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ABC MARTES 2- -1- -2007 Mehta y Lacarra dan la bienvenida a 2007 con el Concierto de Año Nuevo en Viena 75 dad de interpretar un personaje como el de Mar adentro te dan la posibilidad de mostrar quizás más colores dentro de tu interpretación, y eso hace que te ofrezcan proyectos diferentes. Pero yo creo que es un conjunto de todo: de todos los años que llevo en televisión haciendo series, y de Mar adentro claro, que fue un paso más allá. ¿En algún momento se ha arrepentido de haber dicho que sí, y ha pensado por qué se ha metido en esto? -Eso me pasa siempre. Pero no por el proyecto en sí; no sé por qué. pero las propuestas que más te gustan llegan siempre cuando más trabajo tienes. Y como no quieres dejarlos pasar y perderlos, combinas unos con otros y ocupas tu tiempo en varias cosas a la vez. Las veinticuatro horas del día se vuelven pocas, y no puedes estar todo lo concentrada que quieres en un solo trabajo. Ahí es donde piensas: ¿Por qué me he metido yo en este lío? sa, internet, libros- -sobre aquello que tiene que ver con tu personaje. En Mar adentro era muy claro: personas con la enfermedad de cadasil. Se van descubriendo otras realidades, y, además, desde un punto de vista bastante intenso, no sólo por lo que te están contando, sino además porque quieres ir más allá de lo que es esa situación individualmente. De las cosas pequeñas surgen las grandes, y de experiencias personales pueden surgir situaciones que importen a muchos. Un éxito internacional Closer fue estrenada en mayo de 1997 en el Royal National Theatre de Londres, y dos años después llegó a Broadway. El propio Patrick Marber hizo el guión de la adaptación cinematográfica que dirigió en 2004 Mike Nichols. A España llega con un reparto en el que, además de Belén Rueda, están José Luis García Pérez, Sergio Mur y Lidia Navarro renta, pienso que lo ideal es tener instantes o momentos de felicidad, y enterarte de que te están pasando. Mar adentro me ha dado la posibilidad de recibir proyectos que me gustaban mucho, y que quizás no hubiera recibido si no hubiera estado en esa película. ¿Y su carrera ha evolucionado como esperaba? -Yo he aprendido en la vida que tienes que crearte metas muy pequeñitas, muy a corto plazo, y no metas muy grandes, porque la vida te puede llevar hacia otro sitio y, además de la desilusión que supone no llegar a esa meta, quizás demasiado ambiciosa, puede ocurrir que no te des cuenta de lo que te va pasando por el camino. Yo antes podía elegir un proyecto pensando en el futuro, pero ahora pienso en el presente. ¿Esto es lo que me apetece, quiero y pienso que me va a hacer feliz? Pue lo hago ahora, sin pensar demasiado en el futuro. Se piensa más en el futuro cuando se es joven. ¿Siempre ha tenido vocación de actriz? -Hay gente que me ha recordado en entrevistas que yo había dicho hace tiempo que no sería actriz. Pero igual que salen arrugas sin que las pidas- -es decir, vas creciendo- también hay pensamientos o ideas que evolucionan. En la vida elegimos un camino, pero hay doscientos mil a derecha e izquierda. Cuando tenía 16 años, hice en Alicante un curso de arte dramático con un profesor que venía de la Escuela de Arte Dramático de Madrid. Hizo unas pruebas y eligió a quince personas, entre las que estaba yo. Pero no era el momento; después de un año en ese curso no me sentí capaz de intentar una carrera de actriz. Y es algo que se quedó enganchado en el corazoncito. Ha salido más tarde y con más fuerza porque ya había hecho antes otras cosas en la vida y como persona había evolucionado mucho. Yo he tenido mi familia ya antes de dedicarme de lleno a la interpretación, y eso es para mí lo más importante. Puede haber actores que crean que no le doy a la profesión la importancia que merece, pero la vida te enseña mucho también para aportar. Los actores tenemos que salir a comernos la vida y a observar continuamente. Y si esas expe- La repercusión de Mar adentro me sobrepasó, porque la estabilidad se basa en una rutina en la que tienes unos pocos instantes de felicidad Cuando se acepta un proyecto como éste, la responsabilidad te cae como si fuera una mochila llena de piedras -Cuando hizo Mar adentro se le sometió a un riguroso examen. ¿Tiene ahora la misma sensación? -Para mí hay dos momentos clave en esta cuestión. Uno es cuando llega un proyecto que te gusta y dudas porque quieres hacerlo bien... Respiras hondo y dices que sí. Y en ese momento te cae toda la responsabilidad como si fuera una mochila llena de piedras. Pero una vez que estoy en ello me olvido; no se puede estar pensando continuamente cómo vas a estar cuando sea el examen. Y por último está el momento mismo del examen, que en este caso sería el momento del estreno de la función. No sé cuál será la situación, porque nunca he hecho teatro, pero debe de ser unos segundos antes de empezar. Una vez que esté en escena espero que se me olvide totalmente esa responsabilidad y dejaré de pensar en si me van a criticar o en qué van a decir. Si no sería imposible trabajar. Cuando llegue el momento, intentaré (no sé si seré capaz) quitarme de encima toda esa responsabilidad, porque ése es un miedo que no te deja estar donde tienes que estar con el personaje y con los demás actores. ¿Le está influyendo mucho el personaje? ¿Es de las que se enamoran del personaje, de las que lo poseen, de las que se dejan poseer... -Hay días en que el personaje se apodera de mí, y estoy todo el tiempo dándole vueltas y observándolo. Es indudable que cuando interpretas a un personaje con determinadas características, incluso cuando vas por la calle o cuando estás con los amigos, relacionas las situaciones que están pasando con lo que pasa en la función. Y hay días en los que te dejas influir bastante. Pero gracias a Dios tengo una vida bastante centrada y hay momentos en que dejo el personaje dentro de la mochila y me voy a casa. Creo que si no sería bastante desequilibrante. Y a mí me gusta ser bastante controladora. riencias pasan por ti, puedes aportar incluso mucho más. ¿Fue Mar adentro tan decisiva para su carrera como podría suponerse desde fuera? -La repercusión de Mar adentro me pasó por arriba, por abajo, por la izquierda, por la derecha... Me sobrepasó, porque de alguna forma la estabilidad está en una rutina (una palabra a la que mucha gente tiene pánico) en la que tienes instantes de felicidad. Cuando era pequeña lo que quería era ser feliz a todas horas y todos los días de mi vida. Ahora, con cua- Una obra sobre el amor, la sinceridad, el dolor... Fue Mariano Barroso quien le propuso a Belén Rueda embarcarse en el proyecto. Yo ya había oído hablar de un proyecto, y gracias a un amigo leí el texto. Me gustó muchísimo, más que la película. La función tiene más fuerza y más cosas que contar que el filme. Tiene una cosa a su favor, y es que lo que ocurre es algo muy cotidiano y con lo que mucha gente se puede sentir identificada, o bien por sus propias experiencias o por alguien cercano Los cuatro personajes que integran la función (Belén interpreta el papel que hicieran Nastasha Richardson en Broadway y Julia Roberts en la película) se debaten entre la sinceridad o el silencio. ¿Qué hace más daño? Esa es la pregunta del millón- -dice Belén ¿Quiere demostrarse algo a sí misma o no tiene esa necesidad? -Quizás sí haya un punto de demostrame a mí misma algo, pero es mucho más la ilusión de hacer algo nuevo, algo que indudablemente me hace crecer. Los actores tenemos la grandísima suerte de poder entrar en las vidas de otras personas y hacerlas nuestras; y, para ello, de recopilar información por donde puedas- -pren- Rueda- ¿Tienes que ser sincero al cien por cien o es mejor no serlo para no hacer daño? Los cuatro personajes se lo plantean en muchos momentos de la función. Y eso es la vida misma. Si sigues adelante sin ser sincero, a la larga también harás daño. Cada uno toma una posición. Los hay más bruscos al decir su verdad, pero la esencia es la misma. Al final haces lo que crees que tienes que hacer. También hay que tener en cuenta la sociedad en la que se vive, en la que hay una gran soledad y una búsqueda de la felicidad desaforada. Existe esa necesidad de vivir el momento porque la vida es muy corta; pero yo creo que vivir el momento no quiere decir que tengamos licencia para hacer de todo aun a costa de hacer daño a los demás. Creo que hay un momento en el que hay que parar y reflexionar. Y de algún modo eso es lo que los personajes aprenden al final