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12 ESPAÑA ETA rompe la treguasAnálisis político MIÉRCOLES 3 s 1 s 2007 ABC Entre el pacto y su acta de defunción Zapatero pactó con los nacionalistas la resolución del Congreso que avalaba su negociación con ETA y certificaba el fin del pacto antiterrorista firmado con el PP. Ahora, planea cambiar el texto para quedar bien con todos, pero sin comprometerse con el antiguo acuerdo POR ÁNGEL COLLADO MADRID. El ejercicio del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y el secretario de organización del PSOE, José Blanco, de interpretar la reacción de su jefe, José Luis Rodríguez Zapatero, al atentado cometido por ETA en Barajas para sostener que cuando decía suspender relaciones con ETA (el proceso quería decir romper choca con las propias palabras del presidente del Gobierno y los acuerdos en la materia, incompatibles entre sí. No se puede cortar con la banda y dejarle una invitación al mismo tiempo. La resolución aprobada en su día por el Congreso (mayo de 2005) para abrir el camino a las conversaciones con los terroristas y el contenido del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo suscrito entre el PP y el PSOE en diciembre de 2000 son incompatibles. Como se ha sabido después, los contactos de Zapatero con ETA arrancan, a propuesta de la banda, el mismo año en que llegó a la La Moncloa y la suspensión efectiva del Pacto Antiterrorista se consumó inmediatamente después. Hace dos años que ni se reúne la comisión de seguimiento del mismo. Rubalcaba insistió ayer en que Zapatero había dicho el día del atentado lo mismo que él- -que el proceso quedaba roto- -aunque el jefe del Ejecutivo se negó en tres preguntas consecutivas a utilizar la palabra ruptura. Pero también dijo el ministro que el Pacto Antiterrorista sigue vigente. Además, José Blanco lanzó la idea de revisar la resolución del Congreso sobre el diálogo con la banda. El citado texto fue el acta de defunción del pacto. Si el acuerdo por las libertades estaba suscrito por los dos partidos mayoritarios de ámbito nacional, con posterior invitación a los demás grupos a sumarse, la resolución fue acordada por el Pérez Rubalcaba a su llegada a la conferencia de prensa para informar de los atentados y puntualizar las palabras de Zapatero PSOE con los grupos nacionalistas y de izquierda en el marco de la estrategia de Zapatero para aislar al PP. En el contenido de ambas iniciativas también hay una contradicción de fondo. En la primera se aborda nuestra firme resolución de derrotar la estrategia terrorista utilizando para ello todos los medios que el Estado de Derecho pone a nuestra disposición También se añade que de la violencia terrorista no se extraerá, en ningún caso, ventaja o rédito político se incluye el compromiso de eliminar de la confrontación política o electoral el problema del terrorismo, se habla de acción concertada e intercambio de información y se concluye que ETA debe perder toda esperanza cesar en la actividad criminal- -y Zapatero prefirió mirar hacia otro lado ante el terrorismo callejero, la extorsión económica a los empresarios, e incluso los datos contrastables de rearme y reorganización de los terroristas. De las conversaciones mantenidas en los últimos días entre Zapatero y Rajoy y entre Rubalcaba y Zaplana, en el PP no han deducido que el Gobierno esté decidido a dar un giro radical a su política para pasar del intento de pacto con ETA a la lucha antiterrorista marcada por el pacto por las libertades. Las interpretaciones de Blanco y Rubalcaba son más bien consideradas nuevos ejercicios de equilibrio del Gobierno ante la mala acogida general a la tibia y ambigua respuesta de Zapatero al atentado de Barajas. La resolución del Congreso, sin validez jurídica alguna y que no tiene fecha de caducidad, carece de sentido hasta para algún grupo que la apoyó, como CiU, pero no para ERC, por ejemplo, principal aliado parlamentario del Gobierno. Y menos aún para los nacionalistas vascos acordes con las tesis de Ibarretxe, partidario de negociar con ETA aunque atente. El cambio de la resolución del Congreso es un problema del impulsor, el Partido Socialista, y sus socios, pues el PP ya AFP Las interpretaciones de Blanco y Rubalcaba son consideradas en el PP nuevos ejercicios de equilibrio del Gobierno ante la mala acogida general a la tibia y ambigua respuesta del presidente al atentado de Barajas la misma y en actitudes inequívocas que puedan conducir a esa convicción, apoyamos procesos de diálogo entre los poderes competentes del Estado y quienes decidan abandonar la violencia Firmantes, contenido e incluso los términos cambian de un texto a otro. Del pacto para derrotar a los terroristas de los dos partidos con responsabilidades de gobierno se pasó a una resolución del PSOE y los nacionalistas para proponer un final dialogado de la violencia De cualquier forma y pese a las conversaciones previas que dieron lugar a la tregua decretada por ETA en marzo del pasado año, la banda nunca se molestó en cumplir las condiciones fijadas en la resolución- actitudes inequívocas de votó en su día en contra por discrepar de esa oferta a ETA, genérica y sin plazos, de abrir conversaciones con el Estado cuando los terroristas tengan a bien cesar en sus actividades criminales. Desgaste e información De momento, al único punto del pacto por las libertades a que apela el Gobierno es al que fija que corresponde al Ejecutivo dirigir la lucha antiterrorista y a la oposición abstenerse de buscar el desgaste del mismo a costa de ese problema. En el PP recuerdan que ha sido Zapatero quien prefirió dejar a un lado la lucha y la derrota para abogar por el final dialogado del terrorismo. El pacto fue firmado hace ahora seis años para lograr la desmoralización y la derrota efectiva de ETA y ese éxito de la democracia estaba a punto de ser un hecho en marzo de 2004. Para el Gobierno, volver al pacto sería hacer lo contrario que ha hecho hasta ahora y extremar el celo del Estado en la persecución de la banda en su conjunto, incluida Batasuna. Darle vueltas a la resolución del Congreso sólo serviría para ensayar nuevos equilibrios bajo la sospecha de que quiere dejar las puertas abiertas a ETA para hablar más adelante. Después de las elecciones municipales, por ejemplo. Cambio de alianzas Por contra, la resolución del Congreso, aprobada a propuesta del PSOE, supone una enmienda del Pacto, muy criticado en su día por PNV IU y ERC. Plasma ya los principios en que se basó Zapatero para abrir las negociaciones, directas o indirectas, con ETA: La política puede y debe contribuir al fin de la violencia, reafirmamos que si se producen las condiciones adecuadas para un final dialogado de la violencia, fundamentadas en una clara voluntad para poner fin a