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Martes 2 de Enero de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2006. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.257. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. El muerto número 3.000 El soldado Dustin Donica pasará a la historia como la víctima número 3.000 del Ejército estadounidense en esa descabalada aventura iraquí, que se ha convertido en una bacanal de sangre y de muerte JOSÉ LUIS DE HARO COSAS MíAS Edurne Uriarte POBRE FIDEL AY razones que algunos llaman humanitarias que a mí me desasosiegan. Y que a otros seguramente les provocan sarpullidos de indignación en la piel. A los disidentes encarcelados en las cárceles cubanas, a los cientos de miles de exiliados diseminados por el mundo y a los condenados al silencio y a la desesperanza en su propia isla. Dudo mucho que consideren humanitario ayudar a curar al dictador que ordena su represión. Que consideren humanitario salvar a un hombre para que siga torturando a otros. A ellos. Los imagino heridos por la tranquilidad con la que la sociedad española ha despachado en dos o tres superficiales consideraciones la visita del médico salvador al peligroso enfermo. O por la satisfacción de ese compasivo médico que no ha mostrado ni pizca de compasión por los cientos de miles de víctimas cuyo sufrimiento prolongará la recuperación del dictador. Interrogado acerca de la dictadura cubana, el médico respondió que él no preguntaba al enfermo por su ideología ni por su religión. Como si esto fuera un problema de diferencias ideológicas y no lo que es, el estado de represión y terror que depende de la fantástica y excelente actividad intelectual de ese tirano. No puedo imaginar a este médico curando a Hitler mientras gaseaba a millones de judíos. Ni a todos tan tranquilos por el correcto cumplimiento de las obligaciones médicas para salvar al genocida y prolongar las cámaras de gas. Quizá es que la ética tan sólo dependa de que los cadáveres estén a la vista y sean recientes. Si la imagen es borrosa, al pobre enfermo no se le pregunta por su ideología y su religión. Ni por sus víctimas. H D avid Donica, el padre del veinteañero Dustin Donica, no podrá ver a su hijo cumplir el sueño de convertirse en una estrella del baloncesto, el fútbol o el tenis, aquellos deportes que tanto le gustaban jugar antes de querer ser militar. Todos sus planes de futuro, sus sueños y sus aspiraciones todavía siguen vivos gracias a esa maraña de información llamada internet, pero lo cierto es que el soldado Donica pasará a la historia como la víctima número 3.000 del Ejército estadounidense en Irak. Pese a que el presidente de Estados Unidos, George Bush, reconocía que los miles de cadáveres de los jóvenes soldados norteamericanos que yacen en las entrañas del olvido son el resultado de sus decisiones la familia Donica ya no podrá esperar el retorno de su añorado Dustin y tan sólo podrá disfrutar de un sinfín de recuerdos o el retumbar de los fantasmas del pasado cuando repetía hasta la saciedad las virtudes de su pequeño a los periodistas que se amontonan frente a la puerta de su casa en Spring, Texas. Una cosa está clara, Bush afirmaba que éste, resulta el aspecto más difícil de la Presidencia pero lo cierto es que nunca nadie llamará a su puerta para disparar con la certera bala del desastre que supone perder a un hijo en el conflicto iraquí. El padre de Dustin sólo pudo atinar a juntar un par de frases en forma de comunicado para destacar el sentido del deber que Donica, destinado en la región iraquí de Karmah, en la provincia de al- Anbar, tenía tanto por su familia como por su país, por el que ha dado su vida junto con otros 2.999 compañeros que no han sobrevivido al avispero iraquí. Dustin Donica, de 22 años, el soldado de EE. UU. número 3.000 muerto en Irak Ya no habrá más comentarios de Dustin en la comunidad de MySpace a la que era asiduo bajo el pseudónimo de Double D y con la que mantenía el contacto con todos sus allegados desde que aterrizó en Irak. Su última visita quedó registrada el pasado día de Navidad y ahora ya sólo quedan el silencio de las palabras y un puñado de condolencias que ponen cara una vez más a la pesadilla que vive el Ejército estadounidense en el país del ejecutado Sadam Husein. Parece que esta guerra quiere cebar- REUTERS se con el heroísmo de los más jóvenes, ya que el 42 de los muertos en Irak rondan entre los 21 y 25 años. Aunque la desgracia no atiende a géneros, es verdad que el 98 de los fallecidos son hombres frente a un 2 de mujeres. A Dustin Donica, una bala del fuego enemigo le segó la vida y le convirtió en un número crítico para el presidente George Bush, al que 2007 parece atragantársele con un conflicto que se ha convertido en la realidad más tenebrosa de la actualidad internacional.