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4 OPINIÓN SÁBADO 30 s 12 s 2006 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro EL MEJOR AÑO BURSÁTIL L RESPONSABILIDADES COMPARTIDAS L caso Air Madrid lleva camino de convertirse en una historia interminable. Por una parte, las sociedades de leasing han recuperado sus aeronaves, de manera que la compañía afrontará el procedimiento concursal sin contar con dichos activos. Por otra, la batalla política está en su plenitud: mientras el PP según su por, tavoz de Economía, Miguel Arias Cañete, estudia pedir una comisión de investigación en el Congreso, el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, pretende endosar a la Comunidad de Madrid la faceta laboral de la crisis. Lo más significativo es, sin embargo, que el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo se ha declarado competente para investigar la denuncia interpuesta por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) por presuntos delitos de estafa (artículo 248 del Código Penal) y contra los consumidores (artículo 282 del mismo) cuya base sería la venta de billetes realizada por la aerolínea cuando ya se sabía que los vuelos no iban a realizarse. El auto judicial, recogiendo los argumentos de la Fiscalía, alude a la magnitud de las eventuales defraudaciones que han causado un grave perjuicio a múltiples consumidores. Se abre así una vía de naturaleza penal, que se suma a las de carácter civil, mercantil y laboral, con el peligro de que el tema se eternice ante los órganos jurisdiccionales sin que nadie establezca de forma efectiva las responsabilidades y sin que los perjudicados reciban la debida indemnización. Es razonable la instrucción de una causa penal si existen indicios de que se han producido actos delictivos, pero el Gobierno no puede escudarse en ellos para echar toda la responsabilidad sobre las espaldas del empresario José Luis Carrillo y sus principales colaboradores, convirtiendo el drama que han padecido muchos miles de personas en una película de buenos y malos. El Ejecutivo no ha actuado con eficacia al servicio del interés general, como le exige el artículo 103 de la Constitución, y podría abrirse ahora otro frente de orden contencioso- administrativo de acuerdo con E el principio de responsabilidad de la Administración por el funcionamiento de los servicios públicos. En efecto, el Ministerio de Fomento- -a través de Aviación Civil- -no actuó con la debida diligencia, puesto que tendría que haber comprobado de forma exhaustiva si los elementos personales y materiales a disposición de la empresa le permitían desarrollar sus actividades. Era bien conocido en el sector aeronáutico que Air Madrid no contaba con aviones suficientes para atender a tantas rutas y transportar a un número tan elevado de pasajeros. A pesar de todo, consiguió la licencia de actividades y, lo que es peor, dicha licencia fue renovada el pasado mes de mayo, pocos meses antes de que estallara la crisis. Es patente la responsabilidad de la ministra Magdalena Álvarez por las deficiencias en el funcionamiento de su departamento y no puede ocultarse bajo el manto de otros fraudes o engaños que, como es natural, deben ser también objeto de investigación exhaustiva. El PP ha reclamado la dimisión de la ministra y es muy significativo que todos los grupos políticos hayan criticado la lentitud de Fomento en la toma de decisiones. De hecho, incluso la portavoz del PSOE tuvo que reconocer que la fecha de la suspensión no fue la más oportuna El Ministerio continúa sin responder a los diversos planes para reanudar la actividad empresarial y parece instalado en una actitud de negativa radical a todo lo que no sea culpar a Carillo y a sus directivos. Más aún, anuncia su intención de estudiar la imposición de sanciones, lo que vendría a agravar todavía más una situación patrimonial imposible. El caso Air Madrid es buena prueba de la mala gestión que se ha instalado en diversos ámbitos de un gobierno que parece más preocupado por la estrategia partidista que por la dirección de la administración pública al servicio del interés general. Después de una flexibilidad excesiva en el otorgamiento de la licencia, los gestos autoritarios a destiempo son un serio indicio de que el Gobierno tiene buena parte de culpa en este lamentable asunto. CANDIDATO O MINISTRO D ESDE su acceso al poder en 2004, el PSOE ha demostrado de forma constante la profunda antipatía que siente por la independencia del Poder Judicial y la autonomía del Ministerio Fiscal. Sólo le ha interesado el control político de sus instituciones, obviandolos intereses delos ciudadanos, a los que prometió en su programa electoral que, antes de finalizar la legislatura, tendría sentencia firme en dos años en cualquier proceso de la jurisdicción ordinaria. Ni se ha cumplido este compromiso, ni se ha mejorado la actividad de los tribunales, que tardan más en resolver y resuelven menos asuntos de los que entran, dictando menos sentencias, según la Memoria del Consejo General del Poder Judicial correspondiente a 2005. Lo que no ha descuidado el Gobierno ha sido su interés en someter a las instituciones judiciales y fiscales. Al CGPJ lo asaltó con una reforma de urgencia, en Consejo deMinistros extraordinario- -que no lo merecieron ni la tragedia de Guadalajara ni los incendios de Galicia- para neutralizar a los vocales conservadores, pese a que su mayoría era producto de un acuerdo parlamentario entre PP y PSOE alcanzado en 2001. Igualmente se ha volcado el Gobierno en cortar las alas a las claras mayorías conservadoras que hay en la judicatura y en la Fiscalía, y que han ganado de calle las elecciones a las Salas de Gobierno de los tribunales colegiados y al Consejo Fiscal. Y lo único que espera en el Congreso no es una reforma que mejore los derechos del ciudadano frente a la Administra- ción de Justicia, sino una transformación rupturista del modelo constitucional del Poder Judicial, que va a dejar de ser unitario para pasar a ser una especie detaifa judicial, a mayor gloria del confederalismo instaurado por el Estatuto catalán. Por eso, el saldo con el que Juan Fernando López Aguilar cierra su gestión al frente del Ministerio de Justicia es muy negativo. Difícilmente podría haberse pronosticado este juicio cuando aquél tomó posesión de su cargo, teniendo en cuenta que López Aguilar llegó con una merecida fama de político dialogante, nada proclive a los nacionalismos, con principios y buena formación jurídica. Sin embargo, no sólo no ha sabido aprovechar este capital político personal, sino que está rematando su mala gestión con un claro conflicto de intereses como ministro y candidato. Precisamente el de Justicia y precisamente como candidato para una comunidad autónoma- -Canarias- -en la que, casualmente, se han sucedido contundentes actuaciones de la Fiscalía contra ediles del Partido Popular. No se trata de cuestionar gratuitamente las decisiones judiciales, pero sí de poner de manifiesto que López Aguilar tiene un problema de estética y de ética, porque se equivocó al no cesar el mismo día en que fue nombrado candidato. Así se habría librado de todas las sospechas, que ahora, aunque resultaran infundadas, se ciernen sobre él. Mala despedida, sin duda, de quien deja una justicia peor que la que recibió. A Bolsa española despide un año espectacular en cuanto a resultados, que han devuelto los índices a las cotas más altas de la historia. Han sido varios los factores que han contribuido a esa trayectoria no prevista doce meses atrás. La mayor parte de los analistas estimaron que el año sería bueno, con incrementos medios de las cotizaciones entre el 10 y el 20 por ciento, pero nadie apuntó una revalorización superior al 31 por ciento al concluir el año, la mayor de las economías desarrolladas de la OCDE y una de las más altas de la historia. Una primera explicación radica en los resultados de las empresas cotizadas: todas ellas con beneficios crecientes y con proyectos de futuro. Pendientes de conocer los resultados del cuarto trimestre, todo apunta a que el ejercicio será el mejor, o de los mejores, de la historia para la mayoría. De manera que la subida de las cotizaciones es coherente con un incremento de las cifras de negocio y con los resultados. Éste ha sido un año de crecimiento en todos los epígrafes, un año de inversión y de apuesta por nuevos mercados. Una consecuencia efectiva de esos resultados se percibe en el reparto de dividendos por parte de la inmensa mayoría de las empresas cotizadas, dividendos crecientes que sitúan la rentabilidad media del IBEX 35 por ese concepto por encima del 3 por ciento, una cota superior a la tasa media de inflación del ejercicio. De manera que año de revalorización de las cotizaciones y también de aumento de los rendimientos directos, año de bienes y mieles. Otro factor determinante en este ejercicio ha sido la acumulación de operaciones corporativas como resultado de opas o de compraventas directas, que han sazonado todo el ejercicio y azuzado las expectativas de los inversores. Y también hay que anotar que la Bolsa española funciona eficazmente, tanto como la mejor de las competidoras, lo cual atrae el interés de los inversores globales, que destinan un porcentaje de sus carteras a títulos cotizados en el IBEX, formando parte de las listas de preferencias de los grandes fondos. Pero todo esto es pasado, agua que no mueve la piedra del molino, incluso que crea dificultades para el futuro ya que ha colocado el listón muy alto, y bien pudiera ser que parte de las ganancias del futuro se hubieran anticipado en este ejercicio. La base de partida para el año 2007 en los mercados de valores es sólida, no hay razones para imaginar que estamos ante una burbuja semejante a la de 1999: ahora hay proyectos rentables y balances sólidos. Pero los factores externos no son tranquilizadores, los tipos de interés parten de una cota sensiblemente más alta que hace un año y las incertidumbres energéticas son mayores, aunque los precios del petróleo se han aplanado en estos últimos meses. Y la competencia entre los mercados se agudiza como nunca antes y obliga a todos los actores a mejorar para no quedarse fuera. Por eso es hora de trabajar y no de recrearse en unos espectaculares resultados que son historia.