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30 12 06 EN PORTADA Año Nuevo Cómo sobrevivir a los buenos propósitos Hacer ejercicio es uno de los grandes propósitos de esta temporada. Un clásico. Universal. Contumaz. Pero, tal vez este año... sa. Pero realmente, cuando se analizan bien, muchos deseos se limitan a querer convertirnos en una rana cómoda, es decir, seguir siendo como somos pero sin complejos de culpa y sin reproches Algo que los creadores de Shreck supieron captar muy bien en su peculiar versión de los cuentos infantiles: ogro que se creía único en el mundo descubre que las apariencias con frecuencia engañan. Cuando Fiona, que vive influenciada por los cuentos -léase modas- -del momento, recibe el beso del gruñón pero más realista Shreck se transforma en una graciosa ogra. Ya no tendrá que perder tantas energías en ocultar cómo es cuando los demás no la miran. Se ha convertido en la versión moderna de una ranita cómoda. Nos sugiere Martorell plantearnos una pregunta, incómoda pero necesaria para desenmascarar propósitos condenados a no cumplirse: ¿qué necesito de los demás para conseguir lo que me he propuesto? Porque si hemos depositado en otros la responsabilidad, es bastante menos probable que se cumplan. Por ejemplo, si hemos decidido llevarnos mejor con nuestro hijo adolescente, no es realista esperar a que él cambie para poner una x en nuestra lista de propósitos cumplidos. Es preferible pensar qué podemos hacer nosotros para que mejore la relación. (Viene de la página anterior) mucho esfuerzo- que casi todos mantenemos al menos durante los primeros días del mes de enero. Aunque, siguiendo de nuevo al refranero, que no entiende de marketing pero acumula siglos de experiencia, está claro que el que algo quiere, algo le cuesta Un aspecto que no podemos olvidar si de verdad queremos que nuestros propósitos para 2007 no se queden en meros deseos. Y es que muchas veces los deseos de cambio se quedan más cerca de la fantasía de los cuentos infantiles que de los propósitos, tal vez porque están en la línea de los ideales, a veces poco realistas, que el momento establece, como explica José Luis Martorell Ypiens, director del Servicio de Psicología Aplicada de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) Hay personas que se plantean en sus deseos pasar de rana a príncipe o prince- Fuera frustraciones Tras esta primera criba habremos eliminado algunos frustrantes deseos de nuestra lista, y podremos quedarnos con los que realmente merezcan la pena. Un número que no debería sobrepasar los dos o tres, sobre todo si tenemos en cuenta que aquí no hay genio de los deseos que valga y que nos los vamos a tener que conceder nosotros mismos. Una vez seleccionados, no podemos pasar por alto el precio que estamos dis-