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78 CULTURAyESPECTÁCULOS MIÉRCOLES 27 s 12 s 2006 ABC Política entre el alfil y la reina La exposición Jugada a jugada. Ajedrez, sociedad, política que puede verse en Berlín hasta el próximo 11 de febrero, ahonda en la relación que ha tenido casi siempre el juego de reyes con el poder y la propaganda, desde el comunismo al régimen nazi POR RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL BERLIN. La cosa va de ajedrez, o sea, de poder. Del poder del individuo y de la sociedad, o sea, se trata de política. Se lo pueden preguntar a Fischer y Spasski. Como dijo el diplomático de la Guerra Fría George F. Kennan, muchos de cuantos creen tomar parte en el ajedrez internacional no son más que peones Así lo entiende la exposición organizada en Bonn por la Casa de la Historia de la RFA, que se inauguró de forma simultanea al esperado encuentro sobre el tablero entre el genio de Vladimir Kramnik y el poder de cálculo de la máquina Deep Fritz. Jugada a jugada. Ajedrez, sociedad, política que se puede ver hasta el próximo 11 de febrero, recorre la historia de la diplomacia y los fracasos de la estrategia, sus fracasos en el siglo XX, pues como ajedrez podría verse el tradicional enroque francés con Rusia, frente al de Austria con Alemania, la torpe pérdida de peones como Checoslovaquia, el ataque defensivo de Inglaterra para proteger a Polonia, los jaques de la Guerra Fría y el mate de la caída del Muro. Pero en la larga partida del último medio siglo entre Oriente y Occidente, el propio juego sirvió a veces de auténtico tablero político, abusado por la propaganda de bloque. En la exposición está el emblemático tablero en que hasta cierto punto parecieron jugarse el destino del mundo los geniales Bobby Fischer y Boris Spasski, en el llamado duelo del siglo en 1972, durante la final del mundial en la fría Reykjavik (Islandia) Aquel día Fischer dio un golpe a toda la escuela soviética como evocó en la inauguración de la muestra el subcampeón del mundo Viktor Kortchnoi, también protagonista de una partida muy política tras su exilio en el Oeste, cuando se enfrentó en 1978 a Anatoli Karpov. En Europa Central y del Este hay una inmensa afición a un juego barato, portátil, dependiente sólo de la inteligencia y de los 60 segundos para tomar una decisión. Lucha de clases intelectual Los soviéticos estaban convencidos de que el ajedrez sólo podía alcanzar su cumbre en un país comunista pero Spasski se retiraría por sorpresa en Reykjavik. También el juego fue estimulado por los partidos comunistas occidentales, bajo el lema trabajadores, preparaos intelectualmente para la lucha de clases decía a comienzos del XX el teórico marxista Wilhelm Liebknecht. El ajedrez pertenece a la familia del xiangqi chino, posiblemente descendiente del arcaico chaturanga practicado en la India en el siglo VI. El nombre en castellano procede de la voz persa shatranj a través del árabe exetrench como sucede en griego y portugués, mientras en el resto de lenguas se quedó en variantes de la palabra rey en persa: shá El juego llegó a Rusia por Mongolia, en el siglo VII, y a Occidente por la península Ibérica en el X, como se aclara en el Libro de los Juegos de Alfonso X, (siglo XIII) primer acercamiento teórico occidental. El último ya está disponible en sus tiendas: Fritz 10, que hace poco derrotó a Kramnik. La muestra da la posibilidad de entender la interrelación de las 32 piezas enfrentadas como un sistema social completo, con peones, caballeros, alfiles (obispos, en casos) damas y reyes, aparte de la interpretación del negro y el blanco: juegan blancas y ganan Todo ello ha servido a su politización por la propaganda, corrientes y regímenes. La Cartel de la RDA, en 1949, Hombres felices, cultura en la fábrica proletarización del juego se puede contemplar en un tablero realizado tras la revolución rusa y procedente de Leningrado que representa por un lado a los héroes de la clase obrera, cuyo rey blande un martillo, y por otro a los enemigos de clase, cuyos caballos llevan la máscara de la muerte. Los nazis, a su turno, decidieron que era un juego nacional ario por su presunto origen sánscrito: En duros tiempos de guerra, aprendamos a utilizar todas las virtudes del más real de los juegos por nuestro amado Führer dice una revista de ajedrez de 1939. En un tablero realizado tras la revolución rusa, las blancas eran los héroes obreros, cuyo rey blande un martillo, y las negras los enemigos de clase En duros tiempos de guerra, aprendamos a utilizar todas las virtudes del más real de los juegos por nuestro amado Führer dice una revista de 1939 Viñeta de Walter Hanel, en 1987: la OTAN mueve ficha (o pieza) tras el fracaso de las negociaciones de desarme entre EE. UU. y la URSS Más información sobre la exposición: http: www. hdg. de