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ABC MIÉRCOLES 3- -1- -2007 ETA rompe la tregua s Consecuencias en el País Vasco ESPAÑA 15 sido motivo de queja de los pistoleros. La poca consideración de los jefes de la banda por la coalición ilegal ha sido una constante a lo largo de los años, hasta el punto de que algunas fuentes consideran que la mayor parte de los líderes de Batasuna se enteraron de que ETA iba a anunciar un alto el fuego permanente casi al tiempo que la Prensa. Simplemente, la banda terrorista utiliza a la coalición para sus fines, pero se fía de muy pocos de sus responsables, y entre de los que se fía no está precisamente Otegi La ruptura de la tregua agudiza la tensión entre Imaz e Ibarretxe El presidente del PNV se muestra muy crítico con la ilegal Batasuna, mientras que el lendakari centra sus reproches en la mala gestión del diálogo V. ORTEGA VITORIA. El brutal atentado perpetrado el pasado sábado por ETA en el aeropuerto de Barajas ha vuelto a sacar a la luz las diferencias existentes entre los discursos políticos del presidente del PNV Josu Jon Imaz, y el lendakari Juan José Ibarretxe. Ambos han reaccionado de forma muy distinta a la ruptura de la tregua. Imaz ha realizado un esfuerzo por transmitir a la opinión pública que la única y exclusiva responsable del atentado es ETA y ha censurado duramente a Batasuna por negarse a manifestar el menor signo de rechazo. Por su parte, Ibarretxe ha culpado a los terroristas, pero también ha pedido autocrítica a los gestores del proceso ha defendido seguir con el diálogo y no ha dirigido ni un reproche a Batasuna. Las dos cabezas visibles del PNV han demostrado desde siempre, y especialmente desde la tregua, que carecen de un discurso y estrategia homogéneos en materia antiterrorista. Y un ejemplo muy claro reside en el apoyo leal y sin matices que Imaz viene ofreciendo a Zapatero, paralelo a las críticas vertidas en ocasiones por Ibarretxe hacia la manera que el Gobierno tiene de manejar el proceso En más de una ocasión, el presidente vasco ha reclamado a Zapatero el acercamiento de los presos de ETA, una solución legal para que Batasuna pueda estar presente con normalidad en las elecciones o la constitución de la mesa de partidos, mensajes que des- Anasagasti cree que hay que dar por roto el proceso El senador del PNV Iñaki Anasagasti se alineó ayer con el presidente de su partido y lamentó que, pese al atentado, haya nacionalistas que quieran continuar con el proceso de paz, informa Ep. A su juicio, la acción de ETA demuestra que es mentira la afirmación de los últimos tiempos de que el proceso era irreversible. Anasagasti se muestra así crítico con el lendakari Juan José Ibarretxe, para quien el atentado no debe cambiar el escenario. Información incompleta Una de las circunstancias que más ha llamado la atención en lo ocurrido es la, cuando menos, incompleta información que manejaba el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y sus asesores, que sólo han tenido acceso a una de las caras de la luna según las fuentes antiterroristas consultadas. Ya lo reconoció Rubalcaba poco después del brutal atentado: No teníamos ni un dato de que algo así podía ocurrir. Ahora, tal como admiten responsables de las Fuerzas de Seguridad consultados por ABC, el Ejecutivo deberá replantearse toda su estrategia en la lucha contra la banda terrorista. aparecen o pasan a un segundo plano cuando es el presidente del PNV quien habla. El atentado ha puesto de nuevo en evidencia estas diferencias y, si cabe, lo ha hecho con más intensidad. Ibarretxe aprovechó el tradicional mensaje de Nochevieja para analizar el escenario político tras la ruptura de la tregua. Y su respuesta consistió en culpar a los terroristas, pero también en preguntar si la actitud de los demás había sido la adecuada. Por el contrario, ni Imaz ni el portavoz del PNV Íñigo Urku, llu, dieron a entender siquiera de forma indirecta que las instituciones o partidos tengan la más mínima responsabilidad en la ruptura de la tregua y subrayaron que debe quedar claro que ésta recae exclusivamente sobre ETA. Sin duda, la mayor diferencia reside en el tratamiento dado a la izquierda abertzale. Imaz ha criticado de forma muy dura a los dirigentes de Batasuna hasta el punto de acusarles de mantener una actitud penosa y servil y de cuestionar su papel de interlocutores políticos por haber demostrado una nula capacidad de tener un espacio político propio al margen de ETA. Por su parte, ni Ibarretxe ni el Gobierno vasco han lanzado reproche alguno a Batasuna o la izquierda abertzale. Ni exigencia de condena ni nada por el estilo, pero sí una defensa vehemente de la necesidad de mantener el diálogo con todas las formaciones, incluida la ilegal Batasuna.