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78 VIERNES DE ESTRENO www. abc. es VIERNES 29 s 12 s 2006 ABC Cate Blanchett y Brad Pitt en un momento del rodaje, en Marruecos, donde la primera resulta herida Babel, la torre herida por la soledad La tercera película de Alejandro González Iñárritu ahonda en los problemas de la incomunicación, que trata a escala global F. M. B. MADRID. No es tan duro como los anteriores largometrajes del director, Amores perros y 21 gramos ni tan desordenado pero Babel que tampoco es ningún cuento infantil, lleva el sello inconfundible del mexicano Alejandro González Iñárritu (y de su hasta ahora guionista de cabecera, Guillermo Arriaga) A los 43 años y con una filmografía más bien escasa, El Negro se ha hecho un sitio indiscutible no ya en la industria de su país, sino en la de los Estados Unidos. En su última película aborda el problema de la incomunicación, un conflicto global que lo lleva a situar su película en puntos del planeta tan alejados como Tokio, Marruecos y la frontera de México con los Estados Unidos, pisando ambos lados. En lugar de fragmentar la estructura lineal de la historia, el director se conforma esta vez con formar un puzzle geográfico, menos cubista y más esperanzador que en otras ocasiones. La cinta nos habla también de las consecuencias que puede acarrear el más insignificante de nuestros actos, plantea la existencia de una especie de efecto mariposa moral. Un fusil llega a las manos de un ciudadano marroquí- -ya descubriremos cómo- quien lo vende a las personas menos adecuadas en el momento más inoportuno, mientras un grupo de turistas estadounidenses recorre el país africano. Los hijos de dos de estos modernos colonizadores se han quedado al cuidado de una mujer mexicana, que no tiene con quién dejarlos para asistir a la boda de su hijo, que se celebra al otro lado del Río Grande. Por otro lado, una adolescente joven y por tanto rebelde lucha por romper las barreras añadidas que le crea su sordera. La Policía, entretanto, parece interesada en encontrar a su padre. rancia y la incomprensión, es uno de los factores que contribuye a engrandecer este agujero de ozono en el alma humana. Al contrario de lo que suele pensarse, las nuevas tecnologías no sólo se han mostrado incapaces de cerrarlo, sino que en la mayoría de las ocasiones son contraproducentes. Durante su visita a Madrid para promocionar la película, el director mexicano lo resumía en una frase: Los chicos se meten en internet y tienen acceso al mundo, pero no tienen acceso a nadie La película es así una gran metáfora. Los problemas que germinan entre un padre y una hija se extrapolan a toda la Tierra (y viceversa) En este contexto, la familia se presenta como un refu- Responsabilidad de los actos Al contrario que en sus anteriores películas, esta vez los personajes de González Iñárritu son responsables, de algún modo, de lo que les ocurre, o por lo menos de lo que les ocurre a otras personas, a veces situadas a miles de kilómetros de distancia. El problema que subyace es, como se ha dicho, la soledad que nos aqueja. El miedo al otro, provocado por la intole-