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6 OPINIÓN JUEVES 4 s 1 s 2007 ABC AD LIBITUM EL CÁNTARO DE ZAPATERO MENOS PALABRA PARA OTEGI Y LOS SUYOS sino destruir los fundamentos de esa misma sociedad L sistema de libertades tiene pleno derecho a diabierta. Para algunos es una cuestión irresoluble, pero mensionar el libre uso de la palabra que pueda halo cierto es que en determinadas circunstancias es resocer el representante de una organización ilegalilutivo que la irresolución filosófica dé paso a la voluntad zada por causa de su apoyo al terrorismo. Otra cosa es, política. sencillamente, coger el rábano por las hojas. El Estado A los poderes del Gobierno del PSOE le correspondede Derecho puede fijar hasta qué punto ha de llegar la imría articular, tan vez en torno a los postulados del Pacto punidad de una expresión que procede de una manifiesAntiterrorista, las mínimas y sucintas limitaciones pata voluntad de alterar la convivencia y dañar la vida. ra que la ilegalizada Herri Batasuna y todo su enMás en concreto: quizás haga falta una norma o torno no puedan hacer propaganda y agitación un consenso mediático para que el público acceen radio y televisión. Tal vez la vía fuera sugerir da a las afirmaciones de Arnaldo Otegi- -por y propiciar un consenso mediático aplicado seejemplo- -procesadas a posteriori y en la medigún plazos o ciclos de acuerdo con la evolución de da en que por canales prefijados han sido vertilas cosas. Desde luego, mejor tarde que nunca. Si das al contexto de la legalidad. Ni en el ejercicio esta iniciativa se hubiese tomado antes, el efecto más laxo de la libertad de expresión hay medio de ya se hubiese podido constatar, aunque está clacomunicación que esté obligado a transmitir aporo que hasta hace unos días la estrategia del Rologías de la violencia, el lenguaje del terror o las VALENTÍ dríguez Zapatero no pasaba por ahí. Sea como consignas de una organización que ha sido ilegaPUIG sea, lo que hemos comprobado trágicamente es lizada precisamente porque dañaba los princique la publicidad- -como dijo Thatcher en su día- -le da pios más elementales de la vida civil y atentaba contra la oxígeno al terrorismo. Cada vez que Otegi o cualquiera seguridad colectiva. No se trata de una mayoría que prede los representantes de la ilegal Batasuna usan su lentenda imponer su lenguaje a una minoría, sino de que el guaje- -profundamente adulterado y esencialmente seslenguaje de la convivencia y de la legalidad tiene unos lígado- -en los medios de comunicación, el terrorismo remites a los que debe someterse todo ciudadano que quiecibe una buena dosis de oxígeno. HB y el Estado de Derera ejercer su derecho a la libertad de expresión. cho que ampara a todos los españoles dan nombres muy Argumentaciones de esta naturaleza no son cómodas distintos a las cosas. De ahí la conveniencia de filtrar para quien se sienta liberal. No lo fueron para una Marcuanto dice Otegi, en la medida en que su forma de decirgaret Thatcher embebida en la filosofía de la libertad de lo desde la ilegalidad pervierte la semántica que es coHayek. En el contexto de una muy sangrienta ofensiva temún a toda España. Sólo con empecinado candor se puerrorista del IRA, la primera ministra británica propuso de ignorar que, entre otras tantas cosas, el terrorismo es la prohibición de declaraciones radiofónicas o televisiteatro- -como dicen los expertos- Largas décadas ha vas por miembros del Sinn Fein- -brazo político del tardado en asumir la comunidad periodística mundial IRA- -o por cualquiera organización que diese su apoyo que ETA era una organización terrorista y no un movial terrorismo en Irlanda del Norte. Años después, Margamiento de emancipación nacional. Influía la coreografía ret Thatcher escribirá en sus memorias: Esto inmediadel terror y dar por válidos sus fraudes semánticos. La tetamente provocó acusaciones de censura, pero no tengo levisión ha sido un escaparate de efectos ilimitados. Un duda alguna de que no solamente estaba justificado, sitipo con capucha alcanza fácilmente el estrellato del mino que funcionó, y hay razones para creer que los terronuto televisivo, pero no sus víctimas, ni el Estado de Deristas así lo vieron La cuestión es qué grado de toleranrecho que pretende destruir. cia puede una sociedad abierta ofrecer en el trato con vpuig abc. es aquellos intolerantes homicidas cuyo objetivo no es otro D ÓMINE Cabra, y bendito sea don Francisco de Quevedo, tenía una caja de hierro, toda agujereada como salvadera; abríala, y metía un pedazo de tocino en ella que la llenase, y tornábala a cerrar, y metíala colgando de un cordel en la olla, para que la diese algún zumo por los agujeros, y quedase para otro día el tocino Lo que tiene José Luis Rodríguez Zapatero es un cántaro panzudo que sospecha lleno de sabiduría y astucia, de esencias democráticas y valores solidarios y que la realidad acredita como totalmente vacío. Los pupilos del licenciado Cabra, según el método de su maestro, comían alM. MARTÍN gunas sospechas de perFERRAND nil pero, ¿qué sustancia, aún en el culto a la escasez, podemos sacar de los preparados de Zapatero a partir del contenido de su vasija? La fracasada negociación con ETA es un fruto del cántaro. Zapatero, según tiene ya bien acreditado, confunde sus más nobles deseos con la más perversa realidad y así le va luciendo la legislatura. Cree tener encerradas en el barro de su talismán las semillas de la convivencia y el entendimiento, y las desparrama como quien siembra en barbecho, pero todo es una ilusión. No aprendió nada de la experiencia catalana por la que le condujo Pasqual Maragall, y que todavía no ha devengado sus réditos demoledores de la Constitución. Frente a ETA, acompañado únicamente por sus complejos, ha vuelto a equivocarse. De espaldas al Parlamento y dejando de lado a su propio equipo el líder ha conseguido excavar un agujero en el que ha decidido enterrarse. Los errores, por supuesto, son licencia que pueden permitirse quienes tienen la responsabilidad de decidir. Cuando los aciertos les aventajan en número e intensidad todo va bien; pero no es el caso. El presidente del Gobierno ha hecho mal todo cuanto ha abordado en su mandato. Incluso lo que ha hecho bien. Y valga la paradoja para cuestiones, como la retirada de las tropas españolas destinadas en Irak, en las que la desastrosa factura anula e invierte la bondad del proyecto. La oposición, débil y sin brío, hace perezosamente lo que puede; pero un partido como el PSOE, en la comodidad que le ofrece el actual equilibrio parlamentario, ¿dejará que se cumpla la legislatura sin más contenido que el del cántaro de su líder? Una apariencia de Gobierno es escasa compañía para un remedo de primer ministro; pero así están las cosas y, entregados los nacionalismos a sus ejercicios centrífugos, la Nación se descoyunta al tiempo que el Estado se debilita. Afortunadamente la economía aguanta en sus parámetros básicos, pero resulta temerario dejar pasar los días en un ejercicio coral de lamentaciones. Los partidos de la oposición, no sólo el PP, y el partido que sostiene al presidente tienen algo que decir y mucho que hacer. En caso contrario la caja de Dómine Cabra nos parecerá suficiente para un festín. E