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ABC VIERNES 29- -12- -2006 La CE exige una solución urgente para garantizar el suministro de gas a Europa Romano Prodi, presidente 29 RECHAZO DEL VATICANO No se puede castigar un crimen con otro crimen; el Estado no puede dar muerte FUENTE DEL GOBIERNO IRAQUÍ La horca ya está preparada en un lugar de la zona verde sede del Ejecutivo ABOGADO DE SADAM el Gobierno de EE. UU. concibió este procedimiento para que no haya ninguna posibilidad de impedir esta ejecución Dentro de las numerosas críticas de la comunidad internacional a la ejecución, el presidente del Pontificio Consejo por la Justicia y la Paz, el cardenal Renato Martino, condenó ayer la condena dictada contra Sadam Husein por considerar que la pena de muerte va en contra de las enseñanzas de la Iglesia Católica y no se debe castigar un crimen con otro crimen Sólo la presión de la comunidad internacional puede evitar la ejecución Por la muerte natural En declaraciones al diario italiano La Repubblica el cardenal Martino reiteró que el Vaticano se opone a la pena de muerte y advirtió de que la vida debe salvaguardarse desde que comienza hasta su final natural La pena de muerte no es una muerte natural, y nadie puede dar muerte, ni siquiera el Estado añadió el prelado, quien expresó su esperanza de que la ejecución de Sadam Husein finalmente no se haga efectiva. Bush, acompañado por Cheney y, más atrás, por Rice, en su rancho de Crawford, en Texas AP sión de posibles atentados. Para el abogado Ahmet Essadik, que insistió en su teoría del 2 de enero, la ejecución provocará la anarquía general en Irak y aseveró que sólo la presión de la comunidad internacional sobre la administración de Bush podría llegar a evitarlo. Además, exigió al Gobierno estadounidense que no entregue al dictador. Bush perfila la estrategia en su rancho y con su plana mayor El fallecido presidente Gerald Ford, en una entrevista póstuma, se suma al coro de críticas contra las tácticas de la Casa Blanca PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. El presidente Bush actuó ayer como anfitrión en su rancho de Texas de un madrugador cónclave de su plana mayor en materia de seguridad nacional para perfilar una nueva estrategia militar en Irak el próximo año. Entre las opciones sobre la mesa se encuentra la posibilidad descartada por el informe Baker de enviar refuerzos temporales a Bagdad para intentar contener la violencia sectaria y ataques insurgentes que van camino de cobrarse las vidas de tres mil soldados de EE. UU. La Casa Blanca se ha esforzado en presentar la reunión en Crawford como una simple deliberación para una decisión final a principios de enero. Sin embargo, el perfil de los asistentes apunta a su carácter decisivo. Entre los participantes, el vicepresidente Richard Cheney; la secretaria de Estado, Condoleezza Rice; el nuevo secretario de Defensa, Robert Gates, y el general Peter Pace, jefe de la Junta de Estado Mayor. Bush se limitó a indicar el buen progreso en el camino hacia la toma de una decisión, aunque todavía quedan consultas pendientes con el Congreso de EE. UU. y con el Gobierno de Irak. Ante este sigilo oficial, una decisión adoptada esta semana por el Pentágono está siendo interpretada como indicio. El secretario de Defensa Gates ha ordenado el envío a Kuwait de la segunda brigada de la 82 División Aerotransportada, el equivalente a más de tres mil paracaidistas. Robert Gates, alterando el curso fijado por su defenestrado antecesor Donald Rumsfeld, habría presentado en Crawford estrategias adicionales para Irak que no se limitan a lo militar. Una idea que estaría cobrando fuerza es la creación de un masivo plan de empleo, a través de empresas públicas iraquíes, para ofrecer oportunidades especialmente a los jóvenes que alimentan las filas de la violencia sectaria. Exigencias a EE. UU. El abogado aclaró que ya no hay ningún recurso jurídico. Es una decisión inapelable explicó el abogado, para quien ABC. es La pregunta del día: ¿Crees que se debe ejecutar la condena de pena de muerte a Sadam? Opina en abc. es YALAL TALABANI, PRESIDENTE DE IRAK UN MAL TRAGO PARA EL PRESIDENTE El jefe del Estado iraquí, abierto detractor de la pena de muerte, evitará también firmar la ejecución de Sadam, lo que recaerá en uno de sus vicepresidentes ABC BAGDAD. La polémica ética y política que ha abierto la segura ejecución de Sadam afecta de lleno a las convicciones- -y, por tanto, a los actos- -del propio presidente iraní, el kurdo Yalal Talabani, confeso detractor de la pena de muerte. Si para él la firma de las ejecuciones ha supuesto un mal trago desde que tomara posesión el 6 de abril de 2005, trago que siempre ha evitado gracias a la firma interpuesta de alguno de sus vicepresidentes, la rúbrica previa a la ejecución de Sadam Husein ha elevado exponencialmente su malestar al tener que hacer frente también a consecuencias que, todavía desconocidas, podrían ser peores que la realidad de este Irak trágico que preside a duras penas. Fuentes kurdas consulta- das por ABC desvelaban que, en un claro gesto de alejarse del problema, Talabani iba a abandonar Bagdad mañana para descansar el fin de semana- -en la navidad musulmana Tras la ratificación de la condena ayer, la firma de la ejecución llega a manos del presidente, pero corresponderá de nuevo a uno de sus segundos el suní Tarik al Hashemi o el chií Adel Abdel Mahdi. Por si fuera poco, Talabani, fundador y secretario general de la Unión Patriótica del Kurdistán- -uno de los dos principales partidos kurdos iraquíes- precisamente por su origen ha sido especialmente presionado para que intentara evitar que la ejecución de Sadam deje sin juicio la matanza de miles y miles de compatriotas, ya que la condena a muerte, por la masacre de chiíes, ha dado carpetazo al segundo gran proceso. Las fuentes consultadas reconocían que la aspiración de que Sadam hubiera sido juzgado también por los crímenes a los kurdos. Bush- Cheney- Rumsfeld El miércoles el Washington Post publicaba una entrevista póstuma con Gerald Ford, el accidental ocupante de la Casa Blanca fallecido esta semana, en la que cuestiona la invasión de Irak. En varias conversaciones con el periodista Bob Woodward, Ford ataca las razones ofrecidas por la Administración Bush para justificar el uso de la fuerza y declara su preferencia por medidas alternativas como sanciones. Las críticas de Ford apuntan al trío Bush- Cheney- Rumsfeld y a que utilizaran como casus belli en Irak las armas de destrucción masiva o las idealistas ansias de democratizar el mundo árabe.