mismo partido, no sólo dice que no hay que dar nada por roto sino que aconseja más generosidad y humildad por parte de todos No está en los planes del presidente volver al pacto antiterrorista en los términos exigidos por el PP, ni modificar su política de alianzas. No veremos en esta legislatura una foto similar a las que se produjeron en la legislatura anterior. El PP no quiere adelantar acontecimientos, pero cree que le asiste todo el derecho a exigir al presidente que dé certezas a los ciudadanos. En el PSOE enfada este empeño popular en señalar al presidente, pero tampoco se ofrecen argumentos bastantes cuando se pregunta ¿y por qué no? FRANCISCO SECO no haber habido aún una puesta en común en las filas socialistas puede haber defensores de dos líneas de actuación: unos serían partidarios de la línea de firmeza al estilo de Aznar, al menos hasta después de las próximas elecciones generales; y otros se muestran más proclives a mantener los escenarios abiertos y esperar acontecimientos, desde el criterio de que la estrategia a seguir no podría ser la misma si ETA entra en una dinámica de atentados indiscriminados similar a la que lanzó tras la ruptura del Pacto de Lizarra que si eso no se produce y hay una declaración de la banda asumiendo como un error el atentado. marcas, salvo que se produjera el movimiento telúrico de que la izquierda abertzale rompiera abiertamente con el terrorismo. Así las cosas, no habría ya posibilidad de refundación democrática de Batasuna hasta las próximas elecciones vascas, en 2009. En todo caso, algunos dirigentes socialistas apuntan que, antes o después, será inevitable revisar las bases para un final dialogado respecto de las fijadas en la resolución del Congreso de 2005. Habría que incorporar nuevos conceptos y principios y establecer más garantías, dejando claro que el final dialogado será solo para la integración democrática y nada más El PP cree que le asiste todo el derecho a exigir a Rodríguez Zapatero que dé certezas a los ciudadanos Ninguna facilidad a Batasuna En lo que sí hay una decisión cerrada es en que no se dará ninguna facilidad a Batasuna para que pueda concurrir a las elecciones municipales de mayo, ni con su nombre ni con listas blancas ni con terceras ABC. es Especial sobre ETA y opinión de los lectores sobre el atentado del día 30 en Barajas, en www. abc. es nacional Los trabajos de desescombro continúan en el lugar del atentado JAIME GARCÍA