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ABC DOMINGO 31- -12- -2006 Sadam Husein, ejecutado en la horca INTERNACIONAL 41 AFP La captura del dictador Esta imagen, difundida por el Ejército estadounidense, muestra a Sadam poco después de ser capturado, el 13- 12- 2003, en un refugio subterráneo del pueblo de Dawr, cerca de Tikrit, su ciudad natal var la legalidad internacional (y, de paso, salvaguardar los recursos energéticos del golfo Pérsico) La operación Tormenta del Desierto, liderada por Estados Unidos, puso fin a la ocupación, aunque sin liquidar al régimen baasista. A pesar de la derrota, Sadam logró conservar el poder, eso sí apretando aún más el yugo sobre la población, como puso de manifiesto la sangrienta represión por parte de la Guardia Republicana de los alzamientos en Basora y el Kurdistán. Los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 dieron un giro inesperado a la situación, ya que la Administración Bush se cifró como objetivo prioritario el derrocamiento de Sadam. En un primer momento se le acusó de mantener vínculos con Al Qaida y, con posterioridad, de almacenar armas de destrucción masiva. Pese a que algunos países árabes negociaron en secreto la salida del dictador, ya se había dado luz verde a la invasión de Irak, que tuvo lugar el 20 de marzo de 2003. Seis semanas más tarde, las tropas norteamericanas entraban en Bagdad. Tras varios meses de búsqueda, Sadam fue capturado en diciembre en un refugio en los alrededores de su población natal. El 5 de noviembre de 2006 fue condenado a morir en la horca. AFP AFP La caída del ídolo El 20- 3- 2003, EE. UU. toma Bagdad. Poco después, el 9 de abril, derriban la monumental estatua de Sadam en la capital iraquí be suní no facilitó mucho las cosas. A los problemas en el frente interno se sumó, a partir de 1980, la larga y costosa guerra con el Irán de Jomeini que tuvo un alto coste en vidas humanas (más de 1.700.000 en los dos bandos) Sadam cometió un enorme error de cálculo al creer factible una rápida victoria contra el régimen de los ayatolás. Para aunar a una población dividida, desempolvó la batalla de Qadisiyya (636) en la que los árabes se impusieron a los persas. Pese a la ayuda de Estados Unidos y los países petrolíferos árabes, Irak fue incapaz de imponerse en el frente de batalla y acabo aceptando un alto el fuego que sabía a derrota. Tras la guerra, el régimen se hizo aún más autoritario, eliminando a todos aquellos que cuestionaban las estrategias del dictador y aumentando la represión de las poblaciones chií (considerada una quintacolumna de Irán) y kurda (a la que se tachó de separatista) que fueron bombardeadas con armas químicas. A partir de entonces, la obediencia ciega a Sadam y la proximidad a él fueron los únicos criterios no sólo para la promoción, sino también para la propia supervivencia política. Irak dejó de ser una dictadura militar y se convirtió un estado totalitario de corte estalinista. Las purgas en el seno del Baas y en las fuerzas armadas fueron sistemáticas. Asfixiado por el pago de una deuda externa que rebasaba los 70.000 millones de dólares, Sadam decidió lanzar un órdago con la invasión de Kuwait en 1990. De nuevo, el tiro le salió por la culata, ya que la comunidad internacional se movilizó rápidamente y el Consejo de Seguridad autorizó el empleo de la fuerza para preser- Ignacio Álvarez- Ossorio Alvariño es profesor del Área de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Alicante Protestas inútiles El ex presidente iraquí se queja amenazadoramente de que hayan expulsado a su hermanastro de la sala. Era el pasado 29 de enero